miércoles, 30 de diciembre de 2009

EL PRIMERO DEL PAÍS, EL ÚLTIMO DE LA FILA (SEGUNDA PARTE)


...Pero de seguir creciendo a este ritmo, la merecida y emotiva dedicatoria del barrio, de su primer equipo profesional e incluso de su país de origen (¿estará pensando en la cuadratura del círculo internacional; la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 2012? No lo duden), será difícil que supere en lo emblemático a la que algún día puede que soliciten para Gasol en su espléndido hogar amarillo y morado de Los Ángeles, el moderno Staples Center, uno de los faros baloncestísticos del planeta. Un lugar cuyas mejores localidades son habitualmente ocupadas por actores como Jack Nicholson o Cameron Diaz, modernos usurpadores del glamour que Orson Welles y Ava Gardner tuvieron que trasladar a los toros de Madrid ante la falta de entretenimiento NBA por aquel entonces. Pero un recinto al que sobre todo acuden los fanáticos de Los Lakers, un grupo de 20.000 elegidos por noche, con la cartera sin agujeros y un ADN lleno de títulos de la competición de baloncesto profesional que humildemente decidió bautizar a sus ganadores como ‘World Champions’. Y todos, sin excepción, desde la primera fila de pista hasta la última del comodísimo gallinero, lo vienen haciendo de un tiempo a esta parte con la idea de contemplar por encima de cualquier otra cosa la evolución, y los límites, del inesperado regalo que les dejó Mitch Kupchak, ejecutivo clave del fichaje y que según Charles Barkley –aquel maravilloso ‘gordo’ en la cancha, convertido en ‘color commentator’ de la cadena TNT americana- debería ser nombrado por aclamación “el mejor General Manager de la década”

¿Cómo justifica su nuevo sueldo un tipo que cobra tanto? Nos preguntábamos hace una semana a propósito del personaje. Y en un análisis puramente estadístico expusimos que Gasol es capaz de argumentar mejor que ninguna otra figura de su deporte el rendimiento por cada minuto que está en cancha. Pero si en realidad quieren encontrar una razón de peso con la que justificar el peso actual de Pau en su profesión, les aconsejo que acudan a ese entretenimiento al alcance de todos que es el youtube, y disfruten con la escena protagonizada por Phil Jackson “entrenador entre entrenadores” nada más producirse su fichaje, y en tan solo 17 segundos.
Le pregunta su entrevistador, en seco: - Qué hubiera respondido usted, señor Jackson, si su manager le hubiera dicho: “puedo traer al equipo a Pau Gasol a cambio de Kwame Brown”. Unos segundos de pausa, una pequeña sonrisa, y una respuesta: -… No podrás hacerlo.

DIARIO PÚBLICO, 27 DIC. 09

lunes, 28 de diciembre de 2009

EL PRIMERO DEL PAÍS, EL ÚLTIMO DE LA FILA (PRIMERA PARTE)


Perdón por la insistencia sobre el personaje, del que ya escribimos la semana pasada a propósito de su millonario futuro con la dinastía Laker, pero las votaciones navideñas son así. Dicen que las musas deben pillarle a uno trabajando, pero, miren por dónde, la noticia de que el diario elegía a Pau el deportista español del año, gracias a los votos de sus propios compañeros en el mundo del deporte, le pilló a este humilde colaborador en el peluquero. Y no en cualquiera. En la ‘Peluquería Moderna’, que así se llama todavía el segundo negocio de barberos más antiguo de Madrid. Cien años en la esquina de la calle Alcalá con Príncipe de Vergara lo contemplan. Y lógicamente lo primero que acudió a mi mente -en fase aguda de inspiración- fue la imagen de Gasol afilándose la barba poco antes de cualquiera de sus mágicas noches, sentado en uno de los originales y estrechísimos sillones del local. Seguramente el mismo, por cierto, en el que varios miembros de la dinastía taurina de los Bienvenida solicitaron a lo largo del siglo XX la patilla más recortada -¡hombre de Dios!- poco antes de afrontar el kilómetro de distancia que separa el centenario negocio de las Ventas del Espíritu Santo, su emblemático lugar de trabajo. Es seguro que algún día, y no se despisten mucho porque el tiempo vuela, a nuestro personaje deportivo del año le dediquen una placa conmemorativa que recuerde todo su legado en un lugar a medio camino entre su casa y el lugar donde dio sus primeros pasos deportivos. Incluso, con el cariz que está tomando su biografía genético deportiva, no les extrañe que la placa acabe siendo muy parecida a la que cuelga del portal de los Bienvenida, justo al lado de esa peluquería donde se dejaban acicalar antes de vestirse de luces. “Aquí nació y creció la dinastía de los Gasol”, acabará luciendo cualquier rincón de Sant-Boi de Llobregat, si es que no lo hace ya –con perdón de la ignorancia-, pues esa placa, al contrario de lo que decía Sabina de su ataúd, está ya más que encargada por dos deportistas que se salieron pronto del percentil del entorno (y cuidado que queda uno), y por unos padres que decidieron serlo a tiempo completo a ambos lados del océano y por encima de sus vocaciones profesionales.

Diario Público, 27 dic 09

sábado, 26 de diciembre de 2009

NUNCA SE JUEGA A GUSTO DE TODOS


Llama la atención en estos días la cantidad de extrañas noticias. Todas ellas no entrarían en un breve deportivo serio, aunque con algunas debemos detenernos quizá un poco, no vayan a más.
Por ejemplo la del Staples Center. El extraño parón a falta de 4 minutos para el final del partido, con los Lakers perdiendo por veinte puntos ante los Cavaliers, en el partido estrella de lo que la NBA promociona como "Christmas Night". Esta jornada la forman 5 partidos en diferentes puntos del país, que la liga ha logrado convertir en un clásico de la tarde del día 25, con el consiguiente impacto en audiencias y marketing. Pero no se sabe muy bien por qué, a los aficionados de los Lakers se les cruzó un cable por primera vez en su historia (al menos que recordemos, sin ánimo de ser exhaustivos), y se pusieron a lanzar almohadillas y vasos de plásticos vacíos a la cancha. Los apenas 30 segundos que duró el absurdo episodio tendrán un eco importante, y a uno incluso le extraña que no se amplifique más. La NBA es el faro de un deporte -en la salud y en la enfermedad- y las cosas malas pueden llegar a ser muy malas. Unos imbéciles a destiempo pueden estropear el trabajo de muchos buenos ejecutivos durante mucho tiempo.
Cambiando de deporte, en el fútbol, nadie quiere estar contento. Los medios de comunicación españoles -suponemos que haciéndose eco de una necesidad real de los aficionados- aprietan para que se juegue al fútbol durante las fiestas poniendo como ejemplo lo que sucede en Inglaterra. Pero resulta que los ingleses tampoco están del todo de acuerdo con lo de entretener al personal. Ferguson declara hoy que llevan muchos años con esta tradición "absolutamente rídicula", y que desde 1986 "llevo diciendo que debe parar, pero no hacen nada al respecto".
No sé a que esperan los periodistas españoles para irse a trabajar a Inglaterra y Ferguson para venir a entrenar a un equipo español. Es el camino más corto hacia el entendimiento. Ya lo decía Messina: "debemos encontrar un punto en que todos veamos las cosas del mismo modo". Ettore el Iluso, lo llaman.
Y la guinda la pone un dóctor en psiquiatría de Zaragoza, con unas declaraciones en el diario Sport de Barcelona absolutamente propias de estas fechas tan entrañables, familiares y alegres: "El deporte profesional abona las enfermedades mentales", es el titular del 'villancico'. Cantemos, bailemos, ríamos... "Las situaciones a las que se expone a gente muy joven que no ha madurado lo suficiente a menudo desborda su capacidad para aguantar la presión sin romperse..."

Navidad, Navidad; extraña Navidad.

lunes, 21 de diciembre de 2009

LOS DOLARES DE GASOL POR MINUTO


“One day, one dollar”, y aquel ‘oso’ Pinone, el ídolo americano de la afición de Estudiantes en los 80-90, añadía siempre: “another day, another dollar”. Cuando el gruñón de Connecticut lo gritaba en cualquier vestuario la cuestión podía ser la constancia y el esfuerzo, pero el meollo lo tenía cada una de las victorias. Lógicamente cada vez suceden menos ‘Pinones’ en la ACB (tal vez Bullock pudiera serlo; seguro que no gruñe tanto), y cada vez viajan más españoles a la NBA. Pau Gasol además de ganar el anillo y jugar el All-Star puede devolver con creces la expresión traducida y aumentada: “un día, un dólar; ocho años en la NBA, muchos millones de dólares”.

Para descifrar la excelencia de Pau podemos acudir al intangible, elemento muy de moda en análisis complejos. Pero el intangible (busquen sinónimos y verán: etéreo, impalpable, inmaterial…) en baloncesto es carne de segunda unidad, cosa que Pau seguramente odia porque siempre se sintió titular. Recuerdo algún entrenador que ante la falta de papel higiénico quiso usar la estadística, y lógicamente su carrera en la élite fue poco a poco haciéndose… no sé, digamos que ‘intangible’. El baloncesto creció por la rama de ciencias, de números, de efectividad. “Pablo, - solía decirme un tipo que sabía mucho de lo que hablaba-, que no te cuenten milongas, los buenos jugadores acaban teniendo buenas estadísticas”. La irrupción de Pau en la temporada es como mínimos la de un All-Star titular de su conferencia.

Algunos hablan de, Pau divino, “hace mejores a sus compañeros” dicen de él –y es cierto-, pero no sé si saben que, en la tierra, su aportación estadística por minuto jugado es ahora mismo la mejor de las estrellas NBA con diferencia. Por cierto: ¿qué jugador tenía la mejor estadística por minuto cuando Pinone hacía dinero en Estudiantes? Efectivamente. Era lituano, se llamaba Sabonis… y el ‘Oso’gruñón sabía que teniéndolo enfrente los dólares cotizaban doble.

DIARIO PÚBLICO, 21 DIC. 09

domingo, 20 de diciembre de 2009

UN GRANITO DE ARENA


Me enviaron esta historia. Y como la Fiesta ha recibido un aviso en Cataluña...

Mayo es el mes de San Isidro Labrador, patrón de una ciudad cosmopolita a marchas forzadas, con todas las virtudes y defectos del término. El cielo de mayo en Madrid está lleno de sol y lluvia. Un sol que brilla hasta quemar por momentos, pero que de repente se esconde y deja paso a un ejército de nubes. Son tormentas con denominación de origen, aunque tal vez un punto molestas para el ambiente festivo de una ciudad que no quiere ser eclipsada por la tristeza de un cielo sin luz.

Pero, mayo en Madrid, es mucho más que su cielo. Es un mes de gente. De madrileños que van y vienen. De turistas que llegan... Y sobre todo, mayo en Madrid es una faena soñada por alguien. 30 días de vida o muerte, de Puerta Grande o enfermería.

Ella entró en la plaza de Las Ventas esa tarde con la mirada inquieta de una niña despierta. Callada, evitaba cualquier distracción que pudiera lamentar después. Llevaba dos días tan sólo en Madrid. Al principio, no tenía muy claro el asunto de seguir a su novio hasta Madrid. El año resultó todo un éxito en lo laboral, pero no tanto en lo personal. Y allí estaba, sentada en una barrera de la plaza acompañada por su amiga.

El toro primero de la corrida, salió por la puerta de los chiqueros con ganas de comerse la arena de la plaza. Un murmullo sordo se levantó en los tendidos. El bicho tenía una presencia irreprochable. Una lámina con la que sueñan todos los criadores de reses bravas. Era un toro, toro, expresión muy taurina que resume las virtudes de la perfecta planta del animal. Su matador, un torero gitano que tomaba la alternativa esa misma tarde, era un chico de Cádiz de 28 años que bien hubiera querido ese momento unos años atrás, cuando era un adolescente con ganas de ponerse el mundo por montera. Pero una inoportuna cogida en la plaza francesa de Nimes, le tuvo al borde de la muerte y le cortó de raíz su proyección como figura del toreo, y casi hasta su afición por torear. Tras el percance, se borró por unos años del mundo taurino tratando de alejar los fantasmas de su pasado. Pero descubrió que la única manera de enterrar para siempre su miedo, era volviendo a una plaza de toros a triunfar. Y qué mejor lugar que la mejor plaza del mundo. Y qué mejor tarde que esa. Una tarde en la que estaba convencido de que le iba a cambiar la suerte, de que algo grande le iba a suceder….


……

miércoles, 16 de diciembre de 2009

DIGNIDAD


La primera y única incursión de las cartas deportivas por el atletismo fue a propósito de una noticia sobre Tim Montgomery, aquel campeón de 100 metros que ahora pasa sus días en la cárcel acusado de doping, de tráfico de drogas y de mentiras ante un tribunal. Montgomery, además, se había casado anteriormente con Marion Jones, la gran velocista, la mujer que tuvo enamorado a medio planeta cuando era capaz de correr más rápido que nadie mientras su gesto, relajado, terminaba en una preciosa sonrisa de complicidad con el espectador. Pero Marion también era de mentira. Todo aquel atletismo que surgió alrededor de los laboratorios Balco, se desplomó sin remedio y nos dejó helados.
El atletismo, sin embargo, sigue siendo el lugar donde todo comienza. Y el refugio del deportista que pretende acercarse a la perfección. Cualquier deportista deberá, de algún modo, sentirse atleta si pretende lograr el alto rendimiento. Más alto, más fuerte, más lejos, o simplemente, más digno que la media, entendida la dignidad como un potencial que emancipe, que libere, que mejore a la persona.
Cuando Alemayehu Bezabeh llegó a España desde Etiopía, sin papeles, tuvo que dormir en los albergues de acogida hasta que un compatriota suyo, también atleta, le ofreció la posibilidad de vivir bajo su techo y de conocer a Manuel Pascua, un entrenador de corredores con el prestigio de muchos años de profesión. Lo de menos, en esta historia, es la nacionalidad final del campeón europeo de cross 2009, una prueba, que sólo el que la practica llega a entenderla de veras (cerca de este blog podéis encontrar a uno de los mitos del atletismo amateur en España, Pablo Vega, al que podéis preguntar o simplemente seguir). Bezabeh corre vestido de español, la tierra que pisó, y en la cual está dibujando su bella historia.
Montgomery y Jones, o Usain Bolt, Haile Gebresselasie y Alemayehu Bezabeh, son los nombres con los que vamos construyendo el refugio. Pero el atletismo sólo es verdad cuando se asocia íntimamente a la dignidad del que lo practica. Si Bezabeh en algún momento nos fallara, necesitaríamos encontrar rápidamente una nueva historia que nos sirviera de guía, y no será fácil mejorar la suya. La historia de Bezabeh es, de momento un nuevo refugio del atletismo; una nueva y recién estrenada casa de atletas; llena de dignidad.

lunes, 14 de diciembre de 2009

EL PECADO DE MESSINA


Este modelo tan europeo de las secciones en los clubes profesionales, es todo un mundo de tonalidades. “El medio es la marca”, dijo un conocido director de periódico. Pero Europa, salvo el fútbol, vendió la marca al patrocinador ‘full-equipe’. Y a veces no conviene salir a la calle con ella (¿Forum? Jamás. Aquí siempre fuimos ‘Blancos de Rueda’).
Hay un fin de semana, sin embargo, en que la ‘sección’ llega a los pabellones donde no llegan Cristiano Ronaldo o Leo Messi, para dar sentido al abonado. El Real Madrid de baloncesto aterrizó en Santiago de Compostela por primera vez desde 1983, y aquello fue la mundial. Desde entonces hasta ayer por la mañana, muchos equipos pasaron por allí, pero jamás pudo ser lo mismo. La única sensación parecida, gracias al caprichoso sorteo, fue la jornada inicial con el Xacobeo Blue:Sens, cuyo nombre, por cierto, es como si un equipo romano se llamara, no sé, el Jubileo Rizzardi –y no me pregunten qué es Rizzardi, porque entonces les preguntaré yo qué es Blue:Sens- con el Xacobeo, decía, recibiendo al Barça en firme y llamativa aplicación de la sentencia del Supremo con campeón de liga en ejercicio. Tal vez aquello tuvo una carga emocional superior, pero sin duda un impacto social menor; blanca es Galicia.
Claro que al interior de las secciones, tan capaces de alegrar pabellones ajenos, no todo el monte es orégano. Es cierto que sus presupuestos son flexibles, pero hay un detalle que no lo es tanto; “el Madrid es un gran embajador del deporte”, dicen, “pero la ‘sección’ que gane siempre, que cuesta una pasta”, piensan. Messina se vino arriba y confesó a Olga Viza que en fútbol es milanista. Y no se le ocurrió peor momento que antes de visitar Santiago, cuyo equipo de baloncesto está patrocinado por un Año Santo, y cuya ciudad tiene una concentración de aficionados al Madrid de fútbol por metro cuadrado superior a la Castellana en hora punta. Sólo les faltó ponerle al italiano el himno de las mocitas madrileñas al acabar el partido…

Diario Público, 14 dic 09

viernes, 11 de diciembre de 2009

EL DIA DE SAN ANDRÉS


¿Sebastián... qué?

Lean esta noticia de Marca.com

En la semana del Tigre cazado, y lo que queda por cazar; en la semana de Gasol invencible, y lo que le queda por crecer; en la semana de los tenistas unidos, aunque el Presidente Rodríguez, con su carisma tan particular, con ese don divino tan metido entre ceja y ceja, quiso actuar como aquel personaje de Ásterix en La Cizaña ¿Se acuerdan? El arenque llegado al pueblo para romper la armonía y el entendimiento...
-Rafa, quiero saltarme el protocolo, que me perdonen, y decirte algo que todo el mundo está pensando: ¡te queremos, Rafa!
Y, lógicamente, puso cara de arenque. Y lógicamente los otros 5 protagonistas, o los que fueran; Ferrer, Feliciano, Verdasco, Costa...Ferrero, Robredo... aplaudieron ¡encantados! las palabras del líder, que para eso invita, gana elecciones y lidera.
Pero todas esas cosas de esta semana no tienen nada que ver con Sebastián. ¿Sebastián...qué? Sebastián García Grout se fue a Murcia, como tantas veces se habrá ido a otros sitios, se puso en el tee del uno y terminó la vuelta con 58 golpes, es decir, 13 menos que el par del campo.

Y es que 'In The Game of Golf' cada día es único, por eso el golfista vuelve, y vuelve, y vuelve, tantas veces como respira, y, con tanta vuelta, algunos jugadores llegan a ver más allá. Como la sensación no tiene nombre concreto, un jugador amateur que conozco bien lo define como 'El Día de San Andrés', en honor a Saint Andrews, claro, el lugar en el que todo empezó; la cuna del golf. Y ese día, tan diferente, puede ser glorioso (Sebastián), o inabordable (lo de Tiger ahora no es exactamente a lo que me refiero, pero de algún modo se le parece). El Día de San Andrés, según mi amigo, es el blanco o el negro del golf. La jornada en la que todo entra, o nada sale. En la que Sebastián consigue en Murcia la siguiente secuencia de Birdies: 1, 2, 3, 4, 5, 7, 9, 10, 11, 14, 15, 17 y 18. Total: 58 golpes, 13 bajo par. Pero también es el día en que uno se planta a 10 centímetros del hoyo y nota que aquello es el ojo de un alfiler.
- Ya vino San Andrés...
Cuando este pasatiempo de escoceses se puso en marcha, nadie pensó en San Andrés, ni en su día. Pero, sin pensarlo, a mediados del siglo XIX crearon el Abierto Británico de Golf, con aquel cinturón que se daba al ganador antes de la actual 'Jarra de Clarete', cuya primera imagen del año siempre, siempre, nos la muestra la BBC del mismo modo, con el trabajador del Royal and Ancient incrustando el nombre del ganador en el trofeo cuando el último partido del día se acerca al green del hoyo 18.
Aquel pasatiempo derivó en una necesidad humana; la competición. Y de ahí la siguiente; la perfección. Fue entonces cuando San Andrés empezó a actuar, y bajó a los campos a decidir quién, cómo y dónde...
...Por ejemplo, Sebastián, y el brillo de sus 58 golpes en Murcia.
...Y tantas veces, la evidencia de que 'The Game of Golf can't never be won, it can only be played'. No podemos vencerlo (tal vez un día...), pero sí podemos jugarlo, y jugarlo, y jugarlo.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

TIGER WOODS ANTICIPADO POR RICK REILLY


De todo lo que se está comentando sobre Tiger, podemos elegir. Tiger es una gran superficie, y esta vez lo único que ha ocurrido es que se amplió el 'mall'. Formalmente, al menos, no existía ninguna zona para mayores de 18 años. Todo lo que comprábamos en su centro comercial había sido siempre para los más jóvenes de espíritu.
Un gran tiro, una gran gesto. Un campeonato. Una historia de ambición con final feliz. Un padre mayor, veterano de guerra, con hijas de un primer matrimonio, al que un amor de guerra, una jovencita bajita y oriental, le completó el gen del deportista perfecto. Y unos programas de televisión en los cuales un angelical genio de 2 años golpeaba la bola mientras los mayores sonreían entusiasmados.
Cuando Tiger creció, públicamente lo hizo por el lado bueno de su carácter. La confianza en sí mismo; la ausencia de temor; la concentración hasta el más mínimo detalle; la mirada del tigre... Y de ahí, lógicamente, la perfcción apta para tertulias en familia. Aquel consejo que se inventó Nike sobre Michael Jordan, "Be Like Mike" (Sé como Jordan), valía exactamente para Woods.
Pero resulta que desde hace apenas una semana el 'mall' está sellado. Por lo visto se ha colado un tipo sospechoso seguido por un montón de tías buenas, y tienen asustado al personal. Lo de las tías evidentemente es grave, pero lo peor es que el hombre...¡es Woods y está en pelota picada!
¿Cómo podemos entender todo esto sin acudir a los tabloides?
Mi consejo es que utilicen a Rick Reilly, analista de ESPN. Reilly es una gran firma en el periodismo deportivo estadounidense, especialista en golf, sobre todo en la trayectoria de Tiger.
Os dejo un vídeo de Sports Center que hace tras el escándalo...

...Aunque lo que realmente me llamó la atención es este artículo que escribía el pasado 22 de julio durante el Open Británico en el que Tiger no pasó el corte por segunda vez desde que es profesional.

Su titular ya impacta "TIGER NEEDS TO CLEAN UP HIS ACT"; en una traducción con sentido vendría a ser, más o menos; "Tiger necesita limpiarse..." Y una de las frases que Reilly le dedica es absolutamente brutal, sobre todo leída desde los últimos acontecimientos. Reilly se pregunta: "Put it this way: Will Tiger let his own two kids carry on in public like that?".
Reilly lo pregunta cuando nadie sabía lo que ahora sabemos todos, porque desde hace años nos advertía de que Tiger era prácticamente el único jugador del Tour que faltaba constantemente a las reglas de cortesía de "este deporte de caballeros", ¿Cómo? Soltando de forma evidente tacos por el campo, insultando a los fotógrafos cuando hacían algo que le disgustaba, o encarándose con aficionados en momentos de mal juego....
A muchos les gusta usar el golf como metáfora de la vida. Reilly simplemente nos avisó de que el verdadero Woods en muchos momentos no era apto para menores durante una ronda de golf... Y, por lo visto, en su matrimonio tampoco.

lunes, 7 de diciembre de 2009

FERNANDO Y RICKY BAJO LA LLUVIA



“Una Mujer bajo la lluvia” fue el título de aquella cinta de hace casi 20 años, tan coral, en la que Imanol Arias y Antonio Banderas ofrecían su paraguas a Angela Molina a la salida de una floristería. La bella Ángela optaba por el resguardo del formal Imanol frente al bohemio Banderas, determinando su vida. ¡Ay, el destino!
David Stern pronostica mujeres-jugadoras en la NBA, pero no vamos por ahí. Tampoco por el intento de Marion Jones de olvidar su tragedia personal en las canchas de baloncesto. Aunque, en este caso, tiene relación. En USA, la mayoría de las futuras estrellas, antes que baloncestistas, o tenistas, o futbolistas, son sobre todo jóvenes atletas. No sé si sabrán que Pete Sampras, en su último año de high school, es decir, cuando ya disputaba previas de torneos ATP, jugaba también la temporada al baloncesto con el equipo representativo del colegio de forma absolutamente competitiva. Lebron James, por ejemplo, combinó baloncesto con fútbol americano un año antes de entrar en la NBA, y Jordan trató de ser profesional de baseball en mitad de su tiránico reinado.
Entre nosotros, curiosamente, lo más cercano a un tipo de personalidad ‘atleta-antes-que-profesional’ se encuentra en la figura de Fernando Martín, tan añorado, que en el colegio jugaba a todo, y todo lo hacía bien. Eduardo Portela ha escrito que aquella época, en la que era director técnico del Barça, se vino a Madrid a ficharlo. “…Tendría 15 o 16 años…” pero, según continúa, “al ver la urbanización donde vivía me di la vuelta y ni me bajé del taxi (…), era una época diferente a la actual, donde no había en juego grandes cantidades de dinero y sí una formación académica de nivel y una apuesta de futuro, contenidos capitales de mi oferta”. Por cierto, ya que estamos: ¿se imaginan que los padres de Ricky no hubieran aceptado tener un hijo profesional con 14 años? Lo mismo ahora ganaría menos dinero, aunque, quien sabe, lo mismo sería mucho mejor anotador… Ay, el destino.

Diario Público, 7 dic. 09

jueves, 3 de diciembre de 2009

AQUELLOS ACORDES DE FINALES DE LOS 80


Este 3 de diciembre se ha reactivado la necesidad de recordar a Fernando Martín. Es lógico. Son 20 años desde su fallecimiento. La excusa perfecta para un gran reportaje en Informe Robinson sobre la cordada española en la NBA. También Teledeporte dedicó el pasado día 2 un especial de excelente factura, con cuidadas intervenciones de sus compañeros de entonces (Corbalán, Iturriaga, Romay, Llorente...) junto a las de los profesionales que mejor le conocieron (el periodista Manolo Lama, por ejemplo), y con el altavoz familiar y único de su hermano pequeño Antonio. En mi humilde opinión, si realmente quieren guardar un recuerdo escrito de este vigésimo aniversario, tampoco deberían perderse las tres páginas de Paco Torres en la revista Gigantes. Paco fue otro de los profesionales que más supo sobre Fernando, y además es una referencia para todos los que amamos el baloncesto como un juego pero también como una profesión, ya sea ejercida dentro o fuera de la cancha.

Aunque el cierre perfecto del pionero Fernando se abrocha con Pau Gasol, el deportista Martín tuvo mucho más que ver con la estética de otros privilegiados. En Pau, la excelencia venía de serie, como la impagable historia (real o novelada) del David de Miguel Ángel en manos de cualquier gurú de la formación en habilidades.
- Le preguntaban a Miguel Ángel; "maestro, ¿cómo ha sido capaz de esculpir una cosa tan perfecta de un simple trozo de mármol blanco?
- "No me otorguéis mérito alguno; la figura estaba ahí, a la vista de cualquiera... lo único que tuve que hacer es eliminar lo que sobraba".
La sensación de casi todos es que Pau siempre estuvo ahí. Su baloncesto estaba dentro. Es evidente que había trabajo para quitar lo que nos impedía verlo, y los artistas se fajaron en la tarea. Algo parecido, seguramente mucho más acusado en su rasgo escultural, sucede por ejemplo con el tenis de Federer. Pero el baloncesto de Fernando (que perfectamente hubiera podido ser su balonmano, o su natación), como por ejemplo el tenis de Nadal, o el golf de Severiano, jamás demandó un escultor que lo puliera, sino un campo abierto y un enemigo a las puertas.

A Pau, la licencia de jugador NBA le costó un simple mate sobre un tipo de su talla –Kevin Garnett- y una pose con la grada. Él pertenecía a aquello. Fernando, al intuir que no le darían el carnet a la primera, y tal vez nunca, se volvió, pero la casualidad quiso que en el Barça aterrizara Audie Norris –al que solamente las lesiones se lo habían negado-. Y aquella realidad/casualidad superó durante tres años nuestros sueños como aficionados: fue puro ‘Basket Music’. Cada duelo de Fernando y Audie era como un directo de Leño en una pequeña sala heavy, y cada programa Cerca de las Estrellas de la NBA como el mejor concierto de los Rolling en un estadio de fútbol. La tragedia de Fernando nos cambió el ritmo, pero cada 3 de diciembre nos acordamos de la perfección de aquellos acordes que jamás antes se habían mezclado.

(Nota imprescindible: el coche de Fernando impactó contra otro vehículo cuyo ocupante que se llamaba –y se llama- Ricardo Delgado Cascales estuvo a punto de perder la vida, y al que le quedaron gravísimas secuelas. Es justo, lógico y humano que tengamos presente esta circunstancia, como señala con gran acierto Daniel Barranquero en ACB.com )

martes, 1 de diciembre de 2009

EL SIRVIENTE DE LA CAUSA


Decía Brian Shaw (ex jugador NBA de diversos equipos) sobre el ‘Sirviente de la Causa’: “He’s not just giving us basketball knowledge. He open all kind of areas. You come to practice thinking, ‘what’s he’s going to teach me, what’s he’s going to show me?’”
El Sirviente de la Causa, artículo de referencia en la serie The Best American Sports Writing, del libro del año 2003 (lamentablemente el único que pude –o supe- comprar cuando estuve en Nueva York aquel año), hablaba de Phil Jackson. El artículo lo firmaba una periodista de Los Angeles, Elizabeth Kaye, y el nudo -casi 16 páginas del libro- se hacía en torno a la relación de Jackson con Los Lakers de Shaq y Kobe. Pero también, lógicamente, con continuas referencias a su vida anterior, y a su vida paralela, esa especie de nebulosa mitad zen (“when he was having us do yoga and taichí –seguía diciendo Brian Shaw- everybody kind of looked at each other at first and said, He’s crazy…), mitad terrenal (“two marriage, five children, twice divorced”).
Ayer tuve un encuentro mitad zen (un personaje de culto), mitad terrenal (en un vips madrileño). Fue un simple café. Enfrente, uno de los mejores periodistas de su generación (solicito permiso al amigo Cifuentes para cambiar el destino de la frase, dirigida en su origen a Pedro J Ramirez), el más reconocido especialista NBA de nuestro país, Antoni Daimiel, nuestra mejor versión deportivo-periodística del auténtico Sirviente de una Causa.
Cuando uno se toma un simple café con alguien que cuenta con 3000 seguidores a dos frases y un enter de su i-phone (as simple as twitter), de primeras asusta. Es lo que le ocurrió a Brian Shaw con Jackson, supongo: “¿Pero Phil no es un simple entrenador de baloncesto? …” Inmediatamente después, Brian Shaw y esta carta se unen para entenderlo; ‘Damn, he (ya sea Phil o Antoni) does know what he’s talking about”. Por eso les siguen, obviamente. Pero la clave no son sus causas -en realidad y en ambos casos la misma, el baloncesto, la NBA-. La clave es lógicamente la otra parte del titular; sus servidumbres.
“Esta noche, Pablo, hay un Milwaukee-Chicago a las 3am. Yo no lo doy, hoy descanso. He decidido no verlo, tío, porque realmente debo dormir más. A ver si tengo fuerza de voluntad y lo veo en diferido”.
PJ, según Steve Kerr, solía escribir en la pizarra del vestuario: “treat your job and every day at work as if the fate of the world depended on it, but remember that nobody cares”. Intuyo que Antoni vio en directo el partido de Milwaukee. Y aunque está remontando la putada que le ha hecho el ‘negro’ Montes muriéndose, y aunque en Digital + ya lo valoran como cree merecer, ni las ojeras ni su aire algo lunático se irán jamás, porque las servidumbres, tío, son las servidumbres.
Pero resulta que en realidad a la gente sí acaba por importarle lo que hacen sus Sirvientes: Phil, o el Príncipe de la Noche, o el ¡¡amigo Daimiel!! del que acaba interesando hasta su café de las 5 con ex jugadores ACB. Por todo ello, el artículo americano y esta cartadeportiva tienen un mismo y único final posible...

“The victory is that his life has become what the Game (of basketball) has been for him (them/us) all along: ‘a liberating exercise’”.

lunes, 30 de noviembre de 2009

EL ARIETE

Si Cristiano Ronaldo jugara al baloncesto, sería un alero tirador. El típico jugador determinante al que no se lo podría pedir la mejor estadística en numerosos apartados. Tú, a lo tuyo, habría que decirle. Algo parecido le sucedería a Messi. Dámela aquí, exactamente aquí, con la fuerza y la dirección exactas que yo me encargo de lo demás.
Escuchábamos el sábado a Manel Comas un comentario que tal vez les pasó desapercibido. Si no entendí mal, Juan Carlos Navarro había anotado 37 triples seguidos en el calentamiento previo al partido contra Unicaja. Cuenten: 1,2,3… Al terminar el primer cuarto iba por los 11 puntos, y el equipo estaba enchufado a sus muñecas.
¿Quién no disfrutaría por jugar profesionalmente de forma parecida a Navarro, o a Bullock, o a este chocante Blake Ahearn que se ha sacado el Estudiantes de una manga como se sacan los pillos el mejor bocadillo de jamón posible ante la imposibilidad de entrar en la tienda de las delicatessen?
Cuando al equipo, del deporte que sea, llega uno de estos arietes, ya no queda más remedio que vivir y morir con ellos. Si eso se asume como la única realidad posible, es incluso divertido. Un jugador profesional -de cualquier profesión, insisto- acumula diferentes etapas previas. Algunos, tal vez empezaron como estos francotiradores, o jugadores verticales, o determinantes, o diferentes, o seres superiores, usen el adjetivo que prefieran. Pero la mayoría se fueron quedando por el camino o simplemente se reciclaron hacia otro tipo de departamentos donde podían seguir convenciendo a los jefes. Los lectores que ya seguían el baloncesto en los años 90 se acordarán de Ismael Santos. Aquel especialista defensivo, clave en los éxitos del Madrid de entonces, llegó adolescente desde Galicia para ser Navarro, o Cristiano, pero sólo pudo quedarse como el mejor jugador de equipo posible. Casi todos los niños sueñan con ser arietes en su deporte, pero 37 triples seguidos en un calentamiento sólo están al alcance de dos o tres elegidos.

DIARIO PUBLICO, 30 NOV 09

viernes, 27 de noviembre de 2009

DE ESPAÑA A LA ARGENTINA


No lo digo yo, que lo dice Sabina: “…De González Catán a Tirso de Molina, qué trajín, de España a la Argentina, qué meneo, qué vaivén, qué ajetreo, qué mareo, qué ruina ¿y por culpa de quién? De Santiago Segurola, ¿y total para qué?...”
Pues total para compartir con los argentinos (autóctonos o desplazados por motivos paterno-filiales) un poco de fútbol ilustrado.
Aquí, ya saben, tenemos fundamental debilidad por los que juegan casi a cualquier cosa: Pau y también Kobe; Nadal y también Federer; Olazábal y por supuesto Tiger. Pero a veces los que cuentan cómo y por qué son así los deportistas, merecen un monumento. Como eso no sabemos hacerlo, simplemente los traemos, los citamos, y los compartimos. Podría ser Frank Deford -centro de coordenadas de la opinión deportiva estadounidense- el manoseado, pero es Santiago Segurola. Su página de contraportada los viernes en Marca es el euro del periódico. Es de fútbol. Es de análisis. Y esta vez su panegírico sobre Xavi Hernández (El Mejor, lo titula), merece ser enviado de España a la Argentina, para Dieguitos y Mafaldas. Para Cifuentes o Duboscq que no pueden cambiar el euro por el Marca.

“Las dos últimas temporadas de Xavi –comienza-, dan derecho a situarlo como el mejor futbolista español de los últimos 40 años, margen de seguridad que puede establecerse entre el apogeo de Luis Suárez y el maravilloso arquitecto del actual Barça. (…) A diferencia de otras estrellas, que suelen entrar directamente por los ojos, Xavi ha ejercido otro papel. Uno muy complicado, por cierto. Su inteligente y sutil interpretación del fútbol no siempre encontró el aprecio merecido. Ligero (…) Xavi tuvo que luchar durante años contra numerosos prejuicios.
Un temprano sector crítico le consideró durante años el problema y no la solución del Barça. Se le acusó de trivial, plano y poco preparado para la exigencia física del fútbol. (…) Estas críticas resultan cómicas ahora, pero a los 23 años estuvo a punto de abandonar el club. (…) La experiencia habrá añadido aspectos importantes a su juego, pero Xavi es, fundamentalmente, el mismo futbolista que impresionó de juvenil. Desde niño fue un jugador para profesionales. Le adoraban los entrenadores y le elogiaban los compañeros que iban más allá de lo evidente. Nadie lo defendió más que Guardiola, a pesar de la amenaza que representaba aquel chaval para su jerarquía en el equipo. Casi 12 años después, el técnico del Barça puede sentirse orgulloso de su buen juicio (…)
(Viene el párrafo; aguanten la respiración). Si primero fue un jugador para profesionales, el tiempo le ha convertido en una rara especie de futbolista. Xavi ha educado a los aficionados españoles, nos ha cambiado la mirada, nos ha trasladado de lo obvio a lo sutil, nos ha mostrado el incalculable valor de la paciencia, la astucia, el engaño y la adecuada elección de los momentos (…), nos ha hecho ponernos en su piel y nos ha guiado por el juego con una serena inteligencia, nos ha abierto el fútbol a nuevas perspectivas, de las que ahora no sólo se beneficia el Barça y la selección, sino todo el fútbol español. (Respiren).
A través de Xavi vemos el fútbol mejor que antes, mejor que nunca. (…) Xavi juega con la cabeza alta, el pulso bajo y la precisión perfecta” (…).


Se podría traducir al lunfardo, pero sería imposible mejorarlo.

jueves, 26 de noviembre de 2009

RAFA ES DE LOS NUESTROS


Con motivo de uno de sus imposibles triunfos, tratamos de traernos a los seguidores incondicionales de Rafa a este lado de la red para que vieran lo que se sentía; la impotencia del que quiere darlo todo y se encuentra a un animal (que no tenista) superior del otro lado.
De repente, entre lesiones y cosas, Rafa se ha vuelto de los nuestros. De la tribu -superpoblada- de los simples seres humanos; de los que pueden perder incluso dos días seguidos. Comentaba Emilio Sánchez Vicario que una parte del problema actual de Rafa tiene que ver con las limitaciones técnicas. Por ejemplo, el saque. Rafa es diestro de mano, pero sirve con la zurda. En el resto de los golpes eso no limita demasiado, pero para la velocidad del saque es crucial. ¿Por qué? Por algo muy simple; Rafa no puede imprimir ni toda la potencia ni el golpe de muñeca final que es lo que da velocidad a la bola, con su mano no dominante.
Seguramente Emilio tiene razón. Necesitaríamos a alguien que fuera capaz de estudiar la física del movimiento para rebatir eso, si es que es rebatible. Emilio, oigan, es un exprofesional que se ha dedicado además a montar academias de tenis y a entrenar figuras de primer nivel. Algo, o mucho, o casi todo, debe saber al respecto.
Pero entonces, ¿es que Rafa saca ahora peor que hace apenas 6 meses, cuando parecía que su reino no era de este mundo? Evidentemente no. El saque de Rafa ha sido siempre el mismo. ¿Y su drive? ¿Y su revés? ¿Y su -escasa- volea? ¿Y su físico?
Entonces, ¿qué ha cambiado?
Nada. O apenas nada. Eso es lo impresionante del tenis a ese nivel. Y eso es precisamente lo que trataba de transmitirnos Nadal cuando los rivales caían como moscas, uno tras otro. "No soy superior -advertía-. Solamente soy alguien capaz de hacer mucho más de lo posible por ganar".
(Paréntesis: una terrible injusticia, además, se viene cometiendo con Rafa, invencible o humano. Y es su comparación al mismo nivel, por ejemplo, con Pau Gasol. En estas páginas nos encanta Pau, como ha quedado demostrado en muchas ocasiones, pero ha llegado el momento de poner a cada uno en su sitio. La comparación entre Rafa y Pau, uno a uno, es la comparación entre el Kobe Bryant del tenis -que sería Rafa- y el Pau Gasol del baloncesto. Es decir, entre uno de los dos mejores de los últimos 6 años en su deporte, con uno de los 10-15 mejores de los últimos dos años en el suyo. Rafa y Pau son españoles, sí, son grandísimas estrellas, sí, estupendos embajadores y amigos, vale, pero si queremos pasar de Rafa a Pau tenemos que descender un escalón. Es pequeño, de acuerdo, pero es injusto situarlos en el mismo nivel de excelencia en su deporte. Aquí pensamos que Rafa en tenis está un escalón por encima de Pau en baloncesto. En las malas -o menos buenas- es el momento de comentarlo).
Lo único incomprensible de Rafa estos últimos años, tenía que ver con su actitud en la pista. Rafa siempre fue uno de los nuestros; uno que podía y debía perder de forma mucho más habitual, pero el animal que llevaba dentro se negaba a asumirlo. Y el triunfo de su parte animal estuvo a punto de llevarse incluso al extraterrestre Federer (un supertenista sin títulos de Copa Davis, por cierto) por delante. Ahora que lo está entendiendo; ahora que cree que puede -y que debe- perder, y sobre todo ahora que los demás lo saben; ahora que Rafa se ha venido (o le han traído) a este lado de la red, es cuando deberíamos apoyarle todos a una.
¡Vamos Rafa!
Su impotencia estos días es la de todo ser humano deportista. En realidad, Rafa siempre lo fue. Sería injusto dejarle solo en la preciosa estética de la derrota.

lunes, 23 de noviembre de 2009

OBI-WAN GASOL


Comentaba el pasado martes en una tertulia radiofónica Julio César Iglesias -maestro de periodistas y gran amante del boxeo-, que tal vez la mayor miseria que pueden vivir los boxeadores no es la secuela por la cantidad de golpes recibidos. “El boxeo –decía- alcanza tan grado de complejidad como profesión, que la mayor tragedia para un púgil es que cuando por fin domina los cuarenta o cincuenta recursos técnicos que lo harán invencible, ya no está en condiciones físicas de afrontar los intercambios de puñetazos con garantías”.
Regresó por fin esta semana Pau Gasol a las canchas de la NBA. Y lo hizo con el mismo traje amarillo de una franquicia que brilla como lo hacen las mejores joyas del deporte. Volvió, y nos ofreció otro partido para incorporar a su biografía de leyenda. Anotó la primera canasta de su equipo, y completó después un doble-doble (24 puntos, 13 rebotes) como tal vez ni siquiera Phil Jackson, el mejor entrenador título a título que jamás se haya sentado en uno de esos banquillos, podía imaginarse.
Y por supuesto lo hizo con la misma barba de estas últimas temporadas, la que lo asemeja al único personaje rescatable de las infantiles secuelas de la Guerra de las Galaxias; un maduro Obi-Wan-Kenobi (interpretado por Ewan McGregor), ya maestro de jóvenes ‘Jedis’, tal vez un punto menos sabio pero mucho más en forma que el inolvidable viejo interpretado por Sir Alec Guinness tres décadas antes. Pau, a sus 29 años, está iniciando su tercera etapa como profesional, precisamente la que los púgiles de Julio César temen tanto. La que lo llevará a un profundo conocimiento de la profesión que solamente podrá disfrutar en plenitud mientras le respeten las lesiones, pues es evidente que el maestro Yoda que se sienta en su banquillo posee la suficiente sabiduría para utilizar al máximo los recursos de un profesional casi perfecto.

DIARIO PUBLICO, 22 nov 09

sábado, 21 de noviembre de 2009

MI HISTORIA por LEW ALCINDOR (y IV).


Este es el último capítulo por el momento de la historia de Lew Alcindor (el gran Kareem Abdul Jabbar). Prometo volver con él, o con otros como él, en caso de encontrar más tesoros como éste de la revista Rebote de 1969. Espero que mi promesa no ahuyente posibles lectores. Uno, ya saben, nació mitómano, y tal vez la mayoría de lectores no se acerquen a esta nueva fórmula de lectura rápida buscando historias de héroes, sino flashes directos y concretos sobre la actualidad.
Espero estar equivocado. Y ahora, vayamos con Lew. El gran Alcindor contaba en 1969, en la revista Sports Illustrated, el final de su etapa en High School.

“En Mi segundo año en Power High School llegué a ser casi lo que ahora soy. (Nota: recuerden que está hablando en 1969). Me hice a la idea de cómo tenía que jugar empleándome a fondo. Pronto todos los equipos conocieron a los Óscar Sánchez, Jackie Etridge, Bobby Erickson y Jorge Barbazar. No había quien nos parara y nadie pudo hacerlo. Fuimos los católicos (sic) invencibles de aquel año. Yo obtuve un promedio de 19 puntos y 18 rebotes. La gente empezaba a hablar de mí. Empecé a ver cambios alrededor de mi persona. Todos querían quedar bien conmigo e incluso llevarme a otros colegios mejores. Cuando esto sucedió, míster (sic) Donahue prometió ejercer influencia en mi favor. Habló largamente con mis padres y quedamos de acuerdo en que cualquier carta que llegara con remitente de un colegio o una universidad sería entregada a Mr. Donahue. Además, nunca pude hablar con la prensa ni hacer declaraciones. Mr. Donahue tuvo cuidado de que no lo hiciera. Por ello es que ahora es ésta la primera vez que explico mi vida a cualquiera.
Lo más agradable de explicar acerca de Mr. Donahue es que todo esto no me costó nada y me ayudó alcanzar las más altas cimas del deporte amateur. (…) Mr. Donahue esquivó toda clase de ofertas y justamente las desechamos. Resultando a través del tiempo lo que sería mi mejor escuela. Yo me sentía muy satisfecho por estar en un gran equipo y tener todas las facilidades, pero no había negros, y eso me significó no ser del todo feliz. Mr. Donahue creyó que estaba ayudándome, pero pese a las victorias, a lo mucho que jugué en el Power Memorial, no puedo olvidar lo muy autoritario que conmigo fue…
(Nota; como verán, hay pasajes de la traducción que parece se hubieran hecho de madrugada y sin demasiadas ganas de cambiar no ya el estilo, ni tan siquiera el orden de los sujetos, verbos y predicados de un idioma al otro).
…Poco a poco nuestras relaciones fueron enfriándose. El dijo en cierta ocasión. ‘Ahora no te necesito si estás en Haarlem’. El temía que me codeara con lo peor de la gente de Haarlem, vividores, extorsionistas, es decir, gente de mal vivir. Pero me ofendió que se inmiscuyera en mi vida privada, dado que soy un hombre que tanto si vivo en Haarlem, como en Atlantic City como en Port Lyautey, no me codearé con esa clase de gente. Haarlem significaba mucho en mi vida deportiva, pero muy poco en mi vida social. Pero él no comprendía eso. Era una de esas figuras deportivas de raza blanca que sólo ven a los negros atletas como propiedades pero ausentes de toda clase de humanidad (sic). (…) En un partido de prueba de cara a nuestro siguiente encuentro contra la escuela católica de Hittaswile, las cosas nos salieron mal, y sólo teníamos seis encestes en la media parte. Cuando bajamos a los vestuarios, Mr. Donahue, dirigiéndose a mí, me dijo: ‘usted no se mueve ni hace las cosas que tendría que hacer y que esperamos que haga. ¡Usted actúa igual que un negro!’
Quedé atónito, máxime cuando en el equipo estaban dos hermanos negros: Eric Brown y Norwood Torman”


…Y nosotros, querido Lew. Gracias por contarlo, y a Rebote por haber existido (aún traduciendo como de madrugada y dejando el estilo para otras empresas periodísticas…).

jueves, 19 de noviembre de 2009

El equipo que prefirió morir antes que perder


Manuel Moreno me envía una bonita historia por email. Una historia de hace años, con la que después John Huston creó su guión para la película “Evasión o victoria”. ¿Se acuerdan? Fue una película de los años 80 que protagonizó entre otros Pelé, que en aquella época por supuesto se había retirado, pero estaba muy en forma. Evidentemente es una historia de fútbol. Mejor dicho: es una historia…con fútbol.

“La historia del fútbol mundial incluye miles de episodios emotivos y conmovedores, pero seguramente ninguno sea tan terrible como el que protagonizaron los jugadores del Dinamo de Kiev en los años ’40.

En estas líneas se contará, a modo de homenaje, la historia de los jugadores del Dinamo que jugaron un partido sabiendo que si ganaban serían asesinados, y sin embargo decidieron ganar. En la muerte dieron una lección de coraje, de vida y honor, que no encuentra, por su dramatismo, otro caso similar en el mundo. Para comprender su decisión, es necesario conocer cómo llegaron a jugar aquel decisivo partido, y por qué un simple encuentro de fútbol presentó para ellos el momento crucial de sus vidas.

Todo comenzó el 19 de septiembre de 1941, cuando la ciudad de Kiev (capital ucraniana) fue ocupada por el ejército nazi, y los hombres de Hitler desplegaron un régimen de castigo impiadoso y arrasaron con todo. La ciudad se convirtió en un infierno controlado por los nazis, y durante los meses siguientes llegaron cientos de prisioneros de guerra, a los que no se permitía trabajar ni vivir en casas, por lo que todos vagaban por las calles, en la más absoluta indigencia. Entre aquellos soldados enfermos y desnutridos, estaba Nikolai Trusevich, quien había sido arquero del Dinamo de Kiev. Josef Kordik, un panadero alemán a quien los nazis no perseguían, precisamente por su origen, era hincha fanático del Dinamo. Un día caminaba por la calle cuando, sorprendido, miró a un pordiosero y de inmediato se dio cuenta de que era su ídolo: el gigante Trusevich. Aunque era ilegal, mediante artimañas, el comerciante alemán engaño a los nazis y contrato al arquero para que trabajara en su panadería. Su afán por ayudarlo fue valorado por el arquero, que agradecía la posibilidad de alimentarse y dormir bajo un techo. Al mismo tiempo, Kordik se emocionaba por haber hecho amistad con la estrella de su equipo.

En la convivencia, las charlas giraban siempre sobre el fútbol y el Dinamo, hasta que el panadero tuvo una idea genial: le encomendó a Trusevich que en lugar de trabajar como él amasando pan, se dedicara a buscar al resto de sus compañeros. No sólo le seguiría pagando, sino que juntos podían salvar a los otros jugadores. El arquero recorrió lo que quedaba de la ciudad devastada día y noche, y entre heridos y mendigos fue descubriendo, uno a uno, a sus amigos del Dinamo. Kordik les dió trabajo a todos, esforzándose para que no se descubriera la maniobra. Trusevich encontró también algunos rivales del campeonato ruso, tres futbolistas de la Lokomotiv, y también los rescató. En pocas semanas, la panadería escondía entre sus empleados a un equipo completo. Reunidos por el panadero, los jugadores no tardaron en dar el siguiente paso, y decidieron, alentados por su protector, volver a jugar. Era, además de escapar de los nazis, lo único que podían hacer. Muchos habían perdido a sus familias a manos del ejército de Hitler, y el futbol era la última sombra que sobrevivía de sus vidas anteriores.

Como el Dinamo estaba clausurado y prohibido, le dieron a su conjunto un nuevo nombre. Así nació el FC START, que a través de contactos alemanes comenzó a desafiar a equipos de soldados enemigos y selecciones de la órbita del III Reich. El 7 de junio de 1942, jugaron su primer partido. Pese a estar hambrientos y haber trabajado toda la noche, vencieron 7 a 2. Su siguiente rival fue el equipo de una guarnición húngara y le ganaron 6 a 2. Luego le metieron 11 goles a un equipo rumano. La cosa se puso seria cuando el 17 de julio enfrentaron a un equipo del ejército alemán y lo golearon 6 a 2. Muchos nazis empezaron a molestarse por la creciente fama de este grupo de empleados de panadería y le buscaron un equipo mejor para terminar con ellos. Llego MSG húngaro con la misión de derrotarlos, pero el FC Start lo aplastó 5 a 1, y más tarde, ganó 3 a 2 en la revancha. El 6 de agosto, convencidos de su superioridad, los alemanes prepararon un equipo con miembros de la Luftwaffe, el Flakelf, que era un gran equipo, utilizado como instrumento de propaganda de Hitler. Los nazis habían resuelto buscar el mejor rival posible para acabar con el FC Start, que ya había ganado gran popularidad en el pueblo sometido. La sorpresa fue mayúscula, sin embargo, porque pese a las patadas de los alemanes, el Start venció 5 a 1.

Luego de esa escandalosa caída del equipo de Hitler, los alemanes descubrieron la maniobra del panadero. Desde Berlín llego la orden de matarlos a todos, pero los jerarcas nazis no se contentaban con eso. No querían que la última imagen de los rusos fuera una victoria, porque pensaban que matándolos así no harían más que perpetuar la derrota alemana. La superioridad de la raza aria, en particular en el deporte, era una obsesión para Hitler y los altos mandos. Por esa razón, antes de fusilarlos, querían ganarles en la cancha. Con un clima tremendo y amenazas por todas partes, para el 9 de agosto se anuncio la revancha, en el repleto estadio Zénit. Antes del choque, un oficial de la SS entró en el vestuario y dijo en ruso: “soy el árbitro, respeten las reglas y saluden con el brazo en alto”, exigiéndoles que hicieran el saludo nazi. Ya en el campo, los futbolistas del START (camiseta roja y pantalón blanco) alzaron el brazo, pero en el momento del saludo se lo llevaron al pecho y en lugar de decir “!Heil Hitler¡”, gritaron”!Fizculthura¡”, un eslogan soviético que proclamaba la cultura física. Los alemanes (camiseta blanca y pantalón negro) marcaron el primero gol, pero el Start llego al descanso ganando 2 a 1. Hubo más visitas al vestuario, esta vez con armas y advertencias claras y concretas: “si ganan, no queda nadie vivo”. Los jugadores tuvieron mucho miedo y se plantearon no salir al segundo tiempo. Pero pensaron en sus familias, en los crímenes que se cometían, en la gente sufrida que en las tribunas gritaba por ellos. Y salieron. Les dieron a los nazis un verdadero baile. Hacia el final del partido, cuando ganaban 5 a 3, el delantero Klimenko quedo mano a mano con el arquero alemán. Lo eludió y al estar solo frente al arco, cuando todos esperaban el gol, se dio vuelta y pateó hacia el centro del campo. Fue un gesto de desprecio, de burla, de superioridad total. El estadio se vino abajo.

Como todo Kiev hablaba de la hazaña, los nazis dejaron que se fueran de la cancha como si nada hubiera ocurrido. Incluso el Start jugó a los pocos días y le ganó al Rukh 8 a 0. Pero el final estaba escrito: tras ese último partido, la Gestapo visitó la panadería. El primero en morir torturado fue Kortkykh. Los demás arrestados fueron enviados a los campos de concentración de Siretz. Alli mataron brutalmente a Kuzmenko, Klimenko y al arquero Trusevich, que murió con su camiseta puesta. Goncharenko y Sviridovsky, que no estaban en la panadería, fueron los únicos que sobrevivieron, escondidos, hasta la liberación de Kiev en noviembre del ’43. El resto del equipo fue torturado hasta la muerte.

Ésta es la historia del dramático “Partido de la Muerte”. El cineasta John Huston se inspiró en este hecho real para rodar su película “Evasión o victoria”. En el film hizo lo que no pudo el destino: salvar a los héroes. Todavía hoy, los poseedores de una entrada para aquel partido tienen derecho a un asiento gratis en el estadio del Dinamo de Kiev. En las escalinatas del club, custodiado en forma permanente, se conserva actualmente un monumento que saluda y recuerda a aquellos héroes del Start, los indomables prisioneros de guerra del Ejército Rojo a los que nadie pudo derrotar durante una decena de históricos partidos, entre 1941 y 1942.

Los mataron entre torturas y fusilamientos, pero hay un recuerdo, una fotografía que, para los hinchas del Dinamo, vale más que todas las joyas del Kremlin. Allí figuran los nombres de los jugadores y una leyenda: ‘De la rosa solo nos queda el nombre’. ”

lunes, 16 de noviembre de 2009

EL PESO DE LA IDENTIDAD

La noticia más llamativa de estas primeras semanas NBA es la curiosa petición de Lebron James. El jugador favorito de David Stern -a tenor de sus recientes declaraciones-, ha solicitado que el número 23 sea retirado por completo de la liga en honor a Michael Jordan. La petición ha impactado mucho, primero porque Lebron es prácticamente el único aspirante a destronar a Jordan en el corazón de la NBA, pues Kobe Bryant dilapidó todas sus opciones tras sus problemas con la justicia, y lo segundo porque el 23 también es su número. Si la liga acepta la petición, James tendrá que modificar la trasera de su camiseta.
Si la liga acepta, Lebron llevaría el 6, su número en la selección norteamericana, y los Cavaliers podrían en realidad lograr un repunte en las ventas y en su imagen. James con el 23 siempre será comparado con Jordan, mientras que con el 6 tendrá menos competencia. (Se nos ocurren dos nombres legendarios; el gran Bill Russell de los Celtics dinásticos de finales de los 50, y Julius Erving, al que el baloncesto bautizó como Doctor J).
Siga adelante o no la campaña de James, y sea esta más o menos ‘egoísta’, sería bueno sacar una conclusión. La creación de una sólida identidad está ligada al éxito del negocio a largo plazo. Al fin y al cabo, James, con el 23 o con el 6, es jugador franquicia de Cleveland Cavaliers, equipo reconocido así mucho antes de que Lebron llegara a este mundo. Por el contrario, en la ACB pudimos presenciar una buena actuación este sábado del gran Tiago Splitter, jugador franquicia de un equipo al que sus aficionados sólo reconocen al grito de ¡Baskonia, Baskonia! -originario y lógico nombre-, pero al que los televidentes sólo somos capaces de respetar como TAU Vitoria –su nombre comercial durante 25 años-, los comentaristas nos lo anuncian como Caja Laboral –patrocinador actual-…y sus grandes rivales, cuando pueden, lo tratan como a un recién llegado.

Diario Público, 16 nov 09

sábado, 14 de noviembre de 2009

MI HISTORIA por LEW ALCINDOR (III)


Salieron noticias preocupantes a propósito del gran Kareem Abdul Jabbar esta semana. Por lo visto, padece una rara leucemia. En España, incluso Santiago Segurola (el mejor escritor deportivo que ha dado nuestro país en los últimos 25 años), gran fan de los años 80 de la NBA, sin duda la época dorada de la liga norteamericana, se hizo eco en su página de los viernes del diario Marca.
Kareem, o Lew Alcindor en estos post que refrescan sus vivencias de hace 40 años, es sin duda un activo del baloncesto con mayúscula. Os dejo con él y su primera época de High School, cuando comenzaba a jugar a baloncesto.

“Cuando la temporada de baloncesto comenzó en la Sagrada Providencia (nota: Saint Providence High School, su escuela), me di cuenta de que una parte de los alumnos simpatizaban conmigo. Un día, un compañero muy alto me tocó el hombro y me dijo: <> (nota: así lo llamaban en el colegio, por ser Lew un niño muy aplicado, bueno como las monjas de la escuela).
Yo sabía muy poco de basket. Mi padre era un gran atleta, pero su gran pasión era la natación. Lo poco que me había enseñado era como driblar (sic) en baloncesto. Podía retener el balón 3 o 4 veces, pero después perdía su control. Nadie podía prever que progresaría, y yo, por ello, no me hice ilusiones. Pero eso sí, tenía la ventaja de ser ‘una cabeza’ más alto que los restantes compañeros, razón por la que ellos perseveraron entrenándome y enseñándome toda la táctica, hasta todas las cuquerías tales como arañar, dar codazos, etc. (sic).
Ellos jugaban un juego virtuoso, auténtico basketball, cual si fuera de campeonato. Habían puesto los aros en un melocotonero, y aquello era la pista en la que jugábamos. Jugábamos a base de 3-3, y así lo continuamos haciendo cuando fuimos a jugar a otros colegios, tales como la Grammar school, Ambler… Los otros muchachos del equipo eran de octavo grado (nota: equivalente a lo que hoy sería 3º de la ESO), con cuatro o cinco años más que yo, que tenía 9 y medía 5 pies y 4 pulgadas (nota: 163 cm aprox.). Mi futuro estaba en marcha. Empezaba un ciclo, el de la temporada de basket, que marcaría una época de mi vida.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

EL DISCURSO DE OLAZABAL EN EL HALL OF FAME


Deportistas hay muchos; buenos, malos, regulares, mediopensionistas. Los hay que acaparan todas las portadas, los hay que epatan al público, los hay que viajan en aviones privados, y los hay que pierden partidos de Copa del Rey contra el Alcorcón y se les hunde la tierra bajo los pies por el peso de un millón de 'marcas' cabreados.
También está ese tipo de deportistas que se dedican toda una vida a un deporte, tanto que no se les conoce otra vida fuera de ese ambiente, y pasan por ser individuos de culto para una inmensa minoría. Son jugadores casi antes que personas, pero de las páginas de detrás de los diarios deportivos. De ellos se escriben maravillas; de ellos hablan maravillas sus compañeros de profesión; de ellos se cuentan hazañas. Pero no es posible saber mucho más pues en su país no forman parte de la cultura mayoritaria del deporte.
Evidentemente es el caso de Chema Olazábal en España, pero cuando vemos la repercusión que ha tenido su ingreso en el Salón de la Fama del golf mundial, nos damos cuenta de que algo precioso nos podemos estar perdiendo por el camino. En los países anglosajones, de clara devoción por los deportes de campo abierto y de equipo (fútbol y rugby en Inglaterra, Australia, o American Football y Baseball en el caso de EEUU), siempre les quedó un rincón para venerar esa mezcla de juego y religión que representa The Game of Golf.
Aquí, últimamente, le prestamos más atención con su irrupción como explosiva mezcla entre distracción y negocio; pero Chema Olazábal llegó antes de todo esto. Su reinado fue en realidad un estupendo principado; fue una especie de Sancho Panza en los años finales del gran ‘Sevvy’, nuestro Quijote del golf, hoy pasando un trance muy difícil tratando de superar un tumor cerebral.
Olazábal (‘ollie’, para los anglosajones), es una inspiración deportiva. Quizá una de las figuras más emocionantes para mí. Os dejo con su discurso de entrada en el Hall Of Fame. Será muy difícil que alguien describa con tanta brillantez su dedicación de toda una vida.

www.youtube.com/watch?v=0yBc_HmEihI


...y con un pequeño homenaje que me dejaron publicar en 2008.

OTRO COHETE EN LA HERMANDAD DE PESCADORES

(Un sueño) Las risas y el champán inundaban el Chalet social del Augusta National Golf Club, en Atlanta, Georgia. Como cada sábado, desde aquél lejano 1934 en el que Bobby Jones y Clifford Roberts decidieron crear un evento que sirviera al deporte que tanto amaban, esta singular estancia del Campo de Golf más famoso de nuestro planeta acogía la cena de los Maestros. Enfundados en sus chaquetas verdes, distinción escogida como seña de identidad en los felices y prósperos años 50, los “Miembros Honorables” y sus familias compartían junto a los ganadores aún vivos del Torneo las anécdotas de los más veteranos, las ocurrencias de los últimos en llegar, los míticos momentos alrededor de un entorno inigualable.
Arnold Palmer volvía a ser protagonista. En esta edición de 2008 se cumplía medio siglo de la primera de sus cuatro victorias. Cada segundo jueves de abril, ininterrumpidamente desde 1954 hasta 2004, Arnie había caminado los escasos 100 metros que separaban el campo de prácticas del primer hoyo del recorrido, con el mismo aire de ilusionado adolescente Y es que esta leyenda viva del golf había seducido uno por uno los 18 hoyos del campo con la perfección en su movimiento. El era el “swing”, la inigualable cadencia de un gesto milimétricamente repetido. El golpe de Palmer era una caricia que envolvía la pelota en el suave ritmo de un giro perfecto. Y esa cena, en la intimidad de una preciosa casa del sureste de los Estados Unidos, suponía el marco ideal para abrochar la nostalgia del mito, con el presente y futuro de los últimos ganadores
De repente, Arnie, levantó su copa y tras los brindis de rigor, quiso dedicar uno muy especial al sorprendente líder después de tres jornadas: “¡Oli -gritó-, gracias por venir Sería un honor que mañana mantuvieras el tipo ante Tiger y los demás!”.
Y José María Olazábal, Oli, uno de los jugadores más admirados en el mundo del golf, se puso en pie, saludó complacido, y por un momento creyó escuchar de nuevo el cohete con el que la Hermandad de pescadores de Hondarribia había celebrado sus dos triunfos anteriores.
Diario Público, abril 2008.

lunes, 9 de noviembre de 2009

MESSINA, PRIGIONI Y LOS 'CLÁSICOS'

El derbi futbolístico siempre fue el partido de la rivalidad local, por ejemplo el Atleti vs. Real del sábado, con el apellido rojiblanco correspondiente: jugamos como nunca, perdimos como siempre. Pero a veces se ha usado también para los Madrid vs. Barça. Al final parece que estos se quedan con la denominación de ‘clásicos’, o partidos de la ‘máxima’. En baloncesto, de cuando en cuando se traslada la denominación, pero no cala. No tiene un pase llamar derbi al Estudiantes vs. Real, ni al Barça vs. Joventut. Queda raro. El ‘clásico’ Madrid vs. Barça de basket tiene más recorrido previo, pero acaba por aburrir a los vendedores del término, los medios, cuando el sistema de competición lo propone seis, siete, incluso diez veces en un año.
Si el baloncesto quiere distinguirse, podría adoptar el término ‘partido clásico’ para un tipo de partido ACB que siempre responde a la expectativa. Por ejemplo un matinal Real Madrid vs. Alicante dos días después de que el Madrid se meriende al campeón de la Euroliga. O un Barça vs. Cajasol tras la victoria catalana en la lejana y fría Lituania ante la caliente afición del equipo presidido por Sabonis. La octava definición de ‘clásico’ en el diccionario de la RAE dice así: clásico, algo típico y característico. ¿Hay acaso algo más típico y característico que los graves problemas del equipo de Euroliga ante el simple conjunto ACB que viene de soportar siete entrenamientos de dos horas con un ‘yes we can’ de su entrenador cada diez minutos? En Rusia, el CSKA de Messina era Obelix, y los demás no eran rusos sino simples romanos. En la ACB, sin embargo, muchos aguantan las tortas hasta el final. Suponemos que por eso se empeñó en venirse a Madrid con ‘Asterix’ Prigioni, experto en desenredar el ‘clásico’ partido ACB tras la gloriosa victoria europea.

Diario Público, 9 nov 09

sábado, 7 de noviembre de 2009

MI HISTORIA (Lew Alcindor), parte 2


Seguimos con el tesoro de andar por casa; la revista Rebote de hace 40 años, y su motivadora asociación con Sports Illustrated a través de la vida de Kareem Abdul Jabbar (entonces conocido por su nombre de nacimiento: Lew Alcindor).
Ya saben, además, que fue una asociación sin conservantes ni colorantes. Tal y como vino del inglés.
“Mucha gente se maravilla de que siendo mi madre de estatura 5’11 (1’80 m. aprox. –nota del tesorero-) y mi padre 6’2 (1’89 m), yo haya llegado a alcanzar esa altura de 7’1 3/8 (2’16 m. aprox.) y 235 libras de peso (lo siento, el peso no lo sé traducir –nota fallida-). Quizá remontándonos a una generación anterior, hallaríamos la respuesta. Mi abuelo medía 6’8 (2’01 m.) y emigró desde Trinidad a Nueva York. Nunca lo conocía, pero mi madre dice que era un ser impresionante con sus grandes bigotes y sus largas barbas. El hablaba yoruba -lenguaje nigeriano-, inglés, y mi abuela hablaba inglés, español, francés y un dialecto de Trinidad, patois.
Nunca en mi casa se habló desconsideradamente de mis antepasados, ni jamás nadie se sintió avergonzado de ellos. Yo siempre me sentí orgulloso de ellos. Me halagaba cuando mi padre me contaba la historia de mi abuelo y como vino a Nueva York a rehacer su vida. Siempre creí que alrededor mío (sic) había algo real, auténtico, y todo ello ayuda a un niño a sentirse consciente de su propio valer y dignidad. Es por ello que nunca me he sentido inferior. Nunca me ha importado la propaganda que se hiciera de mi abuelo. Yo siempre mantuve el sentimiento de la propia estimación (sic). Vayan ustedes a Trinidad hoy mismo y encontrarían un lugar llamado Alcindor Trace, en el distrito de Balandra. Nosotros somos aquellos Alcindor. No somos retrógrados ni nostálgicos, y no nos avergonzamos de nosotros mismos. (…)
(…) Una de las cosas que más me confundieron sobre la mezcla de razas, era que en mi barrio convivían gentes llegadas de Cuba, Rusia, Inglaterra, Alemania, Puerto Rico, Irlanda, y todos convivíamos en nuestra infancia sin diferencias de razas, ni religión, ni color de piel.
Recuerdo que en mi tercer grado de estudios me sorprendió que mi padre me llevara a la calle 125 de Haarlem (sic) cada vez que necesitaba un corte de cabello. Había muchas barberías en nuestro barrio, pero nunca vi un barbero que cortara el pelo a un negro. Esa era la razón. Aunque cuando se lo pregunté a mi padre, me respondió que como la mayoría de los barberos eran blancos no querían servir a los negros. Esto me causó una penosa impresión. Algo así como si a uno le hicieran comer piedras y luego tuviera grandes dolores para digerirlas. Allí empecé a entender el problema racial, que comenzaba por tener que realizar un largo viaje en autobús para un simple corte de cabello".

miércoles, 4 de noviembre de 2009

MI HISTORIA (por Lew Alcindor)

En casa de mis padres se encuentran tesoros. Son tesoros de andar por casa, lógicamente, pero lo son, de eso no hay duda. Por ejemplo, revistas de baloncesto de hace 40 años. En concreto han aparecido tres. Pido perdón si el tesoro no está a la altura de sus expectativas, pero a mi me hizo una ilusión bárbara, porque soy un mitómano confeso.
La revista, de la que como he dicho han aparecido tan solo 3 ejemplares (¿habrá más en otros séptimos pisos de calles céntricas de Madrid?)se llama REBOTE, y la voy enseñando por aquí y por allá. Pero como somos muchos, tomaré algún atajo para mostrarla; por ejemplo el blog. Sé que estamos en plena Euroliga (Madrid vs. Panathinaikos esta semana), y que el Unicaja del maestro Aíto no ha ganado ningún partido ACB (¡maestro, maestro...!). Como este rincón es polideportivo, sabemos que el tenis se acerca a la final de la Davis, o que Sergio García sigue siendo 'possibly the best player never to have won a Major' en el golf actual. Lo sabemos, y se tendrá en cuenta, pero todo eso no me hace tanta ilusión como enseñarles al menos alguna página de REBOTE; el tesoro.

En uno de los ejemplares recuperados (REBOTE, solamente baloncesto, Año XI - Num.10, diciembre 1969), un número, por cierto, especial de final de año, con 32 páginas al precio de 20 pesetas (¡!) aparece un gran póster de la Selección Nacional, pero sobre nos trae el verdadero tesoro deportivo de EEUU; un reportaje de la revista SPORTS ILLUSTRATED; la biblia del deporte. El sueño de todo lector de historias de balones y carrera deportivas. El reportaje es sobre LEW ALCINDOR (años después Kareem Abdul Jabbar), el extraordinario jugador de baloncesto, y hoy, por cierto, ayudante de Phil Jackson en Los Angeles Lakers de Pau Gasol. Se ofrece por capítulos imposibles de encajar en las actuales revistas llenas de publicidad. El primer capítulo (el único recuperado) son ¡4 páginas! completas de texto. El resto, se ofrecerían, supongo, en sucesivas publicaciones, pero seguramente estén en otros áticos de Madrid, porque en el de casa de mis padres no los pude encontrar.

En fin, esta es la historia de Lew. Trascribo de forma literal los dos primeros párrafos, sobre todo para que se sorprendan de la traducción ¡literal! Del inglés al español. Del resto, iré añadiendo pinceladas en próximos post. Lo prometo.

MI HISTORIA por LEW ALCINDOR.
"Mi nombre es Ferdinand Lew Alcindor jr. y también Abdul Kareem, pero eso lo narraré más adelante. Ahora les contaré la historia de mi vida tan remotamente (sic) como pueda recordar.
Las cosas siguen en Estados Unidos igual que hace 200 años. la historia de cualquier hombre negro tiene su significado, tanto si es un limpiabotas como un portero de vecindad. De ellos nada se ha sabido, tal vez lean algo sobre mi porque ustedes son aficionados al basketball. Que yo recuerde, en mis tempraneros años, solía sentarme cerca del Parque Central (¡Central Park! NY –nota del tesorero-). Entonces tenía 3 años. Mis padres recuerdan que tenía 22,50 pulgadas y 12 libras con 11 onzas cuando nací. Cuando tenía 3 años, recuerdo una pelota. La otra cosa que recuerdo de mi pasado es la música; toda clase de música. (…)
(…) Mi padre estudió la dirección de orquesta, pero en esa época había poca demanda de directores negros, por lo que mi padre debió emplearse de cobrador en una empresa de muebles”.
Un tesoro...de andar por casa.

lunes, 2 de noviembre de 2009

EL VIEJO ASUNTO DEL LIDERAZGO

El tema del liderazgo está de actualidad en otras zonas del periódico. Ya habrán leído, supongo, eso de que más vale que el tema –o cosa, que diría Umbral- tenga una sola voz, un solo camino y, “a ser posible”, un solo líder. En las postrimerías del diario, mientras tanto, seguimos a lo nuestro: es decir, al mismo y viejo asunto del liderazgo. Compartía hace meses tertulia de gran nivel (mejorando la presente) escuchando como el Madrid de Bullock tendría siempre un tope europeo. Mientras el equipo sea de Louis, se decía más o menos, podrá bastar para algunas glorias deportivas que campean por España, pero las aventuras europeas serán una quimera. Aquel Madrid de Bullock estuvo a punto de ser un excelente Madrid de Plaza, pero una compleja decisión,‘triple o falta’, ante Maccabi, frenó en seco la progresión. Digamos que a Plaza tampoco le ayudó excesivamente las entretenidas peripecias del trasatlántico. El Real Madrid C.F. de Calderón era una juerga constante, y lógicamente las canastas acabaron en el agua. Parece que a Florentino no le hubiera importado nada que siguieran allí, pero ya que había que sacarlas bien lustrosas… que se ocupe Messina. El italiano se cayó en la marmita la influencia y la persuasión, y es probable que acabe revolcando la tesis de aquella tertulia; ahora mismo no sería descabellado apostar a favor de un Madrid ganador de Euroliga con Bullock anotando.
El contraste baloncestístico en la capital siempre ha sido evidente; en la otra acera vive el Estudiantes, con muchos patios, muchas canastas, y muchos cojones, pero siempre con la lengua fuera y los bolsillos vacíos. Con este panorama, es mucho más necesario que alguien sea capaz de marcar el camino correcto. Nunca se me olvidará la frase de uno de los fundadores. “Pablo, ¿por qué os empeñáis con el mismo viejo Estudiantes: no te das cuenta de que ha durado ya demasiado? Habrá que inventar otra cosa”.

Diario Público, 2 nov 09.

jueves, 29 de octubre de 2009

EL MADRIDISMO ANTE LA CRISIS DE ALCORCON

Si una tarde cualquiera preguntamos a Google (que para casi todo tiene respuesta), por ejemplo… Google, ¿qué es el Socialismo? En primer lugar viene un diccionario con una definición exacta. “El socialismo es una ideología de economía política que defiende principalmente un sistema económico y político basado en la socialización…” Se podrá o no estar de acuerdo con algo tan básico, pero es una definición.
Si intentamos la misma operación con el Capitalismo, buscando una definición ‘rival’ sobre el terreno de juego ideológico, en primer lugar sigue apareciendo algo concreto. “El Capitalismo es un sistema económico en el que los individuos privados y las empresas de negocios llevan a cabo la producción y el intercambio”.
Si ahora nos vamos al fútbol, existen equipos (los grandes, se dice) con ideología (“conjunto de ideas sobre un sistema existente”), propia: el Barcelona tiene el Barcelonismo, el Madrid tiene el Madridismo, o el Sevilla el Sevillismo. Bien es cierto que es imposible, al menos en google, encontrar una definición concreta de esas ideologías futbolísticas. Sin embargo, después de la derrota contra el Aranjuez el pasado miércoles en la Copa del Rey, se ve, se lee y se siente que la militancia en El Madridismo está como mínimo hundida y muy cabreada, de forma concreta y definible.
Tras la crisis futbolística e ideológica, los responsables del club (jugadores, entrenador, director deportivo, junta directiva) han utilizado el Madridismo para pedir disculpas, igual que tantas otras veces han utilizado el mismo Madridismo para dar rienda suelta a su alegría y su orgullo. Además, el Madridismo, como el Barcelonismo, o el Socialismo o el Capitalismo, son términos que no entienden de fronteras. ¿Habrá reaccionado por tanto igual el Madridismo español y el Madridismo internacional ante la crisis de Alcorcón? ¿Exisitirá una reacción oficial del Madridismo catalán, con la especialidad de vivir en una zona claramente proclive al Barcelonismo masivo y sobre todo al Antimadridismo militante? En fin, el asunto es complejo, y aquí no vamos a solucionarlo.
Lo que sí podría ser interesante, si se quiere evitar el caos (que no sé si es el caso que nos ocupa), es que en los torneos futbolísticos se aseguren que todos los equipos juegan con las mismas armas, sino futbolísticas (pues entonces perderíamos la gloria mediática de David humillando a Goliat) sí al menos ideológicas. Queremos decir que ya que el Alcorcón puede jugar un miércoles contra el Real Madrid, sus jugadores deberían presentar previamente su carnet único de militantes en El Alcorconismo, y sus aficionados también. O al menos en el Anti-madridismo. Si en Alcorcón lo que hay, según se ha comentado, es mucho más Madridismo futbolístico que Alcorconismo, entonces ese partido era injugable, e infumable, independientemente del resultado.

lunes, 26 de octubre de 2009

ÉTICA PARA ACOYDÁN

Sería extraño que el filósofo Savater conociera este pequeño universo. Pero no lo descarten. Una de las características de los personajes relevantes es que las cosas siempre les pillan trabajando. Tal vez cansado de libros, política y caballos, decida detenerse en los deportes en horario de oficina.

Supongamos que su curiosidad lo llevara hasta el baloncesto. Seguro que hubiera comprendido los motivos 'filosóficos' de tanto banco, caja y ONG en el frontis de las coloridas camisetas. Queremos pensar que llamaría su atención el movimiento ¡al sur de la ciudad! de la Ayuda en Acción menos generosa con su entorno que se recuerda. Fuenlabrada tiende la mano con el eslogan y, mientras lo piensas, te gana el partido.

Podría salir después por Europa, a ver qué se cuece. Identificaría, entonces, a una Euroliga del futuro con problemas presentes. ¡Es la economía, estúpido! Pero, ¿será también la educación y la ciudadanía? Y esta semana llegaría justo a tiempo de testimoniar que un chico de Sant-Boi será de nuevo noticia de tapa reservada al fútbol. Y todo por un anillo.

Aunque ya que andamos pensando por Savater, sin pedirle si quiera permiso, nos atreveríamos a apostar que de todo lo publicado últimamente, lo único que le atraparía sería la embrionaria historia del siguiente niño probeta. Les traigo solamente, pero textual, el titular de As del pasado viernes: "Los grandes siguen a Acoydán; 10 años, 1,74 y un 46 de pie". Admirado Fernando, si leíste hasta aquí, por favor no nos abandones. Tu hijo Amador es ya adulto, pero el niño Acoydán, ¡y sobre todo nosotros; su entorno baloncestístico! como verás necesitamos una Ética Práctica para nuestro deporte con urgencia.

Diario Público, 26-10-09

viernes, 23 de octubre de 2009

CUANDO EL JUEGO ERA SUYO

http://sports.espn.go.com/nba/news/story?id=4585983&campaign=rss&source=ESPNHeadlines

Esta es la historia de un beso falso, de una relación de amistad de mentira. Magic Johnson e Isiah Thomas se tiran los trastos a la cabeza casi 20 años después de retirarse. Por lo visto la culpa la ha tenido un libro escrito por Magic junto a Larry Bird con el periodista jackie McMullan como conductor de las revelaciones.
El título, "When the Game was Ours" es ya una declaración de intenciones, muy de Magic, por cierto, pero mucho menos de Bird, o eso pretendíamos creer hasta el momento.
Aquí siempre fuimos muy de Isiah Thomas cuando tocaba ser de alguien. En los 80, mientras crecíamos soñando con el juego, un poster de Isiah colgaba en la pared de la habitación rematando cada noche todo lo bueno que el baloncesto nos ofrecía durante la jornada; esfuerzo, amistad, pasión. La sonrisa de Isiah en la pared de la habitación, él y el balón, sin rivales ni compañeros de equipo, era la imagen del baloncestista perfecto.
Después fuimos creciendo, y ocurrió lo del Dream Team; extrañamente (por lo visto en el libro Magic lo cuenta con crudeza), Isiah no fue invitado a participar de una fiesta para la que había hecho méritos suficientes. En aquella habitación estuvimos absolutamente en contra de la decisión que seleccionaba para aquel equipo de ensueño a John Stockton por encima de Isiah. Stockton jamás había ganado un título de la NBA hasta entonces (después, tampoco), y Thomas ya tenía dos. Además, Isiah había sido nombrado un par de veces MVP del All-Star de la liga, cuando aquel partido era cosa seria. Pero sobre todo, en aquella habitación seguíamos creyendo en la sonrisa de Thomas. En la eterna expresión de felicidad que -ingenuos- todo el mundo tenía que compartir.
Pero aquello no lo compartía nadie, por lo visto. Ni siquiera el otro 'base-sonrisas' con el que se besaba fraternalmente al inicio de los partidos.
Magic e Isiah se besaban y ahora no se soportan. Parece que ya entonces todo era de pega, o al menos una gran parte.
Ante este baño de realidad, habrá que guardar en una cajón aquel póster lleno de optimismo y cerrar la puerta de aquella habitación adolescente. Al menos hasta que hayamos leído el libro y podamos seguir tomando partido por alguien, pero en esta ocasión será un partido entre adultos, y ya no podrán engañarnos con una sonrisa o con un beso de portada de Sports Illustrated.

lunes, 19 de octubre de 2009

EL NEGRO MONTES

El deporte sólo se vive del todo cuando se practica, pero es evidente que las ondas de radio y la televisión lo han convertido en el gran corral de emociones compartidas de nuestra época. Andrés Montes fue el último narrador de la comedia, o tragedia, de la selección de cada verano, único capítulo, junto a la Copa del Rey, que incorpora el baloncesto al libro anual de grandes audiencias deportivas en España.

Tres han sido las voces televisivas del último cuarto de siglo del equipo nacional. A principios de los 80, Héctor Quiroga condujo la locomotora de la generación del 59, y para poder darse, ya enfermo, el merecido homenaje de masas de Los Ángeles con el que todo narrador sueña, algunos se acordarán del trago que tuvo que pasar años antes, por ejemplo, debajo de una mesa en el antiguo pabellón de Vitoria narrando junto a su 'Daimiel' particular, Nacho Rodríguez Márquez, el petardazo de una bomba
de la ETA a escasos metros del recinto.

El cáncer nos lo arrebató joven y dejó la obra veraniega en manos de un gran profesional, Pedro Barthe, que acabó tan obsesionado por encontrar en el libreto el último contubernio de FIBA, que llevó una comedia de situación para todos los públicos a una tragedia de dos rombos, perdiendo por el camino la más rentable mirada del niño capaz de conectar su deporte favorito con el mejor de sus sueños. Cuando por fin entró Andrés en acción, con su trabajado personaje de 'El Negro' Montes, convirtiendo a Gasol en ET o a Felipe Reyes en Espartaco, no buscaba sino llenar de nuevo las butacas del teatro a traves de divertidos personajes de consumo masivo. Gracias por el esfuerzo, Andrés. Thanks for the memories, Negro
Montes.

Diario Público, 19-10-09

viernes, 16 de octubre de 2009

NADAL EL MAÑO

Agassi le admiró como el futuro del tenis; ahora se desdice y augura el final de la rivalidad con Federer. Nadal responde, como gran competidor, y seguro que guardará la predicción en el lugar en el que guarda los retos por tachar, como el prisionero en la celda tachaba los días cumplidos de prisión.
Con Rafa, no caben las predicciones. O sí, pero el que se aventure deberá hacerlo únicamente bajo su responsabilidad. Evidentemente, Agassi debería saber más que todos nosotros juntos -él estuvo ahí: su reino fue del mundo de Rafa, y no del nuestro-, pero aún así creemos que corre un riesgo. Lo corrimos todos cuando jubilamos a Federer; sus lágrimas resultaron de cocodrilo.
Hay muchos modos de llegar a ser un número uno del tenis: Federer, como quizá Laver, lo hicieron gracias a su técnica superior. Sampras, como quizá McEnroe, lo hicieron gracias a su agresividad sobre la pista. Borg, como quizá Agassi, lo hicieron gracias a su consistencia desde el fondo. Nadal, como quizá nadie, lo ha hecho por su santa voluntad.
Pensando mal (o muy bien), es posible que Agassi lo que en realidad venga deseando es que el duelo entre Rafa y Federer se prolongue (¡y usted, y el otro, y yo!), y como es un tipo listo, como es capaz de ir y volver cuando nosotros ni siquiera hemos salido, lo mismo ha intuido que esa voluntad de Nadal sólo es predecible cuando le pones delante un reto como a los 50 maños del chiste les ponían el Seat 600; es decir, retando en negativo, ¿se acuerdan?
- ¿cómo consigues que 50 maños entren a la vez en un 600?
-... diciéndoles que no es posible.

Pues eso: a Nadal, el maño, sólo le faltaba el reto en negativo de alguien como Agassi. "Es imposible que Rafa pueda seguir ahí arriba con Federer. Hay muchos detrás, empujando", se largó Agassi, desde su experiencia.

Gracias, Agassi. Te debemos una.

lunes, 12 de octubre de 2009

EL VASO DE LA LIGA ESPAÑOLA

Estimados lectores, vayan tomando partido. Ha comenzado la mejor liga de baloncesto de Europa, y también la de dos finalistas por anticipado. Comenzó la competición de la Asociación de Clubes de Baloncesto, y también la del Obradoiro, aceptado por imperativo legal al margen de cualquier consenso asociativo posible.
Durante el fin de semana ha atacado la canasta un equipo con 28 millones de euros prestados en gran parte por su hermano mayor, ya centenario, y la ha defendido un equipo con poco más de tres, apañados en 60 días. Además, este fin de semana hemos presenciado la mayoría de las gradas bastante llenas de público, lo que debería seguir sucediendo, pero seguramente nos desayunemos con la noticia de que el partido televisado no convocó la audiencia exigible, lo que probablemente suceda también a menudo.
El balón ha empezado a circular, y es el momento de saber cómo está el vaso del negocio, desde su punto de vista. Si ustedes son partidarios de la Vida de Bryan, supongo que en los partidos del Madrid y del Barça habrán disfrutado de la sonrisa de Ricky, de las ‘navarradas’ de Juan Carlos y del despliegue físico de Llull, mientras silbaban la melodía del ‘lado alegre de la vida’, como aquellos geniales Monthy Pyton a punto de ser crucificados. Pero si se fijaron más en el impersonal popurrí de camisetas de seguros, bancos, cajas de ahorros y ong’s, haciendo que participan de una misma empresa deportiva, entonces tienen un Sexto Sentido como el niño de la película; aquel que en ocasiones veía muertos.

Diario Público, 12-10-09

miércoles, 7 de octubre de 2009

EL NEGOCIO Y SUS CLIENTES

Las empresas nacen, crecen, y si ponen una base que merezca la pena pueden acabar dominando el mundo.
Esto les pasa a menudo a las empresas americanas: hablamos en concreto esta vez de la NBA.
Alrededor del partido NBA Europe-Live entre Utah Jazz y Real Madrid se han organizado una serie de eventos, en uno de los cuales participo la Asociación de Baloncesto Colegial. Esta asociación está compuesta por 30 colegios de Madrid y tiene ganas de crecer porque está convencida de que tiene la mejor excusa para ello; replicar el modelo americano de deporte, que consiste en que los chavales primero representen a sus colegios, después a sus universidades, y uno (o ninguno) termine siendo profesional.
Evidentemente a los americanos no hacía falta explicarles lo que quería la ABC, y fue muy sencillo llegar a un acuerdo para montar un evento conjunto. La NBA acogió a la ABC como parte de su negocio. ¿Puede ser eso posible? Absolutamente sí. Por ese sólido suelo del que hablábamos al principio y que es la base del negocio.
En una curiosa entrevista que le hicieron a David Stern en una cadena americana, un periodista negro disfrazado de peluquero de Harlem le hacía preguntas mientras fingía cortarle el pelo. Una de ellas pretendía poner al comisionado de la liga en un serio aprieto.
- ‘¿Mr Stern, por qué decidieron que los jugadores no puedan saltar de High School directamente a la NBA?’
La respuesta de Stern fue tan contundente como sorprendente.
- Because is good for business!
Así de simple.
Por esa misma razón, porque es bueno para el negocio, los entrenadores asistentes de toda una millonaria franquicia NBA, uno de los cuales (Tyrone Corbin, o coach Corbin como lo llaman ahora) ha sido además jugador de la Liga durante 16 años (hagan el cálculo del patrimonio en dólares de coach Corbin, les garantizo que se quedaran cortos), los entrenadores, decía, son capaces de aterrizar en Madrid a las 4 de la madrugada tras un viaje transoceánico y acercarse apenas 7 horas después al Palacio de los Deportes para estar casi 90 minutos con 25 chavales de colegios madrileños, haciéndoles sudar y divertirse en un día irrepetible para ellos... Mientras, por supuesto, Coach Corbin sudaba, gritaba y se apasionaba tanto o más que cualquiera de los allí presentes.
Lo que sucede, y que a este lado del océano todavía cuesta a veces transmitir, es que coach Corbin, y por supuesto David Stern, el visionario del negocio, han mamado en su país un sistema preciso de formación deportiva que, para ser eficiente (además de entretenido, divertido, y lo que ustedes quieran) sólo puede empezar en el lugar donde se puede aprender a la vez un deporte y su significado real. Y ese sitio es la escuela… de donde sólo deberían salir los jugadores para ir a la Universidad… para que después uno (o ninguno) se hiciera profesional del deporte mientras el resto simplemente serían unos magníficos clientes o proveedores de un próspero (y entretenido, y divertido, etc.) negocio de todos.

lunes, 5 de octubre de 2009

CANDIDATURAS OLÍMPICAS

Hemos leído de todo, y por su orden, sobre la no elección de Madrid como ciudad olímpica. Lo que más llama la atención de todo el proceso es como pelean unas candidaturas normalmente impulsadas desde el dinero público por un negocio que es absolutamente privado.
Eso añade confusión a los análisis.
Tras la decisión, por ejemplo, se ha tratado de insistir en España sobre el hecho de que la candidatura de Madrid estaba mejor preparada, y que el COI, por tanto, no ha escogido la mejor candidatura, sino la que más le convenía a sus intereses.
Es evidente que así ha sido: ¿podría haber sido de otro modo?
En esa línea, se profundizaba sobre el hecho de que los votantes del COI votan lo que se les dice, que es normalmente lo que le interesa al Presidente.
Preguntas al viento: si alguno de ustedes fuera el Presidente de una empresa privada, ¿permitirían a las personas que trabajan para usted no seguir unas directrices que convinieran a la empresa? ¿Cuándo esta misma empresa privada escogió a mediados de los 80 a Barcelona como ciudad olímpica, fue entonces una decisión libre y meditada de cada uno de los votantes, o su elección estuvo condicionada por la opinión del presidente, que se llamaba Samaranch y era de Barcelona?
Entendemos que es muy atractivo desarrollar proyectos que ilusionen, que permitan corazonadas, que arrastren a la gente hacia el terreno del deporte, pero el análisis debe hacerse del modo más objetivo posible. Y esa objetividad dice que de las 4 ciudades que se presentaron en esta ocasión, Madrid era la más sospechosa en cuanto a las posibilidades de salir elegida. E incluso la objetividad permite pensar que al haberse quedado a competir, habría facilitado el proceso de elección de ese organismo privado que es el COI.
Cuando Rogge le comentó a Gallardón que la rotación de continentes no era una condición decisiva, seguramente el alcalde de Madrid tenía tantas ganas de anunciarlo que no quiso quedarse a la segunda parte de la frase, aunque sabía que Rogge la tenía en la punta de la lengua: “… no es decisiva la rotación, siempre que no haya candidaturas de otros continentes, claro”. Rogge le quiso transmitir a Gallardón que si Madrid se hubiera presentado sin rivales estaba preparadísima para tomar el relevo de Londres, pero no consideró necesario decírselo, porque pensó que una persona tan inteligente como el Alcalde de Madrid lo sabía de sobra.

domingo, 27 de septiembre de 2009

ECOS DE LA BATALLA

El glorioso Equipo Nacional de baloncesto terminó su faena y se ha emitido un precioso reportaje sobre lo ocurrido durante el campeonato en Veo TV. Lo mejor, a nuestro humilde entender, está en el concepto del documental. No hay voz en off. Las imágenes tienen tanta fuerza que se ha decidido subtitular lo que va ocurriendo, pero no hace falta que nadie lo cuente.
Durante el reportaje se aprecia la tensión en los primeros partidos, y la alegría de los últimos. El cambio es impactante; no solamente en la cara de los jugadores, también en la de los dirigentes. Pocas veces un deporte, o un evento deportivo, es capaz de robar la atención al fútbol en España, y ésta es una de esas ocasiones. Este equipo, todo él, con la evidencia del liderazgo de Gasol, que ya es un icono, impacta a la gente tanto como lo puede hacer Nadal en las grandes ocasiones de su deporte, o Fernando Alonso cuando podía ganar el campeonato mundial de Fórmula 1. No se nos ocurre otra atención similar, salvo, claro está, cuando llegan los JJOO. Durante esos quince días cualquier deportista puede ocupar durante unas horas el lugar de los iconos de nuestro deporte.
Sin embargo, el baloncesto tiene un reverso de la fama diferente al tenis o a la fórmula 1. Cuando se apagan los focos del Equipo Nacional, cuando las cámaras han terminado de contarnos la historia normalmente exitosa de cada verano, España se encuentra con grandes dificultades para dar continuidad a los réditos obtenidos en forma de audiencias por la marcha de la selección. La ACB se encuentra en un momento lleno de dificultades para que el público se identifique con ella. Ha sido una gran competición, y lo sigue siendo, pero su impacto se ha difuminado ante la irrupción de la NBA, e incluso de una potente Euroliga que debería posicionarse como referente de evento europeo de primera magnitud.
El futuro del deporte es evidente que pasa por dos tipos de eventos: los grandes eventos de impacto amplio, que en baloncesto sólo pueden ser las competiciones de equipos nacionales, la NBA y seguramente la Euroliga, y los eventos de ámbito local, pero con el sabor de la mejor boutique, en cuanto a su puesta en escena, y en cuanto a la atracción de sus aficionados. Todos los que se queden en medio de esos dos tipos de eventos, lo van a pasar muy mal. Lamentablemente la ACB parece estar ahora mismo en tierra de nadie. Deberá recolocarse, en cuanto a estructuras, socios y ámbito de actuación, si no quiere caer en el olvido de todos.