domingo, 11 de enero de 2009

INERCIAS

“One day, one dollar, another day... another dollar”. Lo aprendí con 20 años. Fue prácticamente lo primero que les oí a los americanos del equipo. En aquel momento me pareció la típica estupidez que no servía para nada. Hoy, sin embargo, lo utilizo para iniciar opiniones. Como cambian los cuentos. En la ACB hay un equipo de moda. Todos los años pasa. Cuando la competición se inicia, los pronósticos vuelan por doquier. Este año, tal cosa... y los argumentos ocupan páginas enteras. Pero después la realidad suele ser más simple: hay equipos que comienzan la liga con un objetivo, y cada uno pone exactamente lo que el conjunto necesita para llegar a cumplirlo. “one day... el que tiene que meter los puntos, se dedica con profesionalidad y competencia”. “Another day... el que se sienta en el banquillo genera las rotaciones y la confianza en su trabajo que sus doce jugadores esperan para cumplir lo ordenado”.
Este año la frase se cumple por el norte. Volvió el Aguilas de Bilbao, o el Kas, con ese curioso nombre de Iurbentia... seguros, claro. El baloncesto competente, sin adornos ni colorantes. Tras unos años en los que el método 'prueba-error' les sirvió para medir su regreso a la elite, los del bocho han ajustado la dosis en la probeta. Y uno que escuchó conversaciones de los que tenían que mandar por ahí arriba, jamás podría hablar de sorpresa en este caso. Chucho, Jota Davalillo, Chus Vidorreta, gente del mismo centro de Bilbao a los que pocas milongas se les puede contar a propósito de sus lentejas.
Aquí, un negocio: hay que meter una más que el contrario, o en aproximadas palabras de Chucho Sanz: “Pablo, esto de la ACB no tiene más vuelta de hoja, gana el más listo, y lo demás es parafernalia” Allí unos ejecutivos: profesionales que han ido entendiendo como asentar un proyecto aprovechando cada mínimo resquicio por el que colarse hacia la elite. No sé como se dirá en vasco lo del dólar, pero lo que es un hecho es que en Bilbao hay un equipo de baloncesto que se está ganando el sueldo cada semana, cogiendo la inercia que lleva directamente al cumplimiento del contrato... con todas sus primas por objetivos. Así de sencillo, así de simple, así de admirable.

Diario Público, dic 2007

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