viernes, 27 de febrero de 2009

TIENES DOS PROBLEMAS

Sigamos con la vuelta de Tiger en el World Golf Match Play. Ayer perdió. Le ganó Tim Clark, un australiano con una pinta muy justa de trapío, con un swing poco estético, pero con una capacidad de agarrarse a los campos de golf que en definitiva es lo que diferencia a los jugadores de golf de los profesionales, y a los buenos profesionales de los grandes profesionales. Jugar, podemos jugar todos. Hacer pocas de vez en cuando, también. Pero vivir del golf para los restos es una capacidad que tienen unos cuantos elegidos, y que no se encuentra (solamente) en la técnica, sino (sobre todo) en la fortaleza mental.
Su partido contra Woods fue un prodigio de concentración. Pero jugar con Tiger se convierte inmediatamente en un problema doble: su presencia, y la posterior inercia. La concentración necesaria para derrotarlo, el carisma que pasea por el campo, los imposibles golpes que siempre aparecen, la sensación, en definitiva, de que todo lo que ocurre está en función de lo que él haga o deje de hacer, provoca un desgaste psicológico tal, que el día siguiente se convierte en una obligada jornada de descanso. Pero el torneo no atiende a razones fuera de las estrictamente deportivas. No admite justificaciones sobre la manera de pasar rondas. "Oigan -podría haber dicho Clark- déjenme recuperar un poco el resuello, que vengo de ganar al imbatible: a un tipo que es capaz de tirar una pelota fuera del campo, volver al tee de salida y casi salir con un par del hoyo: ¿puedo tomarme un día libre?"
La respuesta es evidente: no, no puedes. Hoy también juegas. Ponte las pilas. Pero las pilas están agotadas, y el siguiente rival no te deja ni sacar la cabeza para respirar. "Ayer ganaste a Woods, amigo, fin de trayecto".

jueves, 26 de febrero de 2009

LA NUEVA PATA DEL TIGRE

Da miedo ver a Tiger. Ya lo dicen los periodistas que lo han seguido estos meses: ha recuperado la estabilidad que le faltaba en el swing. ¿Y qué pueden hacer los demás? Lo más coherente, lo que siempre ha defendido mi amigo Arcocha, que es el que más sabe de esto, es precisamente lo que hizo ayer Phil Mickelson delante de los periodistas. Le preguntaban por las sensaciones ante la vuelta de Woods. Phil, que es un rival, pero que no es gilipollas, lo definió con una claridad inmejorable: "mira, todos podemos pensar en lo bonitas que son las victorias, y dentro de nosotros está el orgullo del que quiere ganar como sea, pero por otra parte somos todos conscientes de lo que este hombre ha hecho por este deporte. El golf, sin él, jamás puede ser lo mismo. ¿Has visto la cantidad de gente que nos está siguiendo en este torneo? Hace poco me decía 'Bones' (su caddie) que daba pena ver lo vacíos que estaban los campos al final de la temporada pasada. Es cierto, allí estábamos todos encantados ante la posibilidad de ganar cualquier torneo. Pero con Tiger todo tiene mucha más repercusión. Quizá no podamos optar a cualquier victoria, tendremos que hacer muchos menos golpes. Seguramente volverá a poner el nivel en límites poco accesibles para la mayoría, pero, eh, esto es de lo que finalmente se trata: tendremos que probar una vez más que somos capaces de seguirle. Y lo que es evidente es que el gran público lo adora. El negocio le necesita. La pasión que despierta, la atención de vosotros, los medios, el interés de los sponsors cuando Tiger llega hasta los últimos hoyos de cualquier torneo con posibilidades de victoria... Sin duda, el golf es un mejor deporte cuando lo tenemos alrededor. No voy a ser tan estúpido para negar esa realidad. Es lo único que puedo decir..."

miércoles, 25 de febrero de 2009

RUDY, A CAMPO ABIERTO

En la semana de resaca de la Copa del Rey, después de una Final impactante por la emoción y el ritmo, quiero recuperar un artículo que escribí en PÚBLICO hace casi un año. En él hablaba de las bondades del ritmo alto propuesto por Aíto, y de los beneficios para un jugador del estilo de Rudy en el Joventut... y en los BLAZERS.
Aquí os lo dejo.

En el utópico Estudiantes de los 60 –en el que los jugadores habían estudiado en el colegio, y la afición presumía de pocos americanos y mucha testiculina-, un entrenador visionario propuso una estrategia que a partir de entonces fue seña de identidad. Los partidos tenían que jugarse a campo abierto y a toda pastilla, pues el exceso de velocidad era el único modo de compensar la ausencia de centímetros. El ritmo alto, por tanto, dejó de ser la consecuencia del fallo del rival y se convirtió en la razón de ser del propio equipo.
Ignacio Pinedo, aquel entrenador, elevó el nivel de sus locos bajitos, e incluso marcó la carrera de alguno de ellos, por ejemplo la de un escolta disciplinado y buen defensor llamado Alejandro García Reneses. Aíto, más tarde, fue su ayudante en la selección Junior española, y en numerosas ocasiones se declaró seguidor de Pinedo, un profesor de francés que jamás necesitó papeles para entrenar porque llevaba el baloncesto entero en su cabeza.
En un caso claro de discípulo que supera al maestro, Aíto está abrochando su carrera en los banquillos con un improvisado homenaje a la figura de Ignacio, pues pocos como él hubieran disfrutado tanto con el ritmo de juego del Joventut esta temporada, y con obras maestras como el partido contra el Madrid del jueves pasado. Un culto al juego a campo abierto, y un protagonista, Rudy Fernández, que en apenas treinta minutos en cancha fue capaz de sintetizar cuarenta años de historia de la Penya. En Vistalegre, Rudy elevó la categoría de tiro tras sucesión de bloqueos que Nino Buscató utilizara en los sesenta, nos recordó la puntería de Margall a lo largo de sus veinte años de carrera, y superó la velocidad y plasticidad de Jordi Villacampa finalizando contraataques de póster en color. Y todavía tuvo tiempo para disfrazarse durante un rato de Moka Slavnic (el genial y maleducado base yugoslavo que en Badalona tantos recuerdan), con alguna salida de tono que su madurez debería ir colocando en el lugar apropiado, pues el escolta verdinegro es ya mucho mejor jugador de baloncesto que provocador de rivales. A ver si se olvida de ellos, y nos sigue deleitando a campo abierto, aquí y en los Blazers.

lunes, 23 de febrero de 2009

EL ELEGIDO

Todo el mundo tiene derecho a sus 15 minutos de fama”, dijo Andy Warhol. Un evento inmejorable: la final de la Copa del Rey de baloncesto. Un escenario perfecto: el Palacio lleno con 15.000 espectadores. Unos protagonistas adecuados: 24 jugadores y dos entrenadores muy en forma. Un nudo: treinta y cinco minutos con dos estrategias perfectas. Y una última reflexión previa al incierto desenlace: el equipo me necesita, ¿tengo algo que ofrecer?
Lo realmente precioso de finales como esta, seguramente una de las más completas de la historia, es que se convierten en clásico al enlazar con el verdadero objetivo final del juego. Un atacante capaz de anotar y un defensor capaz de impedírselo. La grandeza de dos entrenadores como Ivanovic o Aíto, los directores de escena que nos han permitido saborear esta preciosa tarde de baloncesto, es que pusieron todos los elementos previos al servicio de sus jugadores, y durante diez minutos se echaron a un lado para que cualquiera de ellos pudieran preguntarse: ¿Seré yo? ¿Será este mi momento? Todos fueron probando: Archibald y Haislip en los verdes, Rakocevic y Teletovic en los baskonistas; pero finalmente sólo dos tenían la llave del partido: Gomis en Unicaja y Mickeal en el Tau. Su capacidad para desequilibrar fue la elegida por los directores
de escena. Era su momento. Eran los elegidos. Los focos fueron apartándose del resto para centrarse en ellos. Antes de la prórroga, apuntaron a Gomis, pero el aro escupió su tiro libre. Llegado el tiempo decisivo, sólo iluminaron a Mickeal.

domingo, 22 de febrero de 2009

EL BALONCESTO DE LOS ARQUITECTOS

Pongan acento serbio (si no saben, busquen a Jorge Muñoa, el mandamás del baloncesto en la agencia EFE) cara seria, gesto adusto, brazos en jarras y descuiden el aspecto del cuello de su camisa: ya se parecen a Ivanovic. Ahora tienen todo el derecho a que escuchemos lo que tengan que decir…de arquitectura, claro. Empecemos: “Copa es Copa, por favor, final anticipada no existe”. Final es final, hombre, baloncesto es juego justo; gana siempre quien merece”. Y si no se lo ha dicho a la prensa, Dusko se lo habrá dicho a sus jugadores en el vestuario: “eh, Rako, muy bien, pero partido importante es mañana”. Ya si acento. La Copa del Rey es un torneo en el que participan ocho equipos y lo gana siempre el mismo: el que mejor cuida los detalles. Por eso hablamos hace un par de días de la importancia del arquitecto. “Pablo, el baloncesto es de los entrenadores”. Esa es la frase favorita de mi amigo Danko Cvjeticanin. A veces se la discuto, pero en este torneo jamás. ¿Vieron la reacción de Xavi Pascual ante el absurdo minuto final del segundo cuarto que jugó su equipo? “¡Acabamos de cargarnos el edificio por imbéciles!” fue su lenguaje de gestos. El arquitecto Casimiro, sin embargo, se acordó del proyecto que construyó en Manresa el año que se llevaron la Liga, y esta invitación de Copa (“no la merezco, pero la trinco”, hubiera dicho Di Stefano), con dos partidos perfectamente planteados pese a la derrota de ayer, debería ahorrarles cualquier sufrimiento para el resto de la temporada. Sobre el arquitecto García-Reneses poco se puede añadir: lo único que se me ocurre es solicitar que si gana mañana puedan cambiarle las seis Copas del Rey por un Premio Pritzker…

sábado, 21 de febrero de 2009

CERTEZAS, CREENCIAS Y DUDAS

Empecemos por las certezas: el Barça y el Tau son los dos mejores equipos de la ACB en este momento. Su semifinal de hoy, por tanto, entraba dentro de la lógica. Ya se dijo aquí anteriormente que la justicia deportiva existe, y que el baloncesto nació de la mente de un profesor de escuela. Sumadas esas dos variables –capacidad de los protagonistas y complejidad del deporte-, pocas reacciones puede provocar el partido que no sea: “no, si ya lo decíamos nosotros”.
Sigamos con las creencias: mi padre y yo (que como lógica relación paterno-filial nos entendemos solamente en lo muy fundamental) tenemos una fijación común que defendemos en foros profesionales, amateur, y mediopensionistas: Juan Carlos Navarro sería nuestra primera elección en el Súper-Manager ACB. No hay un solo jugador en Europa capaz de romper los partidos importantes con tanta facilidad. Lo lleva haciendo toda su carrera y con todos los entrenadores que ha tenido. Estos partidos a vida o muerte los maneja como nadie. ¿Y quién puede estar a su altura? Quizá este año Igor Rakocevic. Seguramente el mejor Rakocevic que hemos visto nunca en la liga. Por tanto, prepárense mañana para otro duelo de rompe-partidos: el primero, Navarro-Bullock, salió por puntos a favor del catalán.
Ahora vayamos con las duda para mañana. La derrota contra el Madrid, dejándose remontar 22 puntos le hizo más daño del previsto al Tau. Su victoria ante Pamesa fue trabada, como si necesitaran tres en uno con urgencia. En una semifinal de Copa, la duda es un seguro billete de vuelta sin trofeo. A Ivanovic le queda un punto y seguido a su frase: “el cansancio no existe…y la duda nos elimina”.

viernes, 20 de febrero de 2009

YOU'RE AWESOME BABY (Y 3)

Aquí tienen mis predicciones sobre los cruces de hoy.

UNICAJA-GRAN CANARIA (55-45).

UNICAJA: pregunta. ¿Alguna vez se ha olvidado Aíto de dejarse la rendija abierta ante una mala racha? Es cierto que su equipo no está como él quiere, pero es igual de cierto que donde esté Aíto habrá un “All Frank Lloyd-Wright Team”. ¡Cuidado con el arquitecto!
¿Por qué debe ganar? Porque sus jugadores saben que su entrenador ha ganado muchas veces este torneo.
¿Por qué puede perder? Porque el Gran Canaria viene armado hasta los dientes.

GRAN CANARIA. Hace unos años, en la probeta, echaron la dosis justa de profesionalidad, riesgo, contactos, moral, afición e ilusión, y les salió el equipo perfecto. Aquel que funciona siempre sobre sus expectativas ¡Ay, GranCa, si esto fuera Hollywood…!
¿Por qué debe perder? Porque el guión dice que aquí siempre ganan otros.
¿Por qué puede ganar? Porque son un “All-Michelangelo Team”, unos artistas que están muy en forma.

JOVENTUT-ESTUDIANTES. (65-35).

JOVENTUT. El año pasado sólo les el corte de pelo en Hickory, como en Hossiers, más que ídolos. Esta temporada ruedan la continuación: Hossiers, con dos cojones. Se fue el profesor, pusieron un alumno. Se fue el mejor jugador, han subido otros 4 que matan por serlo.
¿Por qué debe ganar? Porque tienen a Ricky, que más que un jugador es un arma arrojadiza.
¿Por qué puede perder? Porque ‘la’ Joventut, a veces no es suficiente.

ESTUDIANTES. A estas alturas, el año pasado rezaban. El abismo estuvo a una simple posesión de balón. Esta Copa, por tanto, es un regalo.
¿Por qué debe perder? Porque la justicia deportiva existe.
¿Por qué puede ganar? Porque a veces la justicia deportiva hace huelgas de 40 minutos, incluso de 80 o de 120…

jueves, 19 de febrero de 2009

YOU ARE AWESOME, BABY* (2ª PARTE)

*Hello Copa: ¡eres maravillosa, baby!
Aquí tienen los PRONÓSTICOS de hoy. No se les ocurra apostar por ellos. Yo jamás lo haría.

BARÇA-MADRID. (51-49)
BARÇA. Xavi Pascual inauguró su mandato en prácticas del año pasado con una frase para la posteridad: “bienvenidos al maravilloso mundo del presente”. En aquel momento casi nadie confiaba en él, hoy casi nadie desconfía. El Barça funciona como el “All-Avis Team” de Vitale. Todos ponen todo de su parte. Todos tienen algo que demostrar en el momento presente.¿Por qué debe ganar? Por Navarro, que ha vuelto, por Andersen, que ha llegado, por Vázquez, que ha resucitado, por Sada, que no ha parado… ¿Por qué puede perder? Porque al maravilloso presente de Pascual le falte algo de cocción todavía.
REAL MADRID. Un hombre tranquilo en la banda, y la locura sobre el parquet. ¿Estará estudiado? ¿Será una campaña de marketing, “pasen y vean, es otra remontada imposible”? No lo es, y ellos lo saben. Están jugando mal, y resolviendo bien. Es decir, tienen dudas, pero tienen la moral muy alta. Es decir, son vulnerables, pero son peligrosos.¿Por qué deben perder? Porque el Barça es mejor que el Maccabi, está a la altura del TAU, y vienen doblemente avisados.¿Por qué pueden ganar? Porque Llull es un grito de guerra, Bullock es un tipo con un arma y Felipe es el “Human Space Ship” de Vitale: el hombre que todo lo puede.

TAU-PAMESA (80-20)
TAU VITORIA: el favorito, se mire por donde se mire. Incluso tras la derrota contra el Madrid, dejándose remontar un partido que estaba matando el interés futuro por la Liga, y que seguro que estuvo a punto de provocar algún herido en el vestuario por esa mirada de fuego del Sargento Ivanovic. “¡El cansancio no existe!” les dice Dusko, pero las empanadas mentales a veces sí, y una simple zona puede atascar la maquinaria más engrasada. De Vitoria llega el rival a batir, por estado de forma, por número de títulos…
¿Por qué debe ganar?: porque tiene mejores jugadores, porque sus picos de intensidad en los partidos son inaguantables para los rivales.
¿Por qué puede perder?: porque Splitter no llega a tope, porque el cansancio, por mucho que diga Dusko, existe, y más en partidos tan tensos como un gana-pierde de Copa.
PAMESA: ay, el Pamesa. Este año, sin duda, Dick Vitale les hubiera metido en su concepto de “All-Airport Team”. El tipo de equipo con jugadores que en un aeropuerto parecen imbatibles (altura, fuerza, curriculums…) pero en la pista no alcanzan el nivel exigido. Spahija trata con sus declaraciones de mantener alto el espíritu, pero tienen varios lesionados, entre ellos Claver. Poco arroz, parece, para tanto TAU.
¿Por qué debe perder? porque son menos, y porque son peores en ataque y defensa. Y porque el baloncesto no es un gol, sino un mínimo de 60-70 puntos.
¿Por qué puede ganar? Porque aguanten como sea 35 minutos a menos de diez puntos, y en los últimos cinco a Avdalovic le de por mandar, y al Tau le de por pensar.

miércoles, 18 de febrero de 2009

YOU’RE AWESOME, BABY!*

Ya lo dijo, cantando, Rubén Blades: “si naciste pa’ martillo, del cielo te caen los clavos”. La ACB, nuestra querida ACB, aguanta toda la temporada los clavos que caen en forma de periodismos críticos, federaciones triunfantes, franquicias en crisis, mercados que se independizan, asociaciones peleonas, ligas profesionales americanas que se españolizan… pero durante una semana al año, una, la ACB es por fin el rey de todos los martillos.
Empieza la Copa del Rey, amigos, un paréntesis entre clavos. Todos los ojos se vuelven hacia la ciudad elegida, hacia el Palacio de turno para saborear cuatro días de baloncesto de gourmet, que a nadie deja indiferente. Y a esta columna, imbuidos del espíritu Copa, traemos el análisis de los equipos utilizando la inspiración (y si me lo permiten, el lenguaje) de Dick Vitale, uno de los tipos más peculiares en el periodismo de College Basketball en Estados Unidos.

Mañana por la mañana analizaremos los partidos de cuartos de final.
De momento, os dejo con la página oficial de este figura de la televisión americana. Un tipo que combina el conocimiento, con una personalidad muy marcada y un lenguaje propio. Espero que la disfrutéis.
http://www.dickvitaleonline.com/

martes, 17 de febrero de 2009

UN HOMBRE TRANQUILO EN LA BANDA

Los partidos de baloncesto sin control, son muy jugosos. Y alguien como Plaza es un protagonista muy atractivo. Sobre él, podemos leer documentos periodísticos que van del blanco al negro. En noviembre pasado, apenas comenzada la Liga, tuvo que hacer unas declaraciones Antonio Martín para reafirmarle en una silla que estaba caliente. Esa misma jornada, en los primeros treinta minutos del partido frente a la Penya quizá tuvo pie y medio fuera de Vistalegre. Aquella fue la primera remontada del año, y el equipo le cogió el punto a los partidos sin dueño. Lo único evidente es que la imagen externa de Joan Plaza jamás ha cambiado. Si en el vestuario llegaron a perderle el respeto, lo sabrán otros, pero jamás los espectadores. Ese hombre al que apenas vemos gesticular en estos momentos duros, es el mismo entrenador que llevó a su gente a ganar una liga. Entonces, logró la máxima confianza de sus jugadores sin un mal gesto, ni una palabra más alta que otra. De repente, los resultados acompañan, el público vibra, y todos parecen estrellas a la altura de su reputación. De repente, el Madrid es favorito en los pronósticos de la Copa.
¿Y Plaza?
Como siempre, al menos en apariencia, sigue tranquilo en la banda.

lunes, 16 de febrero de 2009

LA NBA NO ES EL BALONCESTO AMERICANO

A propósito de este Spanish All-Star, que hemos vivido tan intensamente, se han escuchado comentarios de todo tipo sobre el baloncesto americano. Pero estamos equivocando el todo con una de las partes: en Estados Unidos, el baloncesto es mucho más que la NBA.
Es cierto que estos eventos tienen mucha repercusión, y es lógico, la National Basketball Association es una asociación con grandísimo ánimo de lucro. Los dueños son millonarios, y pagan a un ejectutivo millonario para que rentabilice la inversión.
Gracias a este enfoque, Pau, Rudy, Calderón... seguramente no tendrán que preocuparse demasiado de su economía cuando se jubilen. Y por supuesto todavía menos que ellos gente como Kobe, Shaq, o Superman Howard, que el sábado se ganó el sueldo entreteniendo a la parroquia.
Recuerdo los primeros partidos que nos llegaban de este evento por la tele: eran los años 80, y todo lo que rodeaba el fin de semana parecía llegado de otro planeta. Pero entonces, como ahora, con la inocencia de un concepto de deporte por descubrir, o con la experiencia de algo ya descubierto, el enfoque sigue siendo el mismo. Los jugadores-estrella como Isiah Thomas (el All-Star que mejor se lo montaba en aquellos años), Magic, Mo Malone, incluso Larry Bird, o los participantes en los primeros concurso de mates como Julius Erving, Larry Nance, Terence Stansbury (el primer tipo al que vi darse una vuelta entera en el aire antes de machacar), llegaban con la lección bien aprendida; querían poner su grano de arena en el crecimiento de la empresa que les pagaba y les hacía sentir mejor que en brazos.

¿Y el baloncesto? ¿Y el deporte enfocado desde la competitividad? ¿Y la justicia de las decisiones dentro de la cancha?

Esa etapa ya la habían vivido antes. En sus colegios. En sus universidades. Defendiendo el valor de un escudo que les pagaba los estudios, que les daba la oportunidad de proyectarse hacia una profesión de millonarios.
Les garantizo, y muchos de ustedes lo saben, que si hoy lunes se acercan por Chapel Hill (Carolina del Norte), o incluso dentro de la ciudad de los Lakers se dan una vuelta por el campus de la Universidad de California-Los Ángeles (UCLA), o se van a Kentucky, o incluso en Boston se pasean por el campus de Boston College, encontrarán muchos ciudadanos norteamericanos enamorados del baloncesto pero incapaces de opinar sobre la fiesta del All-Star, sobre la cabina de Howard, los saltos de Robinson, las injusticias con Rudy, o los bailes de Shaq. Seguramente en ese momento estarían en sus pabellones animando a sus universidades, o ligando en alguna fiesta de sus hermandades.
Todos ellos, baloncestistas americanos, tan amantes de su deporte como la NBA de su show, no encajarían dentro de esa definición del 'baloncesto americano' culpable de que Rudy o Pau sean protagonistas todavía en un rol de secundarios.
Del mismo modo que hay muchos Estados Unidos en USA, existen muchos baloncestos dentro del 'baloncesto americano'. Aquí debería suceder lo mismo. Sería más higiénico para nuestro deporte.

Les dejo un link de otro tipo de 'baloncesto español'. A muchos les gusta más que la ACB. Aunque en el All-Star no hay concurso de mates, ni falta que le hace...
http://www.copacolegialabc.com/

domingo, 15 de febrero de 2009

RUDY ES MEJOR TRIPLISTA

Lo leí en alguna respuesta de los aficionados a propósito de la elección de Rudy para los mates: ¡pero si es mejor triplista! Y lo compré desde la primera letra. Cierto es que acaba de hacer historia; ha sido otro raro blanco en el reino de atletas negros. Además, el primer europeo. El mismo día que un jugador de baloncesto (más bien negro) juró su cargo en la Casa Blanca, un español (más bien bajo) fue seleccionado para hacer mates de concurso NBA.
En la pre-adolescencia del baloncesto en España, hace cuarenta años, cuando el Madrid ganaba Copas de Europa pero los equipos recorrían la península en coches particulares, acabó jugando en el Barcelona el primer portento físico de la liga española: se apellidaba Thomas, era negro, llegó a través del San José Irpen, entonces con Eduardo Portela en el banquillo (años después acabó siendo el Cotonificio de Aíto), y le hicieron pasaporte español. Cuentan que se jugaba dinero a que cogía una moneda del canto superior del tablero. Y dicen que nadie aceptó la apuesta. Lo cual, de ser cierto, es realmente sorprendente. Atendiendo a los materiales del suelo de las canchas de entonces, y a las zapatillas de lona, o la anécdota es una leyenda urbana, o el tipo realmente brincaba.
Aquel Thomas, era un atleta de manual. Un dos metros saltador, fuerte, que aprovechaba su físico para divertirse en un juego de equipo. Una especie de Dwight Howard en aquella artesanal liga de entonces. Pero Rudy hace tiempo que es mucho más que un gran atleta. Evidentemente, un mate siempre impactará más que un triple. Sobre todo ante el verdadero Howard, que en Estados Unidos fue la jugada del año. Hace bien Rudy en aprovecharlo: está en la NBA para quedarse, y cualquier exposición cuenta. Pero uno cree que la verdadera arma de futuro para ganarse un respeto será su cada vez más fiable tiro de lejos. Que este concurso haya sido pues su gran fiesta como saltarín, y esperemos que le hayan apuntado la matrícula para el de triples del año que viene.

sábado, 14 de febrero de 2009

UNA HISTORIA VERDADERA

Pese a que era sábado, no conté más de 200 personas en el Tenis Chamartín –mi club- aquella fría tarde madrileña de noviembre de 2004. Se jugaba el Campeonato de España de Clubes, un evento clásico de final de temporada con una gran historia –en cantidad y calidad- detrás. Antes de la mundialización del tenis, este tipo de torneos tenía un interés bárbaro, porque medía el trabajo de las distintas escuelas, y su capacidad para crear o atraer figuras a sus instalaciones.
El Real Club de Tenis Barcelona era entonces el máximo favorito. Su sala de trofeos está repleta de estos títulos. Se enfrentaba sobre tierra batida al anfitrión madrileño. El ranking marcaba unos partidos muy desiguales: Albert Costa, por ejemplo, batió a un jovencísimo Verdasco. Feliciano López –madrileño fichado en Barcelona- también cumplió contra Tati Rascón, un tenista de libro Guiness en los torneos nacionales. Y resultó que el partido que debía poner fin a la eliminatoria podía ser el de Rafa Nadal, recién seleccionado para completar el equipo de la Final de la Copa Davis en Sevilla contra Estados Unidos, frente a Quino Muñoz, en aquel momento un simple jugador de club, sin puntos ATP y recién salido de una lesión. Es decir, un entrenamiento con público. Pero Quino bordó el tenis, consiguió que a Rafa se le encogiera la muñeca, y lo batió en dos sets inolvidables ante la incredulidad de aquellos doscientos privilegiados, a los que ni siquiera nos habían cobrado entrada. Unos días más tarde, Nadal le ganaba a Roddick el segundo punto de la eliminatoria de la Davis delante de 25.000 personas, e iniciaba su biografía de leyenda. Si los americanos se hubieran enterado de la hazaña del madrileño, fijo que le hubieran hecho un hueco en Sports Illustrated. Cuatro años y medio después, el tenis le sigue debiendo a mi compañero de club su partido frente a Roddick.

Diario Público, octubre 2008

viernes, 13 de febrero de 2009

NADAL EN ROTTERDAM

Con la tecnología actual la gente casi puede viajar en los autobuses del equipo de fútbol preferido, o en el raquetero del tenista adorado. Acabamos de estar en Australia, volvimos con la lengua fuera del esfuerzo, y ya tenemos que sentarnos de nuevo a jugar al tenis en Rotterdam.

Un sin vivir.

Un sin vivir, porque Rafa no va a cambiar su forma de jugar para hacernos sentir más confortables. "Si me queréis", parece decirnos, "tendréis entonces que sudar como sudo yo". Al menos en Australia el sudor se justificaba con el ambiente. El verano era insoportable, varios jugadores se retiraron por golpes de calor. Era lógico que la camiseta de Nadal se viera mojada en el peloteo. Pero ahora estamos en Holanda, fuera hace frío, dentro se oyen hasta las pisadas en los pasillos por la educación de unos espectadores que parecen de atrezzo; la pista, rápida, acorta el peloteo; los rivales, avisados, como Tsonga hace un rato, se lanzan a la red o se juegan el pelotazo tratando de evitar en lo posible la famosa tortura de Manacor. Tres horas en la pista, y un set en el marcador.

Pero no la evitan.

Rafa vuelve a ganar partidos de dos horas o más, de tres sets con suspense, de desgaste propio -allá él y su forma de ganarse la vida- y desgaste ajeno -mi suegro, por ejemplo, acaba con agujetas de pegar los golpes de Rafa con un gesto entre la patada y el movimiento de cadera desde el sofá-.

Pero gana.

Es lo único que no puede evitar. En cada ciudad, en ambientes opuestos, con el cielo abierto, o el techo cerrado, con el peligroso Tsonga o el desconocido de la ronda anterior. Gana. Corre y gana. Saca igual que hace años, a ciento y pico, cuando los demás lo hacen por encima de doscientos. Pero gana.

Y eso engancha.

jueves, 12 de febrero de 2009

EL HOMBRE BOYA

Aprovecho que somos una gran potencia del waterpolo mundial para permitirme la licencia. De hecho, el baloncesto creció alrededor de esta figura, aunque desde siempre fue conocida como pívot, transformada en ‘center’ de un tiempo a esta parte. Y todo indica que el último hombre boya del baloncesto español, Marc Gasol, se ha hecho un claro hueco de ‘center’ NBA.
Hace tiempo escribimos aquí que el baloncesto americano generó un axioma atendiendo al dominio de los primeros hombres grandes, desde el pretérito George Mikan, pero sobre todo a partir de Bill Russell a finales de los cincuenta. Aquella sentencia aseguraba que los bases ganaban partidos y los pívots campeonatos. El baloncesto creció entonces alrededor de un faro sobre el que circular el balón en ataque, y capaz de tapar cualquier grieta en defensa. Russell dominó su época, alcanzando en casi todas sus temporadas más rebotes que puntos de promedio, lo que hizo de los Celtics un equipo inabordable. Sus duelos con Chamberlain, el gran ‘center’ ofensivo, supusieron el inicio del baloncesto como posible deporte espectáculo. A partir de ellos, los entrenadores fueron innovando sobre la base de un individuo que podía dominar el juego desde el poste en ambas zonas. Un jugador sobre el que pivotar toda una estrategia de equipo.
Como el baloncesto derivó finalmente en un juego complejo y global, los caminos hacia el título se bifurcaron sin remedio, pero todavía, casi cincuenta años después de aquel ‘center’ que transformó los Celtics en dinastía, algunos equipos siguen creyendo en su ‘siete pies’ como principio y fin de la victoria, y las comparaciones siguen siendo inevitables. De Marc se dice que ya no es el hermano pequeño de Pau sino en todo caso de Arvidas Sabonis, y su crecimiento como pívot no sólo ha elevó su estadística a niveles de récord en la ACB, sino que está sosteniendo la moral de los decadentes Grizzlies, al haberse convertido en el único faro real en la necesaria renovación de la franquicia.

miércoles, 11 de febrero de 2009

LOS ENTRENADORES ESPERAN GRANDES COSAS DE TIAGO

Danko Cvejeticanin fue un extraordinario escolta criado en la Cibona de Zagreb de los años 80 a rebufo de la fama de Drazen Petrovic. Su rendimiento en aquel equipo, en la selección de Yugoslavia, y más tarde con Croacia (con la que se proclamó subcampeón olímpico en Barcelona, por ejemplo, jugando la final contra el Dream Team), era realmente envidiable, sobre todo por su capacidad para aprovechar cada minuto que le ofrecían sus entrenadores.
Coincidí con él un par de temporadas en Estudiantes, y desde el principio me llamó mucho la atención sobre todo por dos cosas; por su conocida capacidad de tiro (un día le conté 44 triples seguidos en un entrenamiento), pero también por su facilidad para analizar las fortalezas y debilidades de los que jugábamos a su alrededor.
Desde que se retiró a finales de los noventa se dedica a ojear jugadores para los Sixers de la NBA, y sigue a Tiago Splitter (el hombre del momento en la ACB) con verdadero interés. Ahora que Tiago está conduciendo al Tau hacia el título de Liga, os desvelo cosas que Danko sintetizaba hace ya años sobre el juego de este brasileño que tiene pinta de MVP de la Final.
“Los entrenadores esperan grandes cosas de Tiago. Tiene un extraordinario potencial ofensivo, y puede correr muy bien la pista. Podría llegar a ser un buen anotador porque es capaz de entender bien el juego. Sabe encontrar al compañero en el lado contrario cuando le presionan, y mueve con habilidad los pies dentro de la zona. Tiene una gran intuición para taponar los tiros ayudando a sus compañeros, y está ganando cada vez más en agresividad defensiva, lo que le puede llegar a convertir en un intimidador si sigue trabajando duro. Todavía es pronto para saber si estamos ante un jugador que pueda marcar diferencias. Dependerá de su trabajo, y del que hagan sus entrenadores en estas dos próximas temporadas. En su equipo han crecido paso a paso Nocioni y Scola, por ejemplo, con lo cual es previsible que Tiago esté motivado para seguir los pasos que estos jugadores han marcado. Depende, pues, de su actitud, el demostrarnos que puede ser tan bueno como muchos ya pensamos”.
Palabra de Danko. El ojeador.

Diario Público, junio 2008

martes, 10 de febrero de 2009

LO IMPORTANTE Y LO ACCESORIO

Mirábamos la doble sesión NBA del domingo, con los españoles en liza, y llamaba poderosamente la atención la fuerza del marketing. Lo primero, los espectaculares anuncios a cámara lenta, con la imagen superpuesta. De premio. Realmente da gusto ver unos partidos con la imagen tan bien cuidada. Además, lo que ocurre en la grada se replica en la cancha. Esos Nuggets, por ejemplo, el año pasado todos con las cintas del mismo color, los calcetines a juego con las coderas, los tatuajes en perfecto estado de revista. Imponente… pero accesorio. Porque a medida que el partido avanzaba, el colorido se iba quitando del centro de la pantalla, e iba dejando su sitio al baloncesto. Y ahí, no dieron la talla.
Se acabó el marketing y empezó el hambre. Pau, hasta parece haberse olvidado del largo de su barba. Y juraría que llevaba los calcetines a una altura desigual. Pero, ¿vieron su cara? Los gestos. Su constante comunicación con los compañeros. Sobre todo con Bryant. Seriedad, concentración... Para ser campeón NBA, primero hay que parecerlo. Y Pau ya lo parece desde hace meses.
Los Lakers tienen verdadero hambre. Menudo escuadrón. Sin un solo gesto para la galería. Con un nivel defensivo creciente, y una capacidad de control sobre el partido que nos recuerda lo que les dolió el subcampeonato pasado. Las audiencias lo dicen. Desbancarles se antoja una tarea solamente al alcance de equipos muy comprometidos. Kobe, Pau, Odom, Fisher… Los Lakers pueden ser el equipo 'elegido'. Pero, si llega un nuevo duelo con los Celtics, o con Cavaliers, con el anillo en juego, tendrán que ser conscientes esta vez de que no podrán perder tiempo ni para mirarse al espejo.

domingo, 8 de febrero de 2009

HOSSIERS EN BADALONA (AÑO 2009)

Ya se aprovechó aquí la temporada pasada el término Penya Spirit of Badalona. Queríamos referirnos entonces a la brillante reconstrucción de un equipo tras una larga travesía en el desierto. Aquella peña reunida en 1930, atendía a una sola necesidad: utilizar el deporte como nexo de unión entre gente joven y activa. Su inmediato nombre posterior, Joventut de Badalona, fue por tanto la lógica derivación de ese espíritu. Tras el éxito de la temporada anterior, y la pérdida de los dos pilares fundamentales del proyecto (el entrenador con más experiencia en los banquillos, Aíto, y la figura más energética de toda Europa, Rudy) las casas de apuestas no hubieran pagado dividendos ante un descenso de valor. Y aquello, podía haber derivado internamente, como tantas veces, en un necesario apuntalamiento del edificio para sostener lo logrado. Ese camino, claramente hubiera intentado recoger algún nombre con peso para el banquillo, y alguna estrella de Euroliga, capaces de afrontar los retos derivados del éxito. Pero tal vez porque Villacampa formó parte de la crisis de la institución de finales de los 90, que evidentemente le amargó la retirada, o tal vez simplemente por la crisis general de la economía actual, o seguramente por la mezcla de ambas, el camino escogido por la Penya sigue siendo el camino del espíritu. Si el año pasado el Joventut nos recordaba la película Hoosiers, más que ídolos, con un viejo sabio en el banco y mucha adolescencia en el parqué, este año no les ha quedado más remedio que rodar la segunda parte de la película: Hossiers, con dos cojones, que otorga el papel protagonista a Sito Alonso, y sube la responsabilidad de los adolescentes. ¿Qué se fue Rudy? Pues que Ribas, Franch, Norel, Tomás…se vayan espabilando. Y lo curioso es que los chavales se espabilan, a su ritmo, pero haciendo de la necesidad virtud. “¡Cura, saca a los jóvenes!” solían gritarle a un mítico entrenador de Estudiantes. Como en Badalona eso no lo pueden gritar, la gente sólo anima. Y además, así Villacampa puede seguir en el palco con el pelo largo y sin corbata. Lo mismo ha organizado esa estrategia para que no le llamen cuarentón.

sábado, 7 de febrero de 2009

HOSSIERS EN BADALONA (AÑO 2008)

Se acerca la Copa del Rey.
Este es un artículo del año 2008, a propósito del título del Joventut de Badalona.

Se les veía felices, recibiendo la Copa y los parabienes; de repente enfocaron a Ricky y a Rudy que se estaban diciendo algo al oído. ¿Estarían hablando del corte de pelo gratis para todo el equipo si ganaban la Final? ¿No estaríamos contemplando, en realidad, una historia perfecta en Badalona, como aquella de la película Hossiers, más que ídolos?
Todos los que vimos la película, y los que la siguen viendo, podríamos identificar perfectamente a Aíto en el papel de Gene Hackman, aquel mítico Norman Dale contratado para devolver el prestigio a Hickory, Indiana, una pequeña localidad de locos del baloncesto. Es verdad que en la película el entrenador venía de un accidentado pasado, que no es el caso de nuestro protagonista, pero también es cierto que desde el principio se especuló sobre el acierto en la decisión. Y uno se imagina, sentado en la butaca del cine, a Villacampa y su ayudante en una esquina del Palau Olímpic, analizando el primer entrenamiento de Aíto Hackman. Y a continuación, la cámara pasando sucesivas imágenes al ritmo de una música de película, con el entrenador reconstruyendo un proyecto, un sueño, una ilusión.
Si aquella película fue propuesta para el Oscar del año 86, evidentemente no lo fue por lo que el baloncesto tiene de juego, sino por un guión que nos muestra un personaje testarudo, con pinta de profesor, y que nos entrega por capítulos una maestría deportiva.
Al principio, ha de intervenir de manera intensa, casi militar, para cimentar los pilares de un proyecto ganador: ¿hablamos de aquellos Hossiers buscando su pequeña gloria, o de esta ‘Penya Spirit of Badalona’ reinando de nuevo en las más altas cotas del baloncesto español? Aunque aquello era baloncesto de colegio, y aquí los protagonistas acabarán siendo millonarios en la NBA, en la historia de Hickory el entrenador también se apoyaba en un chico listo que le organizaba el equipo, y en un privilegiado anotador en estado de gracia. E igual que hicieron aquellos personajes de ficción, los ídolos verdinegros, Ricky y Rudy, también se abrazaron después de su victoria, mientras, al fondo de la imagen, el entrenador sonreía.


Ahora, y tras el corte de pelo gratis para todo el equipo, al 'Spirit of Badalona' le queda el premio gordo, la Liga ACB. Si la consigue, habrá que darles el Oscar a la mejor película (española) de baloncesto. Algo que Hossiers no pudo lograr entonces en Hollywood.

Dario Público, febrero 2008




jueves, 5 de febrero de 2009

DESDE RUSIA, CON AMOR

Este no es un rincón para las exclusivas, que para eso están los profesionales, sino el de un humilde opinador. Dicho lo cual, les informo que tengo buenos apuntes sobre lo que el nuevo, y ambicioso, ‘allenatore’ de la selección española trata de hacer con los equipos que le asignan.
Sergio habla primero de normas: claras, y previamente aceptadas por todos. Cuando esto se consigue, el propio equipo ayuda a su cumplimiento. Según Scariolo, la disciplina empezará por el propietario y terminará en el último de la línea. Las reglas de la casa las cumple todo el mundo, porque si no, como diría un amigo mío de Bologna, “Festa Napoli”. O sea, un caos.
Su teoría sigue por el rol del jugador. Jamás le vendamos algo que no podamos mantener. A partir de ahí, necesitamos estrategias para conocer bien las personas que hay detrás de cada camiseta. Lo que ocurre, según Sergio, es que ahí arriba se está muy solo, y la única forma de mantener la energía pasa por amar la profesión. ¿Será suficiente con dos intensos meses de amor al año, y diez de relación compartida? Los resultados lo dirán, lo único realmente imprescindible, a priori, es que los sucesivos capítulos del Equipo Nacional se sigan escribiendo siempre con el estilo que dejó marcado Antonio Díaz Miguel (a quien, por cierto, José Luis Sáez proclama como la persona que cambió para siempre el Baloncesto Español) tras 27 años de fiel y apasionada relación con el cargo. Si es así, aunque sea desde Rusia, o en italiano, seguirá siendo nuestro idioma.

Diario Público, 5 febrero 2009

lunes, 2 de febrero de 2009

EL MAXIMO NIVEL DE EXIGENCIA

Con tanta épica y emoción, los amantes del tenis podemos presumir de todo un deporte anti-crisis. La parafernalia anterior y posterior es preciosa, y además está siendo muy rentable actualmente para el negocio. Pero está claro que la manera de ganar un partido de tenis está inventada hace años.
Sobre la pista, las victorias se consiguen a través de la combinación de la técnica, el físico y la fortaleza mental. Hasta que apareció Nadal en la ATP, Federer estaba lejos del siguiente sumando las variables combinadas sobre hierba o cemento, y se acercaba poco a poco a la excelencia en la tierra batida. Tenía mucha mejor técnica que ninguno, su físico era muy competente, y su fortaleza mental, siempre su parte más débil, mejoró al comenzar su racha de imbatibilidad. Flotando sobre la pista, ganaba partidos sin esfuerzo aparente. Pero mientras eso sucedía, Rafa creció en la profesión de otra manera: como especialista en tierra, se acostumbró a ganar sufriendo desde la primera bola. Eliminó sus dudas a base de meter una pelota más que nadie en el campo contrario. Jamás tuvo la sensación de ganar un partido sin romper a sudar. Y esa confianza en su capacidad de sufrimiento, le fue acercando también a la excelencia en la pista rápida. Llevan tres años bastante solos en la cima, con el reto que supone poder encontrarse sobre cualquier superficie siempre con el título en juego.
Dice un profesor americano de nombre impronunciable (Mihaly Csikszentmihalyi, ¡se lo juro!), lo siguiente: “puesto que todo el mundo tiene, alguna vez, una experiencia óptima, se trata de reconocer sus características y potenciar este sentimiento de fuerza, de superación del ego limitado, en el que el tiempo parece desaparecer, y con él los conflictos emocionales. Esa experiencia óptima, pasa por asumir conscientemente un reto que provoca un sentimiento de absorción”. Nadal podrá parecer el tipo más amable del mundo en una entrega de premios (“sorry Roger, te lo has merecido…”) pero es evidente que ganar cada partido que juega frente al suizo es un reto que le absorbe absolutamente y llena de calidad su experiencia. Si Federer quiere asumir de verdad el reto, tendrá que llegar al nivel de absorción mental al que llega Nadal. Frente a Rafa, si pestañeas, pierdes…y además acabas llorando.

Diario Público, 2 feb, 2009

domingo, 1 de febrero de 2009

NO SE CREAN LO QUE VEN

Si siguen jugando finales tan emotivas y siguen pareciendo tan amigos, lo lógico es que acaben invitándose a la casa del otro, para que sus familias se conozcan mejor, para que las novias hablen de sus cosas, para que el padre de Roger le cambie la gorra al tío de Rafa… Qué preciosas las lágrimas de Roger, por favor. Y qué bellas esas primeras palabras, entrecortada la voz, cabeza baja: “God, is killing me…” Esto es que me está matando. Y rápidamente esa cámara que se centra en Rafa, que por supuesto también baja la cabeza, que pone su media mueca, que levanta esa ceja que siempre levanta, y que insinúa con su gesto lo que después repetirá en voz alta: “Sorry, Roger, you deserve it”. Lo siento Roger, te lo merecías.
Y así, entre partidazos que acaba ganando siempre el mismo, y las mismas declaraciones posteriores, llevamos cuatro años de edad dorada del tenis. Pero desde hoy, todo lo que veo alrededor del partido, no me lo trago. Es imposible que Nadal y Federer sean amigos. Ni siquiera que lo pretendan. Imaginen que se van a Suiza. Y que se citan en una pista de patinaje: ¿a qué jugarían? Roger se pondría a patinar, pero Rafa le daría un meneo, y le retaría a un partido de hockey. Federer aceptaría con desgana (“Sorry, Roger”), y Rafa le pegaría una paliza de cuatro horas delante de sus respectivas novias. “God, is killing me…” se justificaría Federer. Después, en Mallorca, Federer querría salir a navegar en un velerito por aguas tranquilas, pero Nadal le llevaría primero a tirarse de cabeza por los acantilados (“Sorry Roger, ya navegaremos otro día…”).En realidad, ni Nadal siente nada, porque ni siente…ni padece, ni Roger se merece nada, porque tenísticamente está demostrando ser inferior a Rafa. Si alguien quiere ser el mejor de la historia, y se enfrenta a otro que pretende lo mismo (por mucha parafernalia que le pongan fuera de la pista), el que desaprovecha seis bolas de break para ganar un set, pierde. El que comete el doble de errores no forzados, pierde… salvo que haga el triple de winners (el mejor Agassi cuando ganó Roland Garros pegando plano), o destroce con el saque y con la volea (los mejores Sampras o McEnroe jugando así en cualquier superficie). A Roger, hasta que llegó Nadal le bastaba con un inimitable tenis, en su complejo cerebro. Pero hace tiempo que se le acabó el chollo. Ha llegado Nadal, con su previsible tenis y su fortaleza mental, y ha subido el nivel de la exigencia. De momento, Roger, no sólo se somete, sino que encima acaba llorando