viernes, 27 de marzo de 2009

FEDERER Y ARCADI ESPADA

Me gusta Federer como "Religious Experience" (By DAVID FOSTER WALLACE, Published: August 20, 2006), y me llaman mucho la atención las cartas de los sábados de Arcadi Espada en El Mundo. Porque ambas cosas son complejas.

En Federer, la cara, los gestos, la mirada, no concuerda con la belleza de sus golpes, con su fluidez, con su técnica. Es un chico fundamentalmente triste con una raqueta alegre. Pega, falla, gana, inventa... mucho más de lo que disfruta.
Tras su última derrota frente a Nadal, la del "God, this is killing me...", en varios periódicos lo mandaron al psicólogo. Pero no cree en ellos. Viaja con su novia, la de siempre, como un buen tipo que no quiere molestar ni que lo molesten. Cae bien a sus rivales, todos quieren ser como él, todos lo respetan, a todos les gusta contemplarlo ahí arriba; parece como que no les importa perder con él. Es extraño. No provoca a sus contrarios, pero tampoco transmite al público emociones más allá de su raqueta. Trecet decía que no juega con una raqueta, sino con un violín. Sí, pero es un violín alegre en un intérprete con poso (En Argentina poso es saudade, es melancolía). Se tira al suelo, tras ganar, como se tira Rafa... y no es lo mismo. En Rafa, el momento cambia; pasa de la emoción del partido a la emoción de la victoria. Pero siempre está allí. En Roger, el momento termina con la última nota de su violín. Se cierra la obra y lo demás es fake, impostura; se queda a la entrega de premios porque forma parte de su biografía de leyenda. Pero en realidad sólo es capaz de transmitirnos que le gustaría estar en el hotel, con su novia al lado y un cartel en la puerta de no molestar. Rafa está dentro de sí mismo cuando juega, cuando gana, cuando habla. Federer juega desde fuera.

Arcadi escribe sus cartas de los sábados del mismo modo que juega Federer al tenis; desde fuera de sí mismo. Su estilo fluye, atrapa, pero él no está allí. Es otro violín sin violinista. Arcadi lo sabe todo del periodismo, como Roger lo sabe todo del tenis. No se sorprenden por nada. No se alegran por nada, ni se entristecen de verdad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario