domingo, 14 de junio de 2009

EL PESO DEL ANILLO DE GASOL

Cuando esta semana Pau clave por fin la bandera en la cima del mundo del baloncesto, muchos recuerdos volverán a Fernando, aquel Martín con tilde española que abrió la cordada NBA. Hace pocas fechas, Gonzalo Vázquez, un ex compañero de aventuras periodísticas digitales, y actualmente catedrático de la National Basketball Association, separaba la paja del trigo a propósito de las comparaciones americanas sobre Ricky Rubio. Los periodistas de allí, seguramente de oídas, pretendían vincular la brillante estrella Ricky con el culto a uno de sus mitos, Pete 'pistol' Maravich, aquel blanco genial que pasaba sin mirar y anotaba sin parar. Gonzalo, con mucho estilo, defenestraba la comparación, más allá de la fisonomía, bajo el argumento del fin y los medios. Para Ricky, venía a decir, el balón es una herramienta más del juego, mientras que para aquel bigotudo y genial Pete la pelota -y él con ella, of course- era lo único importante del partido.

La comparación Martín/Gasol, sin embargo, sí se puede explicar además de la cordada que los unirá para siempre. Uno de los comentados recuerdos de Fernando se refieren al regreso en avión después de una victoria europea del Madrid. Su compañero Petrovic había anotado 62 puntos en la final, el equipo había ganado, pero la actitud de Martín, que concebía el deporte como una aventura en primera persona, reflejaba frialdad y decepcion. En la cima de la montaña, hace pocas noches, Pau dio un puñetazo parecido en la mesa, advirtiendo al equipo, y lógicamente a 'Drazen' Bryant, que el anillo, de ser, tambien era asunto suyo.

Lo realmente impactante, pues, de la necesaria relacion Martín/Gasol no es el principio y el fin de un anillo, sino el peso de sus respectivas camisetas. El verdadero logro de Pau es que su camiseta americana de los Lakers, amarilla o púrpura con el 16, ya pesa en la NBA tanto como pesaba en Europa la española del Real Madrid, blanca o azul, de Fernando con el número 10. Todo lo demás, casi es lo de menos.

Diario Público, 14 junio 09

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