sábado, 29 de agosto de 2009

DUDAS VERANIEGAS (y II)

GOLF
Fuera del campo: ¿tiene algún sentido que acabe siendo el golf un deporte olímpico, con los juegos insertados cada cuatro años justo en los meses en los que se disputan 3 de los 4 torneos del Grand Slam, o simplemente se trata de hacer pasar por los aros olímpicos a Tiger Woods como un nuevo embajador de diferentes razas y culturas al que todo el mundo ame, siga y compre?

En el campo: ¿Tiene alguna posibilidad en los próximos años Sergio García de liberar su mente en los últimos tres o cuatro hoyos del último día de un gran torneo, o seguirá pensando en que ese torneo lo tenía que haber ganado 5 años antes y su cara seguirá reflejando la angustia de quien todo lo tiene y sin embargo todo lo cambiaría por ese instante de gloria?

En la orilla: ¿Alguno de los 24 jugadores que acuden a la President's Cup (torneo surgido como copia de la Ryder en los años en los que no se disputa la Ryder) piensa ni tan siquiera un minuto en que está disputando un evento que será un clásico dentro de unos años, o por el contrario acuden a la cita dejando sus verdaderos pensamientos en casa... para no tener que quedarse ellos, que es lo que les gustaría?


ATLETISMO (perdón por la incursión)
Fuera del tartán: ¿Si el presidente de una federación puede considerar "Campeona del Mundo" por cuenta propia (Odriozola, Presidente de la Federación de Atletismo: "para mi, Natalia es la campeona del mundo, y la trataremos como tal"), a una atleta que ha sido lamentablemente descalificada de su prueba por cometer una ilegalidad en la carrera, no debería entonces el mismo presidente considerar, con la misma aleatoriedad, medallista a Manolo Martínez, 'nuestro gran Manolo', que tiene una mejor marca personal de 21 m. 67 cm, con la cual hubiera quedado medalla de bronce en esta edición?
(-"Ya, pero es que Manolo no llegó a la final". -"Ya, pero es que Natalia fue descalificada de la final...").

¿Ya que la valoración de un atleta y su consecuente beca deportiva, convertida en general en su único modo de supervivencia (escuchen bien, por favor, que un atleta jamás es “uno de esos futbolistas a los que el público acaba pidiendo ‘más cojones y menos millones’, o uno de esos baloncestistas que se crían en perfectas estructuras canteranas, no; un atleta, en la discutida España, y en la vieja Europa, generalmente no tiene más remedio que usar cada centímetro de más en sus saltos o cada segundo de menos en sus carreras para poder comprar las proteínas del día siguiente)… Ya que su valoración, decíamos, depende fundamentalmente del resultado que consiga en una prueba en la que representa (¡representa!) a su país; ya que sus victorias o derrotas acaban siendo celebradas o lloradas a partes iguales por aquel tendero, o este ingeniero, o por ése, o ése, o ése, y ése, y ése… político, pues su atletismo es de todos nosotros...
... no sería deseable y absolutamente democrático entonces poner en marcha un referéndum nacional para decidir el modo y la manera en la que el pueblo desea que ganen, o que pierdan, (¡y que consecuentemente vivan, oiga!), sus atletas de elite?


Y una última duda, que descubrimos en la red, absolutamente directa e intrigante:
“Pregunta: Si una lanzadora de peso pesa 110 kilos y es considerada atleta ¿puedo entonces afirmar que mi mujer tiene cuerpo de "atleta"? Si alguien tiene la respuesta, no le dejen con la duda a ese buen hombre...

miércoles, 26 de agosto de 2009

DUDAS VERANIEGAS (I)

Desengrasemos de cara al fin de semana; a la vuelta asoma septiembre, el mes de los días menguantes y el tráfico creciente.

Las dudas son polideportivas; algunas surgen fuera del juego, otra dentro del juego, y otras a escasos metros; en la orilla.

BALONCESTO
Fuera de la cancha: ¿podríamos exigir que el proceso del 'caso Ricky', con su parada final momentánea (según parece) en la sección de baloncesto del Fútbol Club Barcelona (Regal), con los derechos de unos, los deberes de otros, con la participacion de la justicia y las cláusulas de rescisión en los contratos de menores firmados por poderes -y sus incumplimientos-; con las amenazas de las aficiones propias y ajenas, ambas defensoras de sus programas de formación para baloncestistas de elite, con sus patrocinadores, sus presidentes, representantes; y por supuesto con la sonrisa del adolescente millonario desde el principio en ilusiones, poco a poco también en euros... Podríamos exigir que todo eso se estudiara en la asignatura de Educación para la Ciudadanía?

En la cancha: ¿si Ricky es una producto de la cantera de la Penya, a la que está eternamente agradecida por los años de formación, saldrá entonces a jugar con los calentadores verdinegros debajo del pantalón del Fútbol Club Barcelona de Baloncesto, como solía hacer Michael Jordan con sus calentadores de la Universidade de North Carolina siempre debajo del pantalón rojo de los Bulls de Chicago?

En la orilla: ¿podrán Ricky y Garbajosa, declarados respectivamente seguidores del Real Club Deportivo Español y del Club Atlético de Madrid de fútbol, con la letra pequeña de sus contratos delante, alegrarse públicamente de las victorias de los equipos de sus amores balompédicos cuando se enfrenten a las secciones balompédicas de los clubes que les han contratado para que jueguen en sus secciones de baloncesto?

TENIS.
Fuera de la pista: ¿tiene algún otro sentido, además del miedo a que los jugadores 'tiren' (usando el argot del mundillo) ciertos partidos o se 'borren' de ciertos torneos, el sistema de puntuación ATP que exige llegar a la misma ronda del torneo en la que se perdió el año anterior para sumar puntos?

En la pista: ¿Es una sensación, o Federer se siente de nuevo un místico del tenis, con capacidad de golpear siempre delante, como le ocurría en la época en la que Nadal todavía no podía hacerle llorar?

En la orilla: ¿existe alguna posibilidad de que un chaval de dos años, blanco por ambos costados, capaz de golpear con la raqueta el drive y el revés con estilo por encima de la red (escribir Jonathan Zime, razón youtube), termine resultando en su deporte un icono parecido al de aquel chaval, negro de un costado y oriental del otro, que también con dos años era capaz de golpear la pelota de golf con el driver a 100 yardas (escribir Tiger Woods, razón siempre youtube)?

lunes, 24 de agosto de 2009

SCOUTING

Se contaba hace muchos años la leyenda urbana (o no tanto) sobre el entrenador que lo sabía todo, los conocía a todos, y al que finalmente sacaron los colores en una programa de radio:
- "Hablando de figuras, uno que parece despuntar es un chaval joven llamado Frank Stein"...¿no?
- "Efectivamente, me suena que ha jugado en la Universidad de Iowa State: es un escolta tirador, con gran futuro..."
- "Ja, ja, ja, ja..." (pongan la imaginación como si fuera la radio).

Viene esta simpática anécdota a introducir los reportajes de cada año sobre los análisis de los rivales de la selección de basket. Se ha convertido en un clásico esa mesa de mezclas alrededor de la cual dos o tres tipos miran con semblante serio las pantallas del ordenador, todavía con algún vaso de café vacío y por supuesto sin ceniceros. Son los 'assistant coaches', los 'sabelotodo' de los banquillos. Los reportajes nos cuentan su estrecha relación con la tecnología punta, el aprovechamiento de cada descubrimiento para deconstruir el ataque de un rival, o los cambios de mano después de bloqueo cerca de la línea de tiros libres que usa el 15 de Eslovenia en los partidos que comienzan después de las 20.30 h, cuando se disputan a más de 200 kilómetros de su casa.
Es sabido que Scariolo ama los detalles, y ya se contó aquí hace tiempo su celo laboral a propósito de su etapa como entrenador del Real Madrid con Valdano de jefe. ("El primer día que llegué a la oficina, muy temprano, la luz del despacho de Jorge ya estaba encendida: cuando me fui, muy tarde, seguía encendida. Simplemente pensé que yo debía estar a esa altura", comentó en una charla posterior a un auditorio con empresarios). Esos tipos de la mesa de mezclas del reportaje no estaban haciendo el paripé, no, realmente es que conocen al 15 de Eslovenia como si lo hubieran entrenado.
La cuestión de fondo es el porcentaje que todo ese trabajo técnico repercute sobre las victorias, sobre las medallas, sobre la gloria. Cuando España salió a merendarse a los griegos en la final del Mundial 2006, los bloqueos de los pívots helenos no necesitaron un visionado especial; los jugadores decidieron pasar por ellos a través, por el camino más corto hacia el oro, con la adrenalina impregnando cada camiseta. Queremos decir que la actual mesa, o los pretéritos cuadernos con anillas y los vídeos con sistema betacam en los que Díaz Miguel se trajo el conocimiento y los primeros análisis ('scout') de USA, son el necesario paso previo de un grupo de elite con la máxima ambición...

...pero el día de la final, lo que de verdad sirve en todo caso es el vídeo de Gladiator que les puso Guardiola a los futbolistas del Barça.

jueves, 20 de agosto de 2009

A VUELTAS CON EL SISTEMA

En una batida por la red descubrimos el blog de Vicente Salaner en El Mundo (Blogueo Directo); unos posts muy interesantes con debates de aficionados. Traemos aquí una intervención que nos ha llamado especialmente la atención.
Perdón si lo he molestado, Capitán Romay: fue mi primera intervención en un foro, quise impresionar al entrenador, y se me fue la mano. Intentaré que no vuelva a suceder, porque tengo un gran interés en que todo el mundo entienda lo que trato de decir.
Desde mi punto de vista, el 'Sistema de Juego', el escenario, es la clave de todo. En EEUU la ruta high school, universidad, ligas profesionales, creada en ese estricto orden, aclara mucho la relación del deportista con su entorno. Es cierto, como señala Lemónidas, que desde finales de los noventa nos llegan casos de individuos (y sus entornos) buscando atajos al sistema. Precisamente esos casos son las sonoras excepciones de un gran sistema. ¿Cuál es su grandeza? Yo creo en una por encima de las demás: cada paso deportivo es un fin en sí mismo... e independiente del resto. Comparemos las irrupciones de Lebron James y de Ricky Rubio, dos casos extremos, dos jugadores que 'atajaron' en cada uno de los sistemas.
Lebron, para llegar a los Cavaliers, primero tuvo que pasar por la High School de St Vincent&Mary, junto a los amigos de la infancia, defendiendo el escudo del colegio al que iba cada mañana a clase, y en su ciudad natal. Allí tuvo que terminar sus estudios (desde Europa, con cierta superiodad moral, se habla con desprecio del nivel de estudios en USA. Mi experiencia allí, desde luego, no fue esa), es decir, una etapa de su vida baloncestística, para poder empezar otra. La siguiente etapa, a la que el ¿95%, tal vez? de buenos deportistas acceden, la hubiera desarrollado en un ambiente universitario. Él no quiso acceder a ella. Su decisión admitirá opiniones a favor y en contra, pero el 'Sistema de Juego' le proporcionaba una opción de haber sido un jugador profesional de baloncesto con un título universitario más o menos ilustrado; a su libre elección.
Por el contrario Ricky, para llegar a jugar en el Joventut de Badalona, equipo profesional de su país, lo primero que tuvo que hacer es cambiar El Masnou por Badalona, para jugar en los infantiles del Joventut . Es decir, ha vivido toda su etapa de jugador usando un único y estrecho medio (las categorías inferiores del Joventut) que le diera acceso a un único y estrecho fin (el equipo profesional...del mismo club). Es decir, el baloncesto de Ricky, y el de todos en España, es patrimonio de los clubes profesionales desde el principio de la formación hasta el fin, normalmente frustrante para la mayoría por la escasez de plazas. Ese es el estrecho tubo al que me refería. No hay etapas. No hay cortes. Todo es un mismo crecimiento, dentro de un entorno profesional, y casi siempre fuera del entorno natural del chaval.
Si uno tiene las condiciones naturales de Gasol, o de Ricky, evidentemente el sistema de aquí en principio es genial. Te entrenan los mejores, te rodean de los mejores, te cuidan como si fueras único… Vale, fenomenal, estupendo para las medallas, para los políticos que se hacen las fotos con ellas (pongamos un asterisco, de momento, sobre Ricky, por lo que pueda acabar sucediendo).
Con este sistema, también se dice que somos una potencia en natación sincronizada, y todo el mundo admira a Gemma Mengual, ¿verdad? Es un símbolo. Bien, pues hace dos años, salió una información a propósito de la natación sincronizada. Decía que en toda España había 600 practicantes federadas. Seguramente, en Estados Unidos esas son las practicantes en cualquier ciudad con 6-7 escuelas que tengan programas deportivos de diferentes deportes.
Estimado Lemónidas: evidentemente será complicado desandar un camino de muchos años por la senda de la cantera, para volver a la senda del deporte colegial, pero he descubierto por casualidad que algunos locos de ese deporte, sin encomendarse a nadie, se lo están pasando muy bien intentándolo… www.baloncestocolegial.com

sábado, 15 de agosto de 2009

JUGADORES DIFERENTES

Se juegan en el PGA de golf los últimos hoyos del segundo día: Harrington vuelve a amenazar a Tiger... y vuelve a caer al final. Woods todavía no va de rojo, pero el irlandés ya lo había dicho en la previa del torneo; el desgaste energético-cerebral que supone jugar 36 hoyos seguidos junto a Woods es excesivo. Durante algunos momentos, parecía que Harrington podía plantarle cara, pero se ha hundido al final.
Ahora bien, el tipo que ha irrumpido con fuerza ante las cámaras de Estados Unidos es el andaluz Quirós. Era de esperar. Alvaro tiene algo que le hace un jugador diferente, su tremenda potencia con el drive, y precisamente eso es lo que se busca en el deporte profesional. Ya le sucedió a Sergio García precisamente en este torneo hace ya diez años. Sergio era un joven atrevido, que desafiaba a los mejores, incluído a Tiger con quien jugó el partido estelar de la última jornada, que se movía con soltura, que tenía un apodo sugerente 'El niño', en honor a su juventud, pero también como consecuencia de un huracán que azotó las costas americanas en aquella época.
Siguiendo con las comparaciones entre golf y tenis que hacíamos en el anterior post, una irrupción con personalidad en la ATP ha sido la de Jo Wilfred Tsonga. La suya es una presencia interminente, pero cuando entra en primer plano, lo hace con ganas. En un extraño partido en Montreal, se cargó a Federer en tres sets. Se fue del partido tras ganar el primer set, y cuando regresó (perdía 5-1 en el tercero), lo hizo sin reparos: 5 juegos seguidos, tres match-points perdidos, y finalmente victoria en el tie-break. Tsonga es ese tipo de jugador que refresca los cuadros, los anima, atrae al público. Seguramente jamás llegue a ser un número uno, del mismo modo que a Sergio se le está complicando mucho trascender en su profesión, pero siempre que cualquiera de los dos ronden un torneo de su deporte, la gente acudirá a presenciar cosas (muchas buenas, algunas malas) diferentes. Y eso vale dinero.

jueves, 13 de agosto de 2009

THE WANAMAKER TROPHY

Llega el menos grande de los ‘major’ de golf, pero el que sin duda tiene el trofeo con el nombre más sugerente: ¡The Wanamaker! Un pedazo de copa enorme. Es el ‘major’ de los jugadores, el de su asociación.
Este campeonato, iniciado en 1916, tuvo un protagonista especial en sus primeras ediciones. Walter Hagen, quizá el primer ‘jugador-espectáculo’ de este deporte, el primero sobre el que pivotaba la afición pese a las dificultades de desplazamiento por un país como Estados Unidos entonces, lo ganó hasta en cinco ocasiones a lo largo de la década de los años 20. Su dominio tuvo una explicación: el torneo se disputaba entonces en la modalidad de ‘match play’, es decir, no se jugaba contra el campo y el resto de rivales a la vez, sino que cada día se eliminaba directamente a un contrincante.
De seguir disputándose habitualmente esta fórmula de juego en la actualidad (hoy abolida para las grandes citas, salvo en la Ryder Cup) es posible que el dominio de Tiger sobre el golf hubiera sido excesivo. La semana pasada, Tiger llegó a la victoria 70 como profesional, evidentemente mucho antes que ninguno de sus antecesores. Su última víctima, el irlandés Harrington (seguramente uno de los rivales más capacitados para afrontar un choque individual frente a Woods en el campo de golf: algo así como Murray o Djokovic frente al dominio de Federer y Nadal), llegó con opciones hasta el hoyo 16 de la última jornada, pero se vino abajo con un triple bogey, apurado por el tiempo y acosado por ‘el tigre’.
Tiger, con la indumentaria roja y negra de los domingos, motivada por la creencia de su madre de que el rojo es el color de la fuerza (cosa que después ha generado muchos estudios), es muy superior mentalmente a todos sus rivales a lo largo de 18 hoyos. Cuentan que su padre (uno de los pocos padres obsesivos que llegó a puerto con su hijo sano y salvo), le tiraba la bolsa de palos aposta, con el estruendo correspondiente, cuando su hijo iba a pegar un drive desde el tee. Quería que Tiger sintiera una presión extra a la que tiene cualquier jugador en un torneo. Ese tipo de cosas, que se hacen cada día con escasos resultados y excesivo celo paterno, a Earl Woods le salieron bien: su criatura es, como cada vez que sale a jugar, el principal favorito a llevarse el torneo de esta semana. Y lo hubiera sido todavía más si la competición se hubiera seguido disputando en la modalidad de ‘match play’.

Permitan un cambio de herramienta y un apunte sobre Nadal, que viene al caso porque que tiene bastante que ver con la fuerza mental, y las creencias. Rafa vuelve después de dos meses, y por lo visto lo hará otra vez con la camiseta sin mangas. De nuevo es el aspirante, una situación que le motivaba especialmente. Su camiseta apretada (estéticamente horrible), puede llegar a ser en el tenis lo que el color rojo de Woods de los domingos al golf: un clásico del paisaje tras la victoria. Veremos si la fuerza le acompaña esta vez.

lunes, 10 de agosto de 2009

HOY HACE 25 AÑOS

'Hoy hace cinco años'. Aquella era mi sección favorita de la revista 'Nuevo Basket'. Era mensual. Al principio siempre hacía un recordatorio del mes recién acabado y justo al costado lo mismo pero cinco años antes. Es curioso como lo ocurrido hacía un lustro nos llamaba más la atención que lo actual. Se encontraban cosas muy interesantes. Cosas que se habían cumplido, otras que no. En esta semana complicada para el fútbol, con terrible fallecimiento del jugador y capitán del Español de Barcelona, resulta que el baloncesto conmemora los 25 años de una histórica madrugada: la medalla de plata de Los Ángeles 84. El gran punto de inflexión del segundo deporte de equipo por seguimiento y repercusión en España. Con aquella conquista, muchos chavales se volvieron definitivamente hacia el campo de baloncesto y decidieron salir a la calle, o entrar en el patio del colegio, para probar un tiro, una entrada por la derecha o un reto de 3 contra 3.
Leyendo algunos recuerdos que publica la prensa de hoy, resalta de nuevo la visión de Iturriaga sobre todo aquel periplo del Equipo Nacional (como lo bautizó su entrenador, prácticamente inventor, Antonio Díaz Miguel) por el continente americano. Botellazos en los pabellones, peleas casi en cada partido, cansancio y hastío, eran el denominador común de aquel talentoso grupo, heredero de pioneros de un deporte todavía con características propias de un juego amateur. El Madrid, el Barça, el Joventut, iban adquiriendo estructura y notoriedad, sobre todo con audiencias televisivas absolutamente cautivas en dos cadenas de televisión, pero el privilegio de representar a España en los eventos internacionales seguía teniendo ese sabor de la aventura, hoy intervenida por la planificación. Entonces la llamada se esperaba con la maleta a medio hacer y sin un plan de viaje excesivamente definido. En el horizonte, lo único meridiano era el arrojo del ‘Coach’ Díaz Miguel, y su ambicioso discurso que acabó calando en aquella gran generación, y que marcó poco después la aventura empresarial de la Liga ACB, hoy con pronóstico reservado.
El pasado mes de abril, en un artículo de referencia, situaba Santiago Segurola a Severiano Ballesteros un cuerpo por encima del resto de deportistas españoles sobre la base de una huella en su deporte superior a su rendimiento personal. Ballesteros –venía a decir- impactó de tal manera sobre el golf que convenció a sus compañeros europeos de que podían derrotar a los americanos en la Ryder Cup. De una forma parecida, Antonio Díaz Miguel acabó convenciendo a todos sus jugadores, y a todo nuestro baloncesto, de que salvo Estados Unidos el resto de países estaban a nuestro alcance.

viernes, 7 de agosto de 2009

LA CLASE MEDIA

El 'baloncesto ESPECTÁCULO' es un invento norteamericano. Con todas las virtudes y defectos de su sociedad en cada momento. La cultura de un país suele reflejarse en la manera de entender y practicar el deporte tanto como, por ejemplo, en sus gustos literarios, tendencias empresariales, políticas etc. Estados Unidos es el ‘país espectáculo’ y lo es porque a la mayoría de sus habitantes les parece bien que lo sea. Están educados para entenderlo de ese modo.

La NBA es la empresa mejor montada del mundo en su sector, sin duda. Conoce el gusto del consumidor y le da lo que quiere. Está tan bien estructurada, que incluso consigue exportar su negocio a todos los rincones del planeta. Antes había una escuela rusa, una yugoslava, una italiana, incluso hubo una escuela española de figuras del baloncesto. Cada vez queda menos para que todo sea lo mismo. La Euroliga, impulsada en un principio por la ACB y ahora por su cuenta y riesgo, está organizando lo que –parece imparable- desembocará primero en una Liga europea supranacional y luego, quién sabe, quizá en un verdadero ‘World Championship’. Por pretender...

Si este cuadro tiene algún tipo de fundamento, que lo tiene, por lo menos algunas preguntas habrá que hacerse: por ejemplo, ¿cuántas filiales de una futura división NBA-Europa caben en España? Dudo que ni siquiera las cuatro empresas-ciudades (Vitoria, Madrid, Barcelona, Málaga) que han escenificado la ruptura. Al final del proceso seguramente no habrá ni un gran número de empresas españolas, ni un excesivo número de jugadores, ni por supuesto demasiados dirigentes. Si tienen que estar los mejores, tendrán que estar los mejores en todos los puestos de la empresa, es de suponer.

¿Qué le quedaría al baloncesto profesional español? ¿Dónde está su sitio, si es que lo tiene?

La sensación es que la única salida en el medio plazo, si quiere seguir existiendo, pasará por organizarse en algo así como la pequeña y mediana empresa del baloncesto nacional, con el pequeño y mediano mercado como entorno, con el ídem ejecutivo español como pieza clave, y con los ídem españoles como jugadores franquicia. ¿Acaso sería eso tan malo? ¿Es que acaso no habría suficiente demanda que cubrir?

Si los de arriba, tras estos 25 años ACB de ejemplar modelo de competición de baloncesto fuera de la NBA han puesto una velocidad punta ciertamente inalcanzable, y apuntan más arriba todavía, ¿merece la pena seguirlos siempre con la lengua fuera, y la cuenta de resultados en un rojo sonrojante y permanente? ¿Cuál es el miedo a organizar una buena clase media empresarial en el baloncesto español, con una estructura sólida bajo los pies, cuando todos los indicios apuntan en esa dirección como la única posible?

lunes, 3 de agosto de 2009

TU DESDE AKRON, YO DESDE EL MASNOU

¿Se acuerdan de aquella historia para niños sobre dos gemelas a las que la vida separaba en la infancia y finalmente juntaba de nuevo después de muchos años? Tu a Boston y yo a California, era el título en nuestro país. Un cuento precioso, ciertamente empalagoso, sobre dos modos de entender una cultura, Este vs. Oeste, el perfecto sustitutivo al bocadillo de nocilla en la merienda de cualquier verano.
Bien, pues aquí tienen una adaptación libre y post-moderna del mundo de la canasta. La historia de un chico negro de Akron, Ohio, y de un chaval blanco de El Masnou, Barcelona. De un estadounidense llamado Lebron James y nacido -dicen- hace 25 años, y de un adolescente llamado Ricky Rubio, desde hace unos meses oficialmente mayor de edad.
James creció adelantado a su tiempo, en realidad a cualquier tiempo: su cuerpo jamás fue de este mundo. Su pinta física siempre fue la de un padre jugando frente a niños de un jardín de infancia. Fuerte como un roble, no fue difícil intuir en él al profesional finalmente millonario de su deporte. A través del baloncesto, deporte con una tradición en su país inseparable de la causa por la que fue inventado (el complemento perfecto a la formación integral del alumno), se dio a conocer primero en clase, después en el colegio, mas tarde en el barrio, luego en la ciudad y finalmente en todo Estados Unidos. Al terminar su etapa colegial, con la impaciencia de un niño grande, ya mayor de edad, salió de Akron directo a su profesión, dejando para siempre el recuerdo de pabellones llenos de chavales aplaudiendo sus genialidades y de colegios enteros disfrutando de un ambiente inigualable cualquier viernes de la temporada. Gracias al sistema deportivo de su país, Lebron dejó un legado como referente deportivo y posible modelo a imitar en su 'hometown', antes de emprender la aventura del éxito.
Un poco después en el tiempo, hace apenas un lustro, nos llegaban a este lado del Atlántico noticias de un genial baloncestista pre-adolescente de El Masnou. Otro caso de colegial adelantado a su tiempo. Se llamaba Ricky Rubio, pero su historia no ha sido exactamente la misma. Veamos.
Dadas sus cualidades y la ausencia en su población de cualquier tipo de programa de baloncesto asociado a la formación integral del alumno-deportista, Ricky tuvo que incorporarse como tantos otros a un modelo de excelencia deportiva, sello del país. Todo su desarrollo como jugador, por tanto, sucedería desde entonces fuera de su entorno natural. Los chicos de su colegio, del barrio, sus amigos de la infancia, podrían verle jugar en el patio, pero jamás un partido 'serio' a no ser que viajaran hasta Badalona, lugar donde se asienta desde hace más de 75 años una de esos modelos de referencia en la formación de futuros deportistas profesionales. Una fábrica (así lo llaman), en este caso de figuras del deporte de la canasta. En ella, Ricky, entre nuevos amigos (¿o serían más bien rivales?) llegados de diferentes puntos de un entorno históricamente cercano, pero últimamente aterrizados desde cualquier rincón de un mundo sin escondites para buscadores de centímetros de cualquier especie, raza o religión, iniciaría su proyecto deportivo en el interior de una probeta de ensayo a la que escasamente podría tener acceso nadie más que su entorno familiar. Mientras tanto, en su ‘hometown’ de El Masnou, irían escuchando las historias del 'chico-jugador' con pinta de futuro millonario, pero difícilmente podrían saborearlo o aplaudirlo, pues su desarrollo deportivo, por exigencias del modelo, debería ocurrir en ese hermético entorno de los niños-probeta alejado de cualquier entorno escolar.
Ricky, lógicamente, se adaptó a su excelente casa de acogida, aprendiendo a amar los colores verdinegros de la camiseta con la que jugaba, aunque, por motivos comerciales incomprensibles para un chico de su edad, esos colores podrían llevar en el frontal distintos nombres al inicio de cada temporada. Además, fue aceptando con su impecable sonrisa las decisiones que agitaban la probeta de su brillante futuro.
Un buen día, Aíto García Reneses, el jefe máximo de la 'fábrica', decidió que había llegado el momento de usar la probeta de Ricky en un experimento jamás intentado previamente: el chaval, con 14 años, se incorporaría inmediatamente a los entrenamientos de la plantilla profesional. Y, lógicamente, la historia acabó en los periódicos nacionales, pero esta vez, a diferencia de la del chico negro de Akron, el salto fue impactante y directo, sin redes locales previas que lo amortiguaran.
Realmente, se dijo entonces, es impresionante el gran trabajo que hace esta cantera (ay, la dichosa cantera, ese concepto tan bien trabajado y exportado que es posible, créanme, encontrarlo en la Wiki... ¡¡hasta en inglés!! Pasen y vean si no me creen) para producir profesionales de baloncesto. Además, en este caso, se alababa casi unánimemente la decisión tomada por Aito ¡el responsable! (¿el responsable?), de que todos esos viajes entre adultos, todos los pre y post-partidos, sucedieran en silencio. La sonrisa del chico debía ser suficiente consecuencia sobre el excelente manejo del delicado y valioso tubo de ensayo. Ricky era menor de edad, decían, podría jugar o firmar contratos entre adultos, señalaban, pero todavía no estaba preparado para hablar con la prensa.
El tiempo pasó (el tiempo, siempre, siempre, acaba pasando) Ricky llegó a la mayoría de edad, salió por fin de la valiosa probeta y pudo comunicarse con el mundo fuera de la pista de baloncesto. Entonces supimos que adoraba su fábrica, que adoraba su vida, que sentía un sincero aprecio por Aíto, su dueño y protector hasta entonces, y que estaba realmente preparado para ser un excelente y millonario profesional del mundo de la canasta.
... El resto de la historia ya lo conocen ustedes, pero la película aún espera un final novelado, con plano corto y mensaje filosófico que se producirá cuando el chaval negro de Akron (Ohio) y el chico blanco de El Masnou (Barcelona) crucen finalmente sus destinos en la mejor liga profesional del mundo del baloncesto. Allí, con una cámara imaginaria al hombro de cualquiera que sueñe con la perfecta genética del deporte del baloncesto, será posible escuchar a un veterano Lebron James contándole al ‘Rookie Ricky’ su preciosa historia de ídolo adolescente y privilegiado deportista en su ‘hometown’ de Akron, mientras Ricky le revelará en voz baja, al oído, como tuvo que desarrollar su talento deportivo fuera de El Masnou, y como acabó su historia de privilegiado adolescente como un traidor, abucheado, perseguido y señalado en su fábrica de adopción por no cumplir un contrato firmado por sus padres y por aceptar una propuesta de la sección de un club de fútbol, cuya fábrica de jugadores es la eterna rival en la ciudad de Barcelona.
...Y ambos serán millonarios... y colorín colorado, un sistema deportivo seguirá funcionando de maravilla (extensivamente), en el corto, medio y largo plazo, mientras el otro seguirá siendo manifiestamente revisable… ¡lo antes posible, por favor!