lunes, 24 de agosto de 2009

SCOUTING

Se contaba hace muchos años la leyenda urbana (o no tanto) sobre el entrenador que lo sabía todo, los conocía a todos, y al que finalmente sacaron los colores en una programa de radio:
- "Hablando de figuras, uno que parece despuntar es un chaval joven llamado Frank Stein"...¿no?
- "Efectivamente, me suena que ha jugado en la Universidad de Iowa State: es un escolta tirador, con gran futuro..."
- "Ja, ja, ja, ja..." (pongan la imaginación como si fuera la radio).

Viene esta simpática anécdota a introducir los reportajes de cada año sobre los análisis de los rivales de la selección de basket. Se ha convertido en un clásico esa mesa de mezclas alrededor de la cual dos o tres tipos miran con semblante serio las pantallas del ordenador, todavía con algún vaso de café vacío y por supuesto sin ceniceros. Son los 'assistant coaches', los 'sabelotodo' de los banquillos. Los reportajes nos cuentan su estrecha relación con la tecnología punta, el aprovechamiento de cada descubrimiento para deconstruir el ataque de un rival, o los cambios de mano después de bloqueo cerca de la línea de tiros libres que usa el 15 de Eslovenia en los partidos que comienzan después de las 20.30 h, cuando se disputan a más de 200 kilómetros de su casa.
Es sabido que Scariolo ama los detalles, y ya se contó aquí hace tiempo su celo laboral a propósito de su etapa como entrenador del Real Madrid con Valdano de jefe. ("El primer día que llegué a la oficina, muy temprano, la luz del despacho de Jorge ya estaba encendida: cuando me fui, muy tarde, seguía encendida. Simplemente pensé que yo debía estar a esa altura", comentó en una charla posterior a un auditorio con empresarios). Esos tipos de la mesa de mezclas del reportaje no estaban haciendo el paripé, no, realmente es que conocen al 15 de Eslovenia como si lo hubieran entrenado.
La cuestión de fondo es el porcentaje que todo ese trabajo técnico repercute sobre las victorias, sobre las medallas, sobre la gloria. Cuando España salió a merendarse a los griegos en la final del Mundial 2006, los bloqueos de los pívots helenos no necesitaron un visionado especial; los jugadores decidieron pasar por ellos a través, por el camino más corto hacia el oro, con la adrenalina impregnando cada camiseta. Queremos decir que la actual mesa, o los pretéritos cuadernos con anillas y los vídeos con sistema betacam en los que Díaz Miguel se trajo el conocimiento y los primeros análisis ('scout') de USA, son el necesario paso previo de un grupo de elite con la máxima ambición...

...pero el día de la final, lo que de verdad sirve en todo caso es el vídeo de Gladiator que les puso Guardiola a los futbolistas del Barça.

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