sábado, 5 de septiembre de 2009

LAS NARICES DE UN EQUIPO

Andábamos a principios de los noventa del pasado siglo y un equipo de baloncesto encantado de conocerse viajaba hacia Munich. Era el primer año de Euroliga con formato Final Four. Poco antes de aterrizar, el aparato comenzó a moverse mucho más de lo previsto. La mirada de uno de los protagonistas trató de pulsar el ambiente del grupo: los aleros, más preocupados por los puntos del día siguiente, no estaban para tragedias aéreas. En los pívots, sin embargo, había algún padre de familia encogiéndose con cada turbulencia. Y qué decir de un joven reserva con las manos de su brillante futuro agarradas al asiento de aquel macabro parque de atracciones aéreo. Aquella mirada general la cortó de repente el impagable sexto hombre, con un proyecto muy apetecible: “oye, antes de que esto se caiga, ¿por qué no le apretamos una mano de leches a ese ‘hijoputa’?”
Ni el avión se cayó, ni el entrenador recibió jamás su merecido. Sin embargo el equipo acabó jugando la Final Four, fundamentalmente por la labor de aquel ‘hijoputa’ tan capaz de tocar la nariz del jugador adecuado en el momento preciso, hasta que el Principio de Peter del simpático grupo afloró sin remedio durante el fin de semana de los cuatro elegidos.
Como cada final de verano ha llegado el tiempo de los Príncipes de Asturias del baloncesto, con el tercer entrenador en otros tantos campeonatos al mando de la histórica camada. Y la sucesión es lógica, si lo piensan, porque fuera de la cancha estos tres maestros ‘hijoputas’ tienen grandes cosas en común; Pepu y Aíto, por ejemplo, fueron al mismo colegio. A Pepu y a Scariolo les gusta mucho lucir ropa de marca. Y el sumun de la similitud se da entre Aíto y Scariolo: ¡ambos han entrenado a un equipo en Málaga!
Cachondo el columnista. ¿Y dentro de la cancha, en qué se parecen? En nada. ¿Entonces? Bueno, en una cosa sí. Su Principio de Peter como entrenadores de este Equipo Nacional –el sueño de cualquier ‘hijoputa’ que se precie- está más allá de la medalla de oro en un Europeo. O al menos es lo que piensa el Presidente que los ficha y aproximadamente uno de cada cuatro españoles en crisis que habrá bloqueado su agenda el próximo día 20 sin falta. Querido Sergio, ahí tienes doce principitos con sus respectivas y doradas narices: que suene la música, coach.

Diario Público, 5 sep 09.

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