miércoles, 30 de diciembre de 2009

EL PRIMERO DEL PAÍS, EL ÚLTIMO DE LA FILA (SEGUNDA PARTE)


...Pero de seguir creciendo a este ritmo, la merecida y emotiva dedicatoria del barrio, de su primer equipo profesional e incluso de su país de origen (¿estará pensando en la cuadratura del círculo internacional; la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 2012? No lo duden), será difícil que supere en lo emblemático a la que algún día puede que soliciten para Gasol en su espléndido hogar amarillo y morado de Los Ángeles, el moderno Staples Center, uno de los faros baloncestísticos del planeta. Un lugar cuyas mejores localidades son habitualmente ocupadas por actores como Jack Nicholson o Cameron Diaz, modernos usurpadores del glamour que Orson Welles y Ava Gardner tuvieron que trasladar a los toros de Madrid ante la falta de entretenimiento NBA por aquel entonces. Pero un recinto al que sobre todo acuden los fanáticos de Los Lakers, un grupo de 20.000 elegidos por noche, con la cartera sin agujeros y un ADN lleno de títulos de la competición de baloncesto profesional que humildemente decidió bautizar a sus ganadores como ‘World Champions’. Y todos, sin excepción, desde la primera fila de pista hasta la última del comodísimo gallinero, lo vienen haciendo de un tiempo a esta parte con la idea de contemplar por encima de cualquier otra cosa la evolución, y los límites, del inesperado regalo que les dejó Mitch Kupchak, ejecutivo clave del fichaje y que según Charles Barkley –aquel maravilloso ‘gordo’ en la cancha, convertido en ‘color commentator’ de la cadena TNT americana- debería ser nombrado por aclamación “el mejor General Manager de la década”

¿Cómo justifica su nuevo sueldo un tipo que cobra tanto? Nos preguntábamos hace una semana a propósito del personaje. Y en un análisis puramente estadístico expusimos que Gasol es capaz de argumentar mejor que ninguna otra figura de su deporte el rendimiento por cada minuto que está en cancha. Pero si en realidad quieren encontrar una razón de peso con la que justificar el peso actual de Pau en su profesión, les aconsejo que acudan a ese entretenimiento al alcance de todos que es el youtube, y disfruten con la escena protagonizada por Phil Jackson “entrenador entre entrenadores” nada más producirse su fichaje, y en tan solo 17 segundos.
Le pregunta su entrevistador, en seco: - Qué hubiera respondido usted, señor Jackson, si su manager le hubiera dicho: “puedo traer al equipo a Pau Gasol a cambio de Kwame Brown”. Unos segundos de pausa, una pequeña sonrisa, y una respuesta: -… No podrás hacerlo.

DIARIO PÚBLICO, 27 DIC. 09

lunes, 28 de diciembre de 2009

EL PRIMERO DEL PAÍS, EL ÚLTIMO DE LA FILA (PRIMERA PARTE)


Perdón por la insistencia sobre el personaje, del que ya escribimos la semana pasada a propósito de su millonario futuro con la dinastía Laker, pero las votaciones navideñas son así. Dicen que las musas deben pillarle a uno trabajando, pero, miren por dónde, la noticia de que el diario elegía a Pau el deportista español del año, gracias a los votos de sus propios compañeros en el mundo del deporte, le pilló a este humilde colaborador en el peluquero. Y no en cualquiera. En la ‘Peluquería Moderna’, que así se llama todavía el segundo negocio de barberos más antiguo de Madrid. Cien años en la esquina de la calle Alcalá con Príncipe de Vergara lo contemplan. Y lógicamente lo primero que acudió a mi mente -en fase aguda de inspiración- fue la imagen de Gasol afilándose la barba poco antes de cualquiera de sus mágicas noches, sentado en uno de los originales y estrechísimos sillones del local. Seguramente el mismo, por cierto, en el que varios miembros de la dinastía taurina de los Bienvenida solicitaron a lo largo del siglo XX la patilla más recortada -¡hombre de Dios!- poco antes de afrontar el kilómetro de distancia que separa el centenario negocio de las Ventas del Espíritu Santo, su emblemático lugar de trabajo. Es seguro que algún día, y no se despisten mucho porque el tiempo vuela, a nuestro personaje deportivo del año le dediquen una placa conmemorativa que recuerde todo su legado en un lugar a medio camino entre su casa y el lugar donde dio sus primeros pasos deportivos. Incluso, con el cariz que está tomando su biografía genético deportiva, no les extrañe que la placa acabe siendo muy parecida a la que cuelga del portal de los Bienvenida, justo al lado de esa peluquería donde se dejaban acicalar antes de vestirse de luces. “Aquí nació y creció la dinastía de los Gasol”, acabará luciendo cualquier rincón de Sant-Boi de Llobregat, si es que no lo hace ya –con perdón de la ignorancia-, pues esa placa, al contrario de lo que decía Sabina de su ataúd, está ya más que encargada por dos deportistas que se salieron pronto del percentil del entorno (y cuidado que queda uno), y por unos padres que decidieron serlo a tiempo completo a ambos lados del océano y por encima de sus vocaciones profesionales.

Diario Público, 27 dic 09

sábado, 26 de diciembre de 2009

NUNCA SE JUEGA A GUSTO DE TODOS


Llama la atención en estos días la cantidad de extrañas noticias. Todas ellas no entrarían en un breve deportivo serio, aunque con algunas debemos detenernos quizá un poco, no vayan a más.
Por ejemplo la del Staples Center. El extraño parón a falta de 4 minutos para el final del partido, con los Lakers perdiendo por veinte puntos ante los Cavaliers, en el partido estrella de lo que la NBA promociona como "Christmas Night". Esta jornada la forman 5 partidos en diferentes puntos del país, que la liga ha logrado convertir en un clásico de la tarde del día 25, con el consiguiente impacto en audiencias y marketing. Pero no se sabe muy bien por qué, a los aficionados de los Lakers se les cruzó un cable por primera vez en su historia (al menos que recordemos, sin ánimo de ser exhaustivos), y se pusieron a lanzar almohadillas y vasos de plásticos vacíos a la cancha. Los apenas 30 segundos que duró el absurdo episodio tendrán un eco importante, y a uno incluso le extraña que no se amplifique más. La NBA es el faro de un deporte -en la salud y en la enfermedad- y las cosas malas pueden llegar a ser muy malas. Unos imbéciles a destiempo pueden estropear el trabajo de muchos buenos ejecutivos durante mucho tiempo.
Cambiando de deporte, en el fútbol, nadie quiere estar contento. Los medios de comunicación españoles -suponemos que haciéndose eco de una necesidad real de los aficionados- aprietan para que se juegue al fútbol durante las fiestas poniendo como ejemplo lo que sucede en Inglaterra. Pero resulta que los ingleses tampoco están del todo de acuerdo con lo de entretener al personal. Ferguson declara hoy que llevan muchos años con esta tradición "absolutamente rídicula", y que desde 1986 "llevo diciendo que debe parar, pero no hacen nada al respecto".
No sé a que esperan los periodistas españoles para irse a trabajar a Inglaterra y Ferguson para venir a entrenar a un equipo español. Es el camino más corto hacia el entendimiento. Ya lo decía Messina: "debemos encontrar un punto en que todos veamos las cosas del mismo modo". Ettore el Iluso, lo llaman.
Y la guinda la pone un dóctor en psiquiatría de Zaragoza, con unas declaraciones en el diario Sport de Barcelona absolutamente propias de estas fechas tan entrañables, familiares y alegres: "El deporte profesional abona las enfermedades mentales", es el titular del 'villancico'. Cantemos, bailemos, ríamos... "Las situaciones a las que se expone a gente muy joven que no ha madurado lo suficiente a menudo desborda su capacidad para aguantar la presión sin romperse..."

Navidad, Navidad; extraña Navidad.

lunes, 21 de diciembre de 2009

LOS DOLARES DE GASOL POR MINUTO


“One day, one dollar”, y aquel ‘oso’ Pinone, el ídolo americano de la afición de Estudiantes en los 80-90, añadía siempre: “another day, another dollar”. Cuando el gruñón de Connecticut lo gritaba en cualquier vestuario la cuestión podía ser la constancia y el esfuerzo, pero el meollo lo tenía cada una de las victorias. Lógicamente cada vez suceden menos ‘Pinones’ en la ACB (tal vez Bullock pudiera serlo; seguro que no gruñe tanto), y cada vez viajan más españoles a la NBA. Pau Gasol además de ganar el anillo y jugar el All-Star puede devolver con creces la expresión traducida y aumentada: “un día, un dólar; ocho años en la NBA, muchos millones de dólares”.

Para descifrar la excelencia de Pau podemos acudir al intangible, elemento muy de moda en análisis complejos. Pero el intangible (busquen sinónimos y verán: etéreo, impalpable, inmaterial…) en baloncesto es carne de segunda unidad, cosa que Pau seguramente odia porque siempre se sintió titular. Recuerdo algún entrenador que ante la falta de papel higiénico quiso usar la estadística, y lógicamente su carrera en la élite fue poco a poco haciéndose… no sé, digamos que ‘intangible’. El baloncesto creció por la rama de ciencias, de números, de efectividad. “Pablo, - solía decirme un tipo que sabía mucho de lo que hablaba-, que no te cuenten milongas, los buenos jugadores acaban teniendo buenas estadísticas”. La irrupción de Pau en la temporada es como mínimos la de un All-Star titular de su conferencia.

Algunos hablan de, Pau divino, “hace mejores a sus compañeros” dicen de él –y es cierto-, pero no sé si saben que, en la tierra, su aportación estadística por minuto jugado es ahora mismo la mejor de las estrellas NBA con diferencia. Por cierto: ¿qué jugador tenía la mejor estadística por minuto cuando Pinone hacía dinero en Estudiantes? Efectivamente. Era lituano, se llamaba Sabonis… y el ‘Oso’gruñón sabía que teniéndolo enfrente los dólares cotizaban doble.

DIARIO PÚBLICO, 21 DIC. 09

domingo, 20 de diciembre de 2009

UN GRANITO DE ARENA


Me enviaron esta historia. Y como la Fiesta ha recibido un aviso en Cataluña...

Mayo es el mes de San Isidro Labrador, patrón de una ciudad cosmopolita a marchas forzadas, con todas las virtudes y defectos del término. El cielo de mayo en Madrid está lleno de sol y lluvia. Un sol que brilla hasta quemar por momentos, pero que de repente se esconde y deja paso a un ejército de nubes. Son tormentas con denominación de origen, aunque tal vez un punto molestas para el ambiente festivo de una ciudad que no quiere ser eclipsada por la tristeza de un cielo sin luz.

Pero, mayo en Madrid, es mucho más que su cielo. Es un mes de gente. De madrileños que van y vienen. De turistas que llegan... Y sobre todo, mayo en Madrid es una faena soñada por alguien. 30 días de vida o muerte, de Puerta Grande o enfermería.

Ella entró en la plaza de Las Ventas esa tarde con la mirada inquieta de una niña despierta. Callada, evitaba cualquier distracción que pudiera lamentar después. Llevaba dos días tan sólo en Madrid. Al principio, no tenía muy claro el asunto de seguir a su novio hasta Madrid. El año resultó todo un éxito en lo laboral, pero no tanto en lo personal. Y allí estaba, sentada en una barrera de la plaza acompañada por su amiga.

El toro primero de la corrida, salió por la puerta de los chiqueros con ganas de comerse la arena de la plaza. Un murmullo sordo se levantó en los tendidos. El bicho tenía una presencia irreprochable. Una lámina con la que sueñan todos los criadores de reses bravas. Era un toro, toro, expresión muy taurina que resume las virtudes de la perfecta planta del animal. Su matador, un torero gitano que tomaba la alternativa esa misma tarde, era un chico de Cádiz de 28 años que bien hubiera querido ese momento unos años atrás, cuando era un adolescente con ganas de ponerse el mundo por montera. Pero una inoportuna cogida en la plaza francesa de Nimes, le tuvo al borde de la muerte y le cortó de raíz su proyección como figura del toreo, y casi hasta su afición por torear. Tras el percance, se borró por unos años del mundo taurino tratando de alejar los fantasmas de su pasado. Pero descubrió que la única manera de enterrar para siempre su miedo, era volviendo a una plaza de toros a triunfar. Y qué mejor lugar que la mejor plaza del mundo. Y qué mejor tarde que esa. Una tarde en la que estaba convencido de que le iba a cambiar la suerte, de que algo grande le iba a suceder….


……

miércoles, 16 de diciembre de 2009

DIGNIDAD


La primera y única incursión de las cartas deportivas por el atletismo fue a propósito de una noticia sobre Tim Montgomery, aquel campeón de 100 metros que ahora pasa sus días en la cárcel acusado de doping, de tráfico de drogas y de mentiras ante un tribunal. Montgomery, además, se había casado anteriormente con Marion Jones, la gran velocista, la mujer que tuvo enamorado a medio planeta cuando era capaz de correr más rápido que nadie mientras su gesto, relajado, terminaba en una preciosa sonrisa de complicidad con el espectador. Pero Marion también era de mentira. Todo aquel atletismo que surgió alrededor de los laboratorios Balco, se desplomó sin remedio y nos dejó helados.
El atletismo, sin embargo, sigue siendo el lugar donde todo comienza. Y el refugio del deportista que pretende acercarse a la perfección. Cualquier deportista deberá, de algún modo, sentirse atleta si pretende lograr el alto rendimiento. Más alto, más fuerte, más lejos, o simplemente, más digno que la media, entendida la dignidad como un potencial que emancipe, que libere, que mejore a la persona.
Cuando Alemayehu Bezabeh llegó a España desde Etiopía, sin papeles, tuvo que dormir en los albergues de acogida hasta que un compatriota suyo, también atleta, le ofreció la posibilidad de vivir bajo su techo y de conocer a Manuel Pascua, un entrenador de corredores con el prestigio de muchos años de profesión. Lo de menos, en esta historia, es la nacionalidad final del campeón europeo de cross 2009, una prueba, que sólo el que la practica llega a entenderla de veras (cerca de este blog podéis encontrar a uno de los mitos del atletismo amateur en España, Pablo Vega, al que podéis preguntar o simplemente seguir). Bezabeh corre vestido de español, la tierra que pisó, y en la cual está dibujando su bella historia.
Montgomery y Jones, o Usain Bolt, Haile Gebresselasie y Alemayehu Bezabeh, son los nombres con los que vamos construyendo el refugio. Pero el atletismo sólo es verdad cuando se asocia íntimamente a la dignidad del que lo practica. Si Bezabeh en algún momento nos fallara, necesitaríamos encontrar rápidamente una nueva historia que nos sirviera de guía, y no será fácil mejorar la suya. La historia de Bezabeh es, de momento un nuevo refugio del atletismo; una nueva y recién estrenada casa de atletas; llena de dignidad.

lunes, 14 de diciembre de 2009

EL PECADO DE MESSINA


Este modelo tan europeo de las secciones en los clubes profesionales, es todo un mundo de tonalidades. “El medio es la marca”, dijo un conocido director de periódico. Pero Europa, salvo el fútbol, vendió la marca al patrocinador ‘full-equipe’. Y a veces no conviene salir a la calle con ella (¿Forum? Jamás. Aquí siempre fuimos ‘Blancos de Rueda’).
Hay un fin de semana, sin embargo, en que la ‘sección’ llega a los pabellones donde no llegan Cristiano Ronaldo o Leo Messi, para dar sentido al abonado. El Real Madrid de baloncesto aterrizó en Santiago de Compostela por primera vez desde 1983, y aquello fue la mundial. Desde entonces hasta ayer por la mañana, muchos equipos pasaron por allí, pero jamás pudo ser lo mismo. La única sensación parecida, gracias al caprichoso sorteo, fue la jornada inicial con el Xacobeo Blue:Sens, cuyo nombre, por cierto, es como si un equipo romano se llamara, no sé, el Jubileo Rizzardi –y no me pregunten qué es Rizzardi, porque entonces les preguntaré yo qué es Blue:Sens- con el Xacobeo, decía, recibiendo al Barça en firme y llamativa aplicación de la sentencia del Supremo con campeón de liga en ejercicio. Tal vez aquello tuvo una carga emocional superior, pero sin duda un impacto social menor; blanca es Galicia.
Claro que al interior de las secciones, tan capaces de alegrar pabellones ajenos, no todo el monte es orégano. Es cierto que sus presupuestos son flexibles, pero hay un detalle que no lo es tanto; “el Madrid es un gran embajador del deporte”, dicen, “pero la ‘sección’ que gane siempre, que cuesta una pasta”, piensan. Messina se vino arriba y confesó a Olga Viza que en fútbol es milanista. Y no se le ocurrió peor momento que antes de visitar Santiago, cuyo equipo de baloncesto está patrocinado por un Año Santo, y cuya ciudad tiene una concentración de aficionados al Madrid de fútbol por metro cuadrado superior a la Castellana en hora punta. Sólo les faltó ponerle al italiano el himno de las mocitas madrileñas al acabar el partido…

Diario Público, 14 dic 09

viernes, 11 de diciembre de 2009

EL DIA DE SAN ANDRÉS


¿Sebastián... qué?

Lean esta noticia de Marca.com

En la semana del Tigre cazado, y lo que queda por cazar; en la semana de Gasol invencible, y lo que le queda por crecer; en la semana de los tenistas unidos, aunque el Presidente Rodríguez, con su carisma tan particular, con ese don divino tan metido entre ceja y ceja, quiso actuar como aquel personaje de Ásterix en La Cizaña ¿Se acuerdan? El arenque llegado al pueblo para romper la armonía y el entendimiento...
-Rafa, quiero saltarme el protocolo, que me perdonen, y decirte algo que todo el mundo está pensando: ¡te queremos, Rafa!
Y, lógicamente, puso cara de arenque. Y lógicamente los otros 5 protagonistas, o los que fueran; Ferrer, Feliciano, Verdasco, Costa...Ferrero, Robredo... aplaudieron ¡encantados! las palabras del líder, que para eso invita, gana elecciones y lidera.
Pero todas esas cosas de esta semana no tienen nada que ver con Sebastián. ¿Sebastián...qué? Sebastián García Grout se fue a Murcia, como tantas veces se habrá ido a otros sitios, se puso en el tee del uno y terminó la vuelta con 58 golpes, es decir, 13 menos que el par del campo.

Y es que 'In The Game of Golf' cada día es único, por eso el golfista vuelve, y vuelve, y vuelve, tantas veces como respira, y, con tanta vuelta, algunos jugadores llegan a ver más allá. Como la sensación no tiene nombre concreto, un jugador amateur que conozco bien lo define como 'El Día de San Andrés', en honor a Saint Andrews, claro, el lugar en el que todo empezó; la cuna del golf. Y ese día, tan diferente, puede ser glorioso (Sebastián), o inabordable (lo de Tiger ahora no es exactamente a lo que me refiero, pero de algún modo se le parece). El Día de San Andrés, según mi amigo, es el blanco o el negro del golf. La jornada en la que todo entra, o nada sale. En la que Sebastián consigue en Murcia la siguiente secuencia de Birdies: 1, 2, 3, 4, 5, 7, 9, 10, 11, 14, 15, 17 y 18. Total: 58 golpes, 13 bajo par. Pero también es el día en que uno se planta a 10 centímetros del hoyo y nota que aquello es el ojo de un alfiler.
- Ya vino San Andrés...
Cuando este pasatiempo de escoceses se puso en marcha, nadie pensó en San Andrés, ni en su día. Pero, sin pensarlo, a mediados del siglo XIX crearon el Abierto Británico de Golf, con aquel cinturón que se daba al ganador antes de la actual 'Jarra de Clarete', cuya primera imagen del año siempre, siempre, nos la muestra la BBC del mismo modo, con el trabajador del Royal and Ancient incrustando el nombre del ganador en el trofeo cuando el último partido del día se acerca al green del hoyo 18.
Aquel pasatiempo derivó en una necesidad humana; la competición. Y de ahí la siguiente; la perfección. Fue entonces cuando San Andrés empezó a actuar, y bajó a los campos a decidir quién, cómo y dónde...
...Por ejemplo, Sebastián, y el brillo de sus 58 golpes en Murcia.
...Y tantas veces, la evidencia de que 'The Game of Golf can't never be won, it can only be played'. No podemos vencerlo (tal vez un día...), pero sí podemos jugarlo, y jugarlo, y jugarlo.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

TIGER WOODS ANTICIPADO POR RICK REILLY


De todo lo que se está comentando sobre Tiger, podemos elegir. Tiger es una gran superficie, y esta vez lo único que ha ocurrido es que se amplió el 'mall'. Formalmente, al menos, no existía ninguna zona para mayores de 18 años. Todo lo que comprábamos en su centro comercial había sido siempre para los más jóvenes de espíritu.
Un gran tiro, una gran gesto. Un campeonato. Una historia de ambición con final feliz. Un padre mayor, veterano de guerra, con hijas de un primer matrimonio, al que un amor de guerra, una jovencita bajita y oriental, le completó el gen del deportista perfecto. Y unos programas de televisión en los cuales un angelical genio de 2 años golpeaba la bola mientras los mayores sonreían entusiasmados.
Cuando Tiger creció, públicamente lo hizo por el lado bueno de su carácter. La confianza en sí mismo; la ausencia de temor; la concentración hasta el más mínimo detalle; la mirada del tigre... Y de ahí, lógicamente, la perfcción apta para tertulias en familia. Aquel consejo que se inventó Nike sobre Michael Jordan, "Be Like Mike" (Sé como Jordan), valía exactamente para Woods.
Pero resulta que desde hace apenas una semana el 'mall' está sellado. Por lo visto se ha colado un tipo sospechoso seguido por un montón de tías buenas, y tienen asustado al personal. Lo de las tías evidentemente es grave, pero lo peor es que el hombre...¡es Woods y está en pelota picada!
¿Cómo podemos entender todo esto sin acudir a los tabloides?
Mi consejo es que utilicen a Rick Reilly, analista de ESPN. Reilly es una gran firma en el periodismo deportivo estadounidense, especialista en golf, sobre todo en la trayectoria de Tiger.
Os dejo un vídeo de Sports Center que hace tras el escándalo...

...Aunque lo que realmente me llamó la atención es este artículo que escribía el pasado 22 de julio durante el Open Británico en el que Tiger no pasó el corte por segunda vez desde que es profesional.

Su titular ya impacta "TIGER NEEDS TO CLEAN UP HIS ACT"; en una traducción con sentido vendría a ser, más o menos; "Tiger necesita limpiarse..." Y una de las frases que Reilly le dedica es absolutamente brutal, sobre todo leída desde los últimos acontecimientos. Reilly se pregunta: "Put it this way: Will Tiger let his own two kids carry on in public like that?".
Reilly lo pregunta cuando nadie sabía lo que ahora sabemos todos, porque desde hace años nos advertía de que Tiger era prácticamente el único jugador del Tour que faltaba constantemente a las reglas de cortesía de "este deporte de caballeros", ¿Cómo? Soltando de forma evidente tacos por el campo, insultando a los fotógrafos cuando hacían algo que le disgustaba, o encarándose con aficionados en momentos de mal juego....
A muchos les gusta usar el golf como metáfora de la vida. Reilly simplemente nos avisó de que el verdadero Woods en muchos momentos no era apto para menores durante una ronda de golf... Y, por lo visto, en su matrimonio tampoco.

lunes, 7 de diciembre de 2009

FERNANDO Y RICKY BAJO LA LLUVIA



“Una Mujer bajo la lluvia” fue el título de aquella cinta de hace casi 20 años, tan coral, en la que Imanol Arias y Antonio Banderas ofrecían su paraguas a Angela Molina a la salida de una floristería. La bella Ángela optaba por el resguardo del formal Imanol frente al bohemio Banderas, determinando su vida. ¡Ay, el destino!
David Stern pronostica mujeres-jugadoras en la NBA, pero no vamos por ahí. Tampoco por el intento de Marion Jones de olvidar su tragedia personal en las canchas de baloncesto. Aunque, en este caso, tiene relación. En USA, la mayoría de las futuras estrellas, antes que baloncestistas, o tenistas, o futbolistas, son sobre todo jóvenes atletas. No sé si sabrán que Pete Sampras, en su último año de high school, es decir, cuando ya disputaba previas de torneos ATP, jugaba también la temporada al baloncesto con el equipo representativo del colegio de forma absolutamente competitiva. Lebron James, por ejemplo, combinó baloncesto con fútbol americano un año antes de entrar en la NBA, y Jordan trató de ser profesional de baseball en mitad de su tiránico reinado.
Entre nosotros, curiosamente, lo más cercano a un tipo de personalidad ‘atleta-antes-que-profesional’ se encuentra en la figura de Fernando Martín, tan añorado, que en el colegio jugaba a todo, y todo lo hacía bien. Eduardo Portela ha escrito que aquella época, en la que era director técnico del Barça, se vino a Madrid a ficharlo. “…Tendría 15 o 16 años…” pero, según continúa, “al ver la urbanización donde vivía me di la vuelta y ni me bajé del taxi (…), era una época diferente a la actual, donde no había en juego grandes cantidades de dinero y sí una formación académica de nivel y una apuesta de futuro, contenidos capitales de mi oferta”. Por cierto, ya que estamos: ¿se imaginan que los padres de Ricky no hubieran aceptado tener un hijo profesional con 14 años? Lo mismo ahora ganaría menos dinero, aunque, quien sabe, lo mismo sería mucho mejor anotador… Ay, el destino.

Diario Público, 7 dic. 09

jueves, 3 de diciembre de 2009

AQUELLOS ACORDES DE FINALES DE LOS 80


Este 3 de diciembre se ha reactivado la necesidad de recordar a Fernando Martín. Es lógico. Son 20 años desde su fallecimiento. La excusa perfecta para un gran reportaje en Informe Robinson sobre la cordada española en la NBA. También Teledeporte dedicó el pasado día 2 un especial de excelente factura, con cuidadas intervenciones de sus compañeros de entonces (Corbalán, Iturriaga, Romay, Llorente...) junto a las de los profesionales que mejor le conocieron (el periodista Manolo Lama, por ejemplo), y con el altavoz familiar y único de su hermano pequeño Antonio. En mi humilde opinión, si realmente quieren guardar un recuerdo escrito de este vigésimo aniversario, tampoco deberían perderse las tres páginas de Paco Torres en la revista Gigantes. Paco fue otro de los profesionales que más supo sobre Fernando, y además es una referencia para todos los que amamos el baloncesto como un juego pero también como una profesión, ya sea ejercida dentro o fuera de la cancha.

Aunque el cierre perfecto del pionero Fernando se abrocha con Pau Gasol, el deportista Martín tuvo mucho más que ver con la estética de otros privilegiados. En Pau, la excelencia venía de serie, como la impagable historia (real o novelada) del David de Miguel Ángel en manos de cualquier gurú de la formación en habilidades.
- Le preguntaban a Miguel Ángel; "maestro, ¿cómo ha sido capaz de esculpir una cosa tan perfecta de un simple trozo de mármol blanco?
- "No me otorguéis mérito alguno; la figura estaba ahí, a la vista de cualquiera... lo único que tuve que hacer es eliminar lo que sobraba".
La sensación de casi todos es que Pau siempre estuvo ahí. Su baloncesto estaba dentro. Es evidente que había trabajo para quitar lo que nos impedía verlo, y los artistas se fajaron en la tarea. Algo parecido, seguramente mucho más acusado en su rasgo escultural, sucede por ejemplo con el tenis de Federer. Pero el baloncesto de Fernando (que perfectamente hubiera podido ser su balonmano, o su natación), como por ejemplo el tenis de Nadal, o el golf de Severiano, jamás demandó un escultor que lo puliera, sino un campo abierto y un enemigo a las puertas.

A Pau, la licencia de jugador NBA le costó un simple mate sobre un tipo de su talla –Kevin Garnett- y una pose con la grada. Él pertenecía a aquello. Fernando, al intuir que no le darían el carnet a la primera, y tal vez nunca, se volvió, pero la casualidad quiso que en el Barça aterrizara Audie Norris –al que solamente las lesiones se lo habían negado-. Y aquella realidad/casualidad superó durante tres años nuestros sueños como aficionados: fue puro ‘Basket Music’. Cada duelo de Fernando y Audie era como un directo de Leño en una pequeña sala heavy, y cada programa Cerca de las Estrellas de la NBA como el mejor concierto de los Rolling en un estadio de fútbol. La tragedia de Fernando nos cambió el ritmo, pero cada 3 de diciembre nos acordamos de la perfección de aquellos acordes que jamás antes se habían mezclado.

(Nota imprescindible: el coche de Fernando impactó contra otro vehículo cuyo ocupante que se llamaba –y se llama- Ricardo Delgado Cascales estuvo a punto de perder la vida, y al que le quedaron gravísimas secuelas. Es justo, lógico y humano que tengamos presente esta circunstancia, como señala con gran acierto Daniel Barranquero en ACB.com )

martes, 1 de diciembre de 2009

EL SIRVIENTE DE LA CAUSA


Decía Brian Shaw (ex jugador NBA de diversos equipos) sobre el ‘Sirviente de la Causa’: “He’s not just giving us basketball knowledge. He open all kind of areas. You come to practice thinking, ‘what’s he’s going to teach me, what’s he’s going to show me?’”
El Sirviente de la Causa, artículo de referencia en la serie The Best American Sports Writing, del libro del año 2003 (lamentablemente el único que pude –o supe- comprar cuando estuve en Nueva York aquel año), hablaba de Phil Jackson. El artículo lo firmaba una periodista de Los Angeles, Elizabeth Kaye, y el nudo -casi 16 páginas del libro- se hacía en torno a la relación de Jackson con Los Lakers de Shaq y Kobe. Pero también, lógicamente, con continuas referencias a su vida anterior, y a su vida paralela, esa especie de nebulosa mitad zen (“when he was having us do yoga and taichí –seguía diciendo Brian Shaw- everybody kind of looked at each other at first and said, He’s crazy…), mitad terrenal (“two marriage, five children, twice divorced”).
Ayer tuve un encuentro mitad zen (un personaje de culto), mitad terrenal (en un vips madrileño). Fue un simple café. Enfrente, uno de los mejores periodistas de su generación (solicito permiso al amigo Cifuentes para cambiar el destino de la frase, dirigida en su origen a Pedro J Ramirez), el más reconocido especialista NBA de nuestro país, Antoni Daimiel, nuestra mejor versión deportivo-periodística del auténtico Sirviente de una Causa.
Cuando uno se toma un simple café con alguien que cuenta con 3000 seguidores a dos frases y un enter de su i-phone (as simple as twitter), de primeras asusta. Es lo que le ocurrió a Brian Shaw con Jackson, supongo: “¿Pero Phil no es un simple entrenador de baloncesto? …” Inmediatamente después, Brian Shaw y esta carta se unen para entenderlo; ‘Damn, he (ya sea Phil o Antoni) does know what he’s talking about”. Por eso les siguen, obviamente. Pero la clave no son sus causas -en realidad y en ambos casos la misma, el baloncesto, la NBA-. La clave es lógicamente la otra parte del titular; sus servidumbres.
“Esta noche, Pablo, hay un Milwaukee-Chicago a las 3am. Yo no lo doy, hoy descanso. He decidido no verlo, tío, porque realmente debo dormir más. A ver si tengo fuerza de voluntad y lo veo en diferido”.
PJ, según Steve Kerr, solía escribir en la pizarra del vestuario: “treat your job and every day at work as if the fate of the world depended on it, but remember that nobody cares”. Intuyo que Antoni vio en directo el partido de Milwaukee. Y aunque está remontando la putada que le ha hecho el ‘negro’ Montes muriéndose, y aunque en Digital + ya lo valoran como cree merecer, ni las ojeras ni su aire algo lunático se irán jamás, porque las servidumbres, tío, son las servidumbres.
Pero resulta que en realidad a la gente sí acaba por importarle lo que hacen sus Sirvientes: Phil, o el Príncipe de la Noche, o el ¡¡amigo Daimiel!! del que acaba interesando hasta su café de las 5 con ex jugadores ACB. Por todo ello, el artículo americano y esta cartadeportiva tienen un mismo y único final posible...

“The victory is that his life has become what the Game (of basketball) has been for him (them/us) all along: ‘a liberating exercise’”.