lunes, 7 de diciembre de 2009

FERNANDO Y RICKY BAJO LA LLUVIA



“Una Mujer bajo la lluvia” fue el título de aquella cinta de hace casi 20 años, tan coral, en la que Imanol Arias y Antonio Banderas ofrecían su paraguas a Angela Molina a la salida de una floristería. La bella Ángela optaba por el resguardo del formal Imanol frente al bohemio Banderas, determinando su vida. ¡Ay, el destino!
David Stern pronostica mujeres-jugadoras en la NBA, pero no vamos por ahí. Tampoco por el intento de Marion Jones de olvidar su tragedia personal en las canchas de baloncesto. Aunque, en este caso, tiene relación. En USA, la mayoría de las futuras estrellas, antes que baloncestistas, o tenistas, o futbolistas, son sobre todo jóvenes atletas. No sé si sabrán que Pete Sampras, en su último año de high school, es decir, cuando ya disputaba previas de torneos ATP, jugaba también la temporada al baloncesto con el equipo representativo del colegio de forma absolutamente competitiva. Lebron James, por ejemplo, combinó baloncesto con fútbol americano un año antes de entrar en la NBA, y Jordan trató de ser profesional de baseball en mitad de su tiránico reinado.
Entre nosotros, curiosamente, lo más cercano a un tipo de personalidad ‘atleta-antes-que-profesional’ se encuentra en la figura de Fernando Martín, tan añorado, que en el colegio jugaba a todo, y todo lo hacía bien. Eduardo Portela ha escrito que aquella época, en la que era director técnico del Barça, se vino a Madrid a ficharlo. “…Tendría 15 o 16 años…” pero, según continúa, “al ver la urbanización donde vivía me di la vuelta y ni me bajé del taxi (…), era una época diferente a la actual, donde no había en juego grandes cantidades de dinero y sí una formación académica de nivel y una apuesta de futuro, contenidos capitales de mi oferta”. Por cierto, ya que estamos: ¿se imaginan que los padres de Ricky no hubieran aceptado tener un hijo profesional con 14 años? Lo mismo ahora ganaría menos dinero, aunque, quien sabe, lo mismo sería mucho mejor anotador… Ay, el destino.

Diario Público, 7 dic. 09

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