sábado, 30 de enero de 2010

FEDERER ESTÁ MUY CONTENTO


20 finales de Gran Slam; 15 títulos y buscando el décimo sexto. Y encima Rafa Nadal en casa con una rodilla estropeada. No haya mucho más que decir. Roger se ríe donde hace un año rompió a llorar. Tras la victoria ante Tsonga, desconocido, tal vez cansado el francés, como sin piernas, Federer estuvo más de cinco minutos charlando animadamente con Jim Courier delante de los fans de la pista Rod Laver, que lo pasaron en grande.

– ¿A qué te has dedicado estos meses para estar tan en forma, Roger. Podrías contarme alguno de tus ‘tips’ de tus claves para que las aprenda. – Bueno, Jim, ya sabes, no hay nada especial. Básicamente estuve todo el rato tirado en el sillón descansando.

Y la pista era un clamor. Todo el mundo sonreía. Jim Courier, aquel simpático americano que dominó la tierra batida a principios de los noventa, conquistando tres Roland Garros consecutivos, se ha convertido en un comentarista excepcional, capaz de sacar lo mejor del espectáculo. Su aproximación al análisis, desde el desenfado y la naturalidad, lo han convertido en una referencia en Estados Unidos, país que valora mucho lo que allí se conoce como ‘Color Commentator’; aquel experto capaz de contar lo que ocurre inventándose un personaje en el proceso. La personalidad de Jim nos dejó una de las más relajadas puestas en escena de Federer que podamos recordar.

- ¿Qué es lo que más recuerdas tenísticamente en 2009, un año tan especial dentro y fuera de la pista? –Evidentemente Roland Garros y Wimbledon, sobre todo el campeonato francés, pues a partir de ahora podré disfrutarlo (no es que no lo hiciera antes…) sin tener que contestar a la eterna pregunta: ¿ganarás algún día Roland Garros?

Gracias, Jim, por enseñar a Federer como no le habíamos visto antes. En España solamente Corretja, que recordemos, está siendo capaz de acercarse al tenista con tanta naturalidad. A partir del domingo, ocurra lo que ocurra en la final contra Murray…

(- ya sabes, Jim, Andy estará algo presionado por ese asunto de que ningún jugador británico ha ganado un Grand Slam en los últimos…, qué ¿150 años? –Wow, Roger, después de esa frase, ¿quieres aprovechar para saludar a la BBC, que nos está escuchando? Y el público no paraba de reír y disfrutar).

...Ocurra lo que ocurra, decíamos, desde nuestro punto de vista el foco deberá iluminar el único punto que aleja al jugador suizo de la carrera perfecta: su desdén por la Copa Davis. No era el momento, pero en el fondo la única pregunta interesante que Federer debería contestar, muy pocos se atreverán a hacérsela.

– ¿Qué, Roger, otro año despreciando la Ensaladera? Sin ese trofeo en su vitrina, podrá sonreír, pero el tenis jamás podrá coronarle como el tenista perfecto.

PODÉIS PINCHAR AQUÍ PARA VER LA ANIMADA ENTREVISTA

jueves, 28 de enero de 2010

NADAL Y SUS TENDONES ROTULIANOS (VERSIÓN 2010)


Ante la retirada de Rafa en Australia.

DICE SU ENTRENADOR DE CONFIANZA, y tío Toni “…no sabemos lo que hay, pero algo hay",
DICE EL PROPIO RAFA. “No cometeré los errores de antes: he notado algo y es mejor parar…"...

...

(y esto ya lo escribimos en julio pasado: lo repetimos, porque ayer, el día después de la retirada, él volvió al capítulo 1 de la lesión crónica; se pasó el día con hielo en la rodilla para aliviar su dolor)

Me cuentan, de buena tinta, un posible futuro de Rafa desde este enfoque médico, tan preocupado por el bienestar de sus tendones rotulianos. Nadal descansará, potenciará, se cuidará, se aplicará todo tipo de métodos antiinflamatorios por todo tipo de vías, se entrenará, se esforzará, se preocupará… Por supuesto, su familia y amigos estarán junto a él, le cuidarán mucho, le preguntarán todos los días por sus frágiles rodillas y sus (gorditos) tendones, lógicamente lo llevarán haciendo desde que el dolor se hizo crónico y acampó en el entorno. El hielo y las máquinas seguirán siendo, como siempre, parte del paisaje. Incluso imagino a Xisca, esa futura licenciada, desvelada junto a las rodillas de su amado, tan importantes para él como ella, tan importantes para ella como él.
Si esto sucede así, créanme (la tinta, la tinta…) que el dolor se tomará un descanso pero volverá. Y cuando vuelva, el diagnóstico será evidente: “habrá que abrir esas rodillas y limpiarlas”. Y Rafa, preocupado por su carrera - y su entorno preocupado por él-, se mentalizará para una larga pero efectiva recuperación. La ecografía después será impecable; los tendones estarán para desfilar en Cibeles. Rafa se dispondrá entonces a dar el 100% en la recuperación: se esforzará, potenciará, se cuidará, se preocupará…Y por supuesto el entorno lo vivirá junto a él, le cuidará mucho, le preguntará todos los días por sus frágiles rodillas y sus (delgaditos) tendones. El hielo y las máquinas, seguirán siendo, como siempre, parte del entorno. Incluso imagino a Xisca, ya licenciada, desvelada junto a las rodillas de su amado… etc.
Si todo esto sucede así la inflamación volverá (¡la tinta, la tinta...!), y la cara de Rafa reflejará una gran amargura, que trasladará a ese entorno preocupado. Tal vez incluso piense en la retirada, e incluso llegue a preguntarse por qué a los demás no les duelen las rodillas como le duelen a él. Si lo hace, seguro que alguien le podrá consolar de una manera muy lógica y evidente: “chico, qué se le va a hacer: te ha tocado. Es tu constitución, son tus apoyos, es la genética, es tu manera de jugar…”.
Si mi confidente y su (insistente) tinta estuvieran en lo cierto, también me cuenta que existe un modo de atajar todo este proceso crónico en las rodillas de Rafa, antes de que le amargue su carrera deportiva para siempre. Se llama la Psico-Neuro-Inmunología, y es un enfoque científico que no se enseña en la facultad de medicina, porque abre muchos más cajones que el de la medicina química de finales del siglo xx. Es un enfoque que se olvidaría desde el primer momento de las rodillas de Nadal, y se centraría en Nadal como Ser Humano. Si mi confidente estuviera en lo cierto, la lesión de Rafa no estaría en las rodillas (tan operativas como las de Federer, faltaría más), sino en la alarma que la tendinitis mal curada le provocó en el sistema neurovegetativo.
Si mi confidente estuviera en lo cierto, habría que curar a Rafa, que es mucho más que dos mecánicas rodillas.

lunes, 25 de enero de 2010

EL PELIGRO DE LOS MARTÍNEZ


Debatíamos dos Martínez sobre el curioso tiempo muerto de Xavi Pascual a falta de siete décimas para el final del partido del sábado (ganando…y defendiendo) cuando pasó lo que pasó. Otro Martínez, Rafa, ejecutó magistralmente la jugada preparada por su simpático entrenador, y al Barcelona se le quedó una cara de tonto que no ensayaba desde octubre.
El apellido Martínez despunta de tanto en tanto. Cosa lógica, somos unos cuantos. El viejo Estudiantes disfrutó de la famosísima saga Martínez Arroyo. En el equipo fundador jugaron dos, pero, al poco, uno se largó al Madrid instaurando otra figura clásica de nuestro deporte: el traidor a los colores. Pobrecito Estudiantes, y que cabrón aquel Martínez, que abrió la puerta por la que vienen colándose peseteros sin escrúpulos. No sean ingenuos. Estudiantes tampoco es fiel a sí mismo. Ese equipo tan simpático, tan cachondo, tan demente, el segundo equipo de muchos…, cuando ha tenido que homenajear a un Martínez (o a dos), jamás ha escogido a los más simpáticos sino a los mejores. Son unos ‘resultadistas’.
Fuera del Ramiro, ha habido de todo, salvo tal vez un alero alto y fuerte. En los cincuenta/sesenta José Luís y Alfonso, aragoneses, fueron internacionales. El pívot Alfonso fue uno de los nombres históricos de nuestro baloncesto, mientras el escolta José Luís lo dejó pronto por los estudios. (Es otra característica Martínez: la inteligencia). Mientras tanto, en Manresa brillaba Juan, un base anotador que también llegó a ser internacional. A finales de los 80, irrumpió con fuerza un ‘Martínez siete pies, el gran Ferrán, y en los banquillos empezó a despuntar Pedro, que se ha hecho fuerte en Gran Canaria. Si Pascual hubiera conocido los antecedentes del apellido, creo que no se hubiera atrevido a pedir ese tiempo muerto. Ni ustedes tampoco.

DIARIO PÚBLICO, 25 ENERO 2010

jueves, 21 de enero de 2010

EL TENIS SE CIERRA EN LOS TORNEOS DE GRAND SLAM


Cuando llega un torneo del Grand Slam de tenis, siempre se echa un vistazo a los cabezas de serie, porque se lo han ganado. La manera de clasificarlos es compleja para los que están muy pendientes del negocio (se defienden puntos en algunos torneos, en otros no), pero el resultado final es justo. Además, suele hacerse después una segunda criba en la que se apunta a los 'top ten' como bien colocados para ganar el torneo.
"La cosa esta más abierta que nunca" leímos en boca de Nole Djokovic justo antes de iniciarse el Open de Australia. A priori debería ser cierto, pero existe un dato demoledor. En los últimos 5 años, período en el cual se produjo la irrupción de Nadal y la consagración de Federer como leyenda, solamente 5 jugadores han inscrito su nombre en el palmarés de los torneos de Grand Slam, y tres de ellos (el propio Djokovic; Safin y Del Potro) tan solo lo hicieron una vez.
Es decir, teniendo en cuenta que se disputan cuatro al año, entre Federer y Nadal han ganado nada menos que los 17 restantes. Seis ganó Rafa y 11 el jugador suizo (que venía de ganar 3 del año 2004, por cierto).
Este dato es uno de los que más nos llama la atención en un deporte tan igualado a priori como el tenis, en el cual, por ejemplo, el español Marcel Granollers (que está por encima del número 50 en el ranking) ha eliminado en la primera ronda a Robin Soderling, numero 8 de la clasificación en pleno auge competitivo; seguramente uno de los candidatos a todo cuando Djokovic hablaba del torneo tan abierto.
La única explicación que se nos ocurre para justificar un deporte tan abierto con unos ganadores tan dominantes sobre el resto, es que el concepto tan claro y tan objetivo de mejor jugador del mundo (y Rafa también lo es: al menos así ha sido tratado por sus compañeros de profesión) aporta un extra de energía y confianza ante situaciones de máxima exigencia que separa finalmente al mejor de los muy buenos. Es cierto que el mejor puede perder casi siempre, pero la realidad, y la cruda estadística, se empeñan en demostrar que en los grandes eventos no pierde casi nunca.

lunes, 18 de enero de 2010

FLOPPING


Aquí siempre fuimos partidarios de pasar por la figura del árbitro de puntillas. Incluso, por nuestra situación geográfica (segunda mejor liga profesional del mundo, país campeón mundial y europeo en ejercicio…) deberíamos pensar que en cualquier sitio están peor, luego aquí funciona.

Pero en el partido del sábado, con un Madrid poderoso y un Cajasol pequeñito, nos llamó la atención un caso claro de 'flopping' (del verbo inglés to flop, que es algo así como desplomarse; en una palabra, engañar al personal). Ganaba el Madrid por 20 en el primer cuarto, cuando Andrés Miso, escolta sevillano, montó un contraataque. Llegando a la zona contraria, vio un compañero abierto y a Garbajosa tapándole la entrada. La elección estaba clara. Andrés pasó el balón y se dejo ir con la sensación del trabajo concluido. Pero Garbajosa, en vez de salir rápido a tapar el tiro se quedo quieto esperándolo; flop, y al suelo. El árbitro, perfectamente colocado, decidió que aquello era falta de ataque, ante la indignación sevillana y los aplausos de Messina.

Rápidamente, las preguntas se nos agolparon en torno al ‘flopping’ de Jorge. ¿En qué momento decidió un jugador cambiar el modo de entender este deporte? ¿Quién fue el ‘jugador inteligente’ que vaciló por vez primera a los oficiales? ¿Y qué árbitro, de que país y en qué año, fue el primero que consintió un atajo tan evidente? La primera falta en ataque de la historia, seguramente fue una gran aportación a la evolución del baloncesto, pero también abrió la mano para colar movimientos defensivos y ofensivos muy mentirosos. Eso jamás debería ser un problema si los árbitros asumieran que el baloncesto profesional llama la atención cuando el ataque domina sobre la defensa, y ni uno ni otro mienten. El oficial sólo podrá serlo de verdad cuando demuestre que su interpretación jamás dañará ese aspecto diferencial. Por un baloncesto sin ‘floppers’.

Diario Público, 18-enero-2010

miércoles, 13 de enero de 2010

LA COPA HOPMAN DEPENDE DE QUIEN LA GANE


La noticia se escondió entre tantos eventos de importancia que cada fin de semana adornan nuestro deporte. El tenis español, o simplemente Tommy Robredo y María José Martínez individuos, lo que prefieran, obtuvieron el triunfo en la Copa Hopman, un evento fundado en 1989 y que en Australia se tiene en gran consideración, puesto que se puso en marcha en honor de Harry Hopman, jugador que en los años 40-50 participó en los triunfos de aquellos invencibles equipos de Copa Davis. Y no lo hicieron ante cualquiera. Tommy venció nada menos que a Andy Murray, para lograr un trofeo que España sólo obtuvo en dos ocasiones antes (año 91 con Emilio Sánchez Vicario y Arantxa, y en 2002 también con Arantxa y ya con Robredo), pero que por ejemplo tiene en sus vitrina Roger Federer, que lo ganó junto a Martina Hingins (Roger jamás ha conseguido ganar la Copa Davis, ya saben) o Boris Becker o Lindsay Davenport, por citar a los más renombrados; todos números 1 ATP o WTA en algún momento de sus carreras.
Lo que ocurre es que España ahora mismo es potencia deportiva de primera, y como tal vive fundamentalmente de los grandes acontecimientos y de los grandes héroes. Esto, tan alabado y mediático, no deja de tener su lado más oscuro. Se cometen agravios comparativos continuamente. Como el que hizo de una forma tan natural nuestro presidente del gobierno, cuando situó a Nadal por encima de sus compañeros campeones de la Copa Davis, se acuerdan: “Rafa, sé que me salto el protocolo, pero debo decírtelo; ánimo, te queremos, estamos contigo” (perdón si no es literal, pero el sentido no cambia). El tenis español ahora es Rafa; el baloncesto cada vez converge más hacia Gasol y hacia la selección; el fútbol siempre fue el Madrid y el Barça, con los demás casi siempre dando palmas. La Fórmula 1 es Alonso. Quizá todo empezó por culpa del fútbol.
Apuntamos una teoría comparativa al respecto, que solemos contrastar sin excesivo universo y que intuitivamente dice así: “En España, cuando alguien quiere montar un asunto relacionado con el deporte, suele fundar un equipo para que gane al resto. El Madrid y el Barcelona existieron antes que sus ligas, y son mucho más importantes que éstas. En los países anglosajones, normalmente, se monta la liga y los equipos se incorporan al proyecto. Este enfoque logra que a priori todos sean igual de importantes, que merezcan el mismo respeto. Además, consigue que la competición siempre esté por encima del individuo, o del equipo. Bajo este prisma, La Copa Hopman debería haber ocupado el mismo espacio en los medios independientemente de la pareja de representantes españoles... pero estarán conmigo en que ahora el importante es Rafa, no la Copa Hopman. Bajo este prisma no queda muy claro si Zapatero es un torpón sin remedio, o simplemente un español embobado ante el ídolo deportivo. Elijan.

lunes, 11 de enero de 2010

EL CÍRCULO INTERIOR


“Cuando cogí el equipo, les dije que de lo que de mi dependía lo único realmente importante era el círculo interior que formábamos los doce jugadores, los cuatro entrenadores, el trainer y los ayudantes de material. Todo lo demás quedaba fuera. La idea era preservar la sensación de intimidad, y el sentido de que pretendíamos formar parte de algo sagrado e inviolable (…) Para lograr un clima de absoluta confianza y honestidad, los jugadores deben saber que pueden hablar entre ellos sin ver los chismes del vestuario publicados en el diario del día siguiente”.
El protagonista de esta máxima no es un entrenador de la Liga ACB. Pero estoy convencido de que a ustedes se les habrá ocurrido arrimar más o menos el ascua a su camiseta. Incluso, a la de todos, pues bien podría haber dicho algo parecido aquel Pepu, tan zen, del Mundial de Japón, cuando logró la fluencia del Equipo Nacional hasta tal punto que de haber sido norteamericano su gesto en el pódium hubiera llenado la tapa entera de Sports Illustrated.
La cita la firma Phil Jackson, cuya trayectoria y palmarés animan a cualquiera a darse una vuelta por sus libros. En semanas como ésta la cita vale doble. Aquí, para el seguidor de alguno de los 7 equipos ACB clasificados para la Copa (el anfitrión, Bilbao, lamentablemente no está para nadie, de momento), pues el primer objetivo del círculo interior al que usted anima se ha cumplido. Incluso, si su bolsillo lo permite y no se duerme esta semana, puede formar parte del divertido círculo exterior de la Copa en la capital vizcaína. Y allí, en la NBA, porque Jackson se pone muy pesado para que sus jugadores ocupen su tiempo libre leyendo, cosa que a un ‘amortizadísimo’ David Stern le encantaría poner de moda, aunque diera menos juego mediático que el absurdo asunto de las pistolitas.

Diario Público, 11 enero 2010

miércoles, 6 de enero de 2010

*EL HOMBRE QUE SABÍA DEMASIADO (VERSIÓN 2.0)

Llegó el Director de Marketing de Estudiantes (¿Asefa? ¡Asefa! ta, ta, ta) a principios de diciembre y nos propuso una bonita historia navideña. Debíamos despedir del todo a Gonzalo Martínez del baloncesto profesional. El tipo se había retirado un año antes, pero, así cómo es él, tan suyo (que sarta de tópicos, por cierto; "tan suyo...", en fin), lo hizo sin ruido y sin la necesidad de llevarse las últimas nueces (renunció a sus últimos meses de contrato en Murcia).
Homenajeémosle pues, dijimos todos a una. ¿Y cómo? "El Estudiantes (¡Asefa...y tal, y tal!) le va a dar una placa, pero le daremos una sorpresa mayor" -nos informó el responsable de Estudiantes- "le prepararemos un vídeo que se proyectará en el intermedio del partido contra el Real Madrid, el día 27.
A por ello.

Y si pinchan aquí, verán el resultado.

Pero después, como ocurre con todo sistema perfecto planteado en el vestuario (no me negarán que la factura no es bella; los personajes -sabios, inteligentes y profundos-, el temario, el fondo, la forma; el propio homenajeado, trajeado y con esa sonrisa tan agradable, como si jamás hubiera cometido una falta personal en su vida; el director de marketing de...Estu...Asef..., en fin, Juan Useros y su equipo, se habían ganado absolutamente el sueldo), después, decíamos, había que bajar el precioso vídeo a la cancha para compartirlo con la afición. Y llegados a este punto, debo dejar el espacio para que lo rellene uno de los abonados que allí estuvieron presentes. Su nombre es Manuel Moreno Suárez, y su pasión por Estudiantes es incurable a su edad.
Con su permiso, Mr. Moreno...

CON EL DEBIDO RESPETO.
Los ingleses utilizan con orgullo una palabra que a mí personalmente me encanta: heritage. Con esta palabra les basta para englobar tradición, patrimonio histórico y herencia recibida. No cabe duda de que ellos son unos expertos en la materia, y dedican todos sus esfuerzos a mantener sus tradiciones por encima de cualquier cosa. El mimo con el que cuidan y conservan su patrimonio es extraordinario, pero más aún lo es el trato que les dan a las personas, a los protagonistas que han contribuido a escribir su historia, y que por lo tanto han ayudado a construir la base del presente y del futuro de la sociedad. Les respetan y les consideran un referente y un ejemplo para el país, para un gremio, para una institución, para un club o para un grupo de amigos, todo es igual.
Cuando en el Club Estudiantes decidieron hacerle un homenaje a uno de sus más ilustres miembros, no tenían ni idea de lo que significaba esa palabra. Puede que nunca se hayan topado con un gentleman que se lo explicara, pero al menos podrían haber preguntado.
Gonzalo Martínez es el último de una estirpe de héroes que ha dado este gran club. Los que hemos seguido su trayectoria de principio a fin lo sabemos, y no estamos contentos con lo que vimos el día en el que debía ser elevado con honores a nuestro particular Olimpo, y pasar a ser un eslabón indispensable a la hora de entender nuestra historia. Sería largo, muy largo hablar de Gonzalo y de toda su carrera, pero yo sólo quiero decir que hoy por hoy no hay mejor embajador para reflejar el particular heritage del Estudiantes.
Se ha perdido la oportunidad de hacer algo grande por alguien grande, de presentarle el respeto que se merece a uno de los nuestros, de rendirse ante uno de los culpables de que Estudiantes aun esté donde debe, y en definitiva de demostrarle que le queremos, que nunca le olvidaremos y que siempre será el ejemplo que mostrar a los futuros miembros de nuestro particular club.
Al menos el destino quiso que ese día se viviera unos de esos partidos memorables, otrora protagonizados por ti, Gonzalo. Creo que Dios quiso estar ahí, en la cancha, presentándote sus respetos y regalándote un pequeño milagro para que te quede un buen recuerdo del día en que te convertiste en leyenda.


*EL HOMBRE QUE SABÍA DEMASIADO

lunes, 4 de enero de 2010

LA FOTO DE OTROS


Nos llamó la atención una foto del domingo. Era tan estético el gesto de Kobe con otro tiro ganador, que apenas nos fijamos en que el figurante de su derecha, medio caído y pinchado en un bloqueo, era Sergio Rodríguez, la biografía más curiosa en la historia del baloncesto español. Venimos hablando mucho de Pau Gasol, el primero en todo y para todos. Crece de forma impactante la carrera de Marc, candidato a jugador ‘más mejorado’ de la liga, algo que allí se valora mucho. Rudy está más tapado, por su dichosa lesión, pero su excelente rendimiento tanto en Portland como en la selección mantiene vivo su recuerdo. Y de Calderón diríamos algo parecido. ¿Pero qué pasa con Sergio?
De tanto en tanto, surge alguna campaña en medios para recordarnos las cualidades que lo llevaron allí, pero no fructifica. A su nuevo entrenador, Paul Westphal, le gusta jugar a 120 puntos por noche. Junto a Sergio saltan a la pista jugadores como Nocioni, Udoka, Caspi o Beno Udrih, que no pueden engañarnos aunque ahora viajen en avión privado. Son buenos jugadores, y punto. Pero no hay manera. No lo necesitan. Sergio se ha empeñado en que aquello es su mundo; sin embargo, nos tenemos que conformar con verle apenas de refilón en la foto de otros.
Y el próximo fin de semana volveremos la mirada sobre la ACB. El Unicaja no dependerá de sí mismo para entrar en la Copa, cosa que sorprende por motivos muy parecidos a los que nos llamaron la atención sobre Sergio. Primero, porque puede perder el puesto con Manresa, que no pretende engañar a nadie aunque luzca publicidad de moto de gran cilindrada. Y segundo porque, de hacerlo, asistiremos a una histórica foto de ocho entrenadores en el sorteo -tan estética siempre-, y más de un despistado seguro que al verla se preguntará sin remedio: ¿pero qué pasa con Aíto?

DIARIO PUBLICO, 4 ENERO 2010

viernes, 1 de enero de 2010

EL PRIMERO DEL PAÍS, EL ÚLTIMO DE LA FILA (Y TERCERA PARTE)


¿Qué se le puede regalar a alguien que lo tiene todo? Fue el planteamiento en The Game, con Michael Douglas como exitoso millonario al que su hermano, Sean Penn, decide hacer un obsequio con lección moral, pero se le va algo la mano con los proveedores del servicio. Sin embargo, el regalo que se encontró de un día para otro el millonario, exitoso y prácticamente prejubilado entrenador Jackson en el equipo fue como si el mejor hermano posible hubiera pasado por Rodeo Drive y los tenderos lo hubieran elegido como el comprador un millón. Porque lo que Mitchell ‘Mitch’ Kupchak (ese manager al que el ‘gordo’ Barkley se refiere con una mezcla de ironía e incredulidad; leñero jugador de los años 80 convertido en hábil gestor) compró a precio de saldo para Jackson hace apenas dos navidades fue no solamente la pieza que le venía faltando desde hace tiempo al triángulo ofensivo de los Lakers, sino también una recarga completa de la batería de un aburridísimo Kobe Bryant. Un ‘power-forward’ con movimientos de poste bajo pero también con tiro de 5 metros; un ‘7 pies’ capaz de descifrar el aroma de un partido y con el hambre atrasada de quién, como dijo Bill Walton, otro grandísimo maestro del negocio en los años 70-80 y padre de Luke, compañero de Pau, “jamás tuvo antes la oportunidad de probarse a este nivel”.

Cada día que pasa queda más claro que el ‘robo de Gasol’ para que Los Lakers simplemente pudieran optar de nuevo al anillo, o para proyectar a nuestro deportista del año hacia cotas jamás alcanzadas, ni soñadas, por cualquier baloncestista nacido en España, era tan solo parte del botín de uno de los grandes traspasos de la historia de la liga. Porque lo que ni siquiera el bueno de Mitch intuyó entonces, era la posibilidad de estar creando con el fichaje de Pau una nueva pareja de leyenda para el imaginario colectivo de la NBA, negocio experto en trocear equipos ganadores multiplicando por partes su mito y su marketing. Kobe Bryant y Pau Gasol se han situado en año y medio de compañeros de equipo, y eso muy pocos podían anticiparlo, ni ahora discutirlo, como la mejor pareja de estrellas All-Star con anillo de campeón en una Liga que suele convertir en oro cualquier cosa que lo remita a sus mejores días de vino y rosas. Estamos hablando de parejas dinásticas como fueron en su día Bill Russell/Bob Cousy, Oscar Robertson/Lew Alcindor, Magic Johnson/Kareem Abdul Jabbar (Alcindor convertido al Islam), Isiah Thomas/Joe Dumars, Michael Jordan/Scootie Pippen o el mismo Kobe con Shaquille O’Neal, todos ellos lógicamente situados todavía uno o varios peldaños por encima, pero con nuestro premiado deportista con derecho a colocarse el último en la fila más elitista de su profesión; la que acaba separando definitivamente a los símbolos deportivos de un país de las leyendas planetarias.

DIARIO PÚBLICO, 27 DIC 09