jueves, 28 de enero de 2010

NADAL Y SUS TENDONES ROTULIANOS (VERSIÓN 2010)


Ante la retirada de Rafa en Australia.

DICE SU ENTRENADOR DE CONFIANZA, y tío Toni “…no sabemos lo que hay, pero algo hay",
DICE EL PROPIO RAFA. “No cometeré los errores de antes: he notado algo y es mejor parar…"...

...

(y esto ya lo escribimos en julio pasado: lo repetimos, porque ayer, el día después de la retirada, él volvió al capítulo 1 de la lesión crónica; se pasó el día con hielo en la rodilla para aliviar su dolor)

Me cuentan, de buena tinta, un posible futuro de Rafa desde este enfoque médico, tan preocupado por el bienestar de sus tendones rotulianos. Nadal descansará, potenciará, se cuidará, se aplicará todo tipo de métodos antiinflamatorios por todo tipo de vías, se entrenará, se esforzará, se preocupará… Por supuesto, su familia y amigos estarán junto a él, le cuidarán mucho, le preguntarán todos los días por sus frágiles rodillas y sus (gorditos) tendones, lógicamente lo llevarán haciendo desde que el dolor se hizo crónico y acampó en el entorno. El hielo y las máquinas seguirán siendo, como siempre, parte del paisaje. Incluso imagino a Xisca, esa futura licenciada, desvelada junto a las rodillas de su amado, tan importantes para él como ella, tan importantes para ella como él.
Si esto sucede así, créanme (la tinta, la tinta…) que el dolor se tomará un descanso pero volverá. Y cuando vuelva, el diagnóstico será evidente: “habrá que abrir esas rodillas y limpiarlas”. Y Rafa, preocupado por su carrera - y su entorno preocupado por él-, se mentalizará para una larga pero efectiva recuperación. La ecografía después será impecable; los tendones estarán para desfilar en Cibeles. Rafa se dispondrá entonces a dar el 100% en la recuperación: se esforzará, potenciará, se cuidará, se preocupará…Y por supuesto el entorno lo vivirá junto a él, le cuidará mucho, le preguntará todos los días por sus frágiles rodillas y sus (delgaditos) tendones. El hielo y las máquinas, seguirán siendo, como siempre, parte del entorno. Incluso imagino a Xisca, ya licenciada, desvelada junto a las rodillas de su amado… etc.
Si todo esto sucede así la inflamación volverá (¡la tinta, la tinta...!), y la cara de Rafa reflejará una gran amargura, que trasladará a ese entorno preocupado. Tal vez incluso piense en la retirada, e incluso llegue a preguntarse por qué a los demás no les duelen las rodillas como le duelen a él. Si lo hace, seguro que alguien le podrá consolar de una manera muy lógica y evidente: “chico, qué se le va a hacer: te ha tocado. Es tu constitución, son tus apoyos, es la genética, es tu manera de jugar…”.
Si mi confidente y su (insistente) tinta estuvieran en lo cierto, también me cuenta que existe un modo de atajar todo este proceso crónico en las rodillas de Rafa, antes de que le amargue su carrera deportiva para siempre. Se llama la Psico-Neuro-Inmunología, y es un enfoque científico que no se enseña en la facultad de medicina, porque abre muchos más cajones que el de la medicina química de finales del siglo xx. Es un enfoque que se olvidaría desde el primer momento de las rodillas de Nadal, y se centraría en Nadal como Ser Humano. Si mi confidente estuviera en lo cierto, la lesión de Rafa no estaría en las rodillas (tan operativas como las de Federer, faltaría más), sino en la alarma que la tendinitis mal curada le provocó en el sistema neurovegetativo.
Si mi confidente estuviera en lo cierto, habría que curar a Rafa, que es mucho más que dos mecánicas rodillas.

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