sábado, 13 de febrero de 2010

LA CASA DE RICKY RUBIO


Dudo que se detuvieran en el interesante artículo del Doctor Juan Antonio Corbalán ('Juan Antoño' como solía llamarlo con énfasis admirativo el añorado locutor Héctor Quiroga)del pasado martes en el diario Marca. El doctor Corbalán tiene una ventana semanal en la que nos acerca sus pensamientos alrededor de este juego, del que fue en su momento gran maestro. Aquellas piernas fuertes, robustas; aquella frente despejada, llena de ideas y pases de contraataque, han derivado en un empresario que nos transmite su baloncesto, desde la raíz.
Compartía 'Juan Antoño' con nosotros la trayectoria de Ricky Rubio ante el reto de enfrentarse "al club que lo formó como baloncestista" con su nueva camiseta de Regal (paréntesis necesario; fue brillante su acercamiento en otra columna al nombre de Regal Barcelona. Venía más o menos a señalar que Re...al, sólo hubo y habrá uno en la historia. Impagable). Esa camiseta, decíamos, vestida normalmente por los que siempre desearon jugar en un equipo de los 'denominados grandes' (preciosa acepción). La necesaria camiseta de los que todo pretenden. Solamente -sigo citando de memoria- en unos casos tan especiales como Villacampa, o Margall, la lógica del trasvase no pudo completarse. Pero la lógica es la lógica, y eso lo deberían entender todos los aficionados a este deporte.
¿Cómo atreverse entonces a pitar, incluso a insultar, a uno de los suyos ante un reto superior? ¿Cómo no aplaudir el arrojo ante el paso adelante? Es más ¿Cómo no aplaudir no sólo el paso, sino sus consecuencias en forma de aliento económico necesario para la casa materna, para -en este caso- esa preciosa Penya Spirit of Badalona, o simplemente Joventut, bellamente secuestrada ahora por esas tres siglas (DKV) que 'aseguran' su futuro en la peleona Liga ACB? ¿Acaso no lo entienden, baloncestísticos lectores del Marca? ¿Acaso no se dan cuentan de que para Ricky su casa será siempre su casa, es decir, el Joventut (perdón, el DKV), y que al Barcelona, perdón, al Regal, sólo llegó por su necesaria mejora profesional?

Lo entendemos perfectamente, querido 'Juan Antoño'.

No sólo lo entendemos, sino que conocemos el caso de otro ejecutivo al que le pasó exactamente igual cuando al irse de Caixa Catalunya (su casa de toda la vida; hoy fusionándose), para firmar en La Caixa un contrato anti-crisis, los desagradecidos clientes de Caixa Catalunya fueron súper injustos con él. "Me voy para crecer profesionalmente, pero mi casa será siempre mi casa". - ¡Pesetero! - Nadie podrá evitar que sienta Caixa Catalunya muy dentro - ¡Traidor! - "Espero que Caixa Catalunya siga cuidando su cantera".

- ¿Y eso de la cantera, qué es? Se preguntaba en otro país un despistado seguidor de los mercados financieros, poco interesado en el diario Marca.
- Pues el sitio donde educarse y formarse.
- ¿Y eso no debería hacerse en el colegio y en la Universidad?
- Antes se hacía, pero en el mundo de la banca vimos lo bien que funcionaba en el deporte europeo, y decidimoe imitarlo. Desde hace tiempo ya, un directivo no termina colegio ni va a la universidad; los bancos tienen ojeadores en las clases de matémáticas de primaria y al que mejor resta cuando los demás sólo suman, o al que ya multiplica cuando por su edad no debería, se le ofrece una carrera de futuro directivo de finanzas a través de sus padres.
- ¿Y cómo se hace?
- Normalmente se le lleva junto a sus padres a la sala de juntas del banco, se le presenta a dos o tres altos ejecutivos, y se le ofrece el mismo traje (a escala), con corbata y todo, que lleva el directivo que más ha cobrado (entre fijo y bonus) de la entidad.
- Wow, ¡es impactante!
- Y que lo digas. Sobre todo cuando el director de RRHH se da cuenta de la potencialidad de uno de los cadetes. Eso sí es impactante. Hace cinco años entró en el consejo de administración un chaval de 14 años, con excelentes cualidades, para que se fuera fogueando. Empezó a viajar en business con los demás consejeros, le dieron una visa oro e incluso participó en la decisión de compra de otra entidad. Eso sí, para protejerlo, el propio director de RRHH tomó la determinación de que no podía hablar con la prensa de su situación.
-¿Y qué ha pasado?
- El chico es una joya. Lo ha fichado otro banco por una pasta.
-¡Y qué dicen en su banco de toda la vida!
- Qué es un pesetero y un traidor. Y que no entienden cómo les ha podido traicionar así. Algunos ni le hablan.
- Wow. Tengo que contar esto en Estados Unidos. Allí los deportistas sólo pueden pertenecer a entidades profesionales cuando son mayores de edad. Antes sólo pueden jugar en el colegio y en la universidad. Un atraso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario