domingo, 29 de agosto de 2010

IMBATIBLES PACKERS


"Tres cosas son importantes para cada uno de los jugadores en este vestuario; su
Dios, su familia y los Green Bay Packers. En ese orden".

Vince Lombardi era el entrenador de aquellos imbatibles Packers de los años 60, un icono del fútbol americano en Estados Unidos. Tanto, que el trofeo que cada temporada se entrega al campeón de la SuperBowl -ese partido que dura cuatro horas, con un concierto en el descanso y 1000 millones de personas frente al televisor-, se llama Vince Lombardi Trophy.
Hace un agosto, Sergio Scariolo (Scariolo, Lombardi...vamos bien), permitió que se grabaran las entrañas del equipo nacional de baloncesto. "Los trapos sucios se lavan dentro del vestuario", solía ser la excusa de aquellos futbolistas que perdían por penaltis y jamás pudieron besar a su chica en directo. ¿Por qué lo llaman trapo sucio cuando quieren decir inseguridad? Debió pensar el insaciable presidente Sáez. Y nos invito a entrar. Allí vimos a Sergio sirviéndose de la tecnología (pantalla, acción y música) en el lugar donde Vince (y seguramente Vicente... bien seguimos) sólo usaba la palabra.

Desde el sábado 28 de agosto España defiende su corona en el Mundial de Baloncesto. Como el Dios al que se refería Lombardi seguirá estando en todas partes (Uno sospecha que el grito de ¡Muro! antes de cada partido es el Credo personal de este grupo de jugadores. "Creo en saltar tapias, allá dónde me las pongan..."), y la familia siempre aceptará un buen plan de viaje (al hermano de Marc se lo paga la tele, para que nos oriente mientras descansa), ahora sólo falta que estos doce baloncestistas sigan poniendo su concepto de equipo en el siguiente peldaño de prioridades. Los imbatibles Packers de un tiempo a esta parte visten siempre de rojo. Yo que Saez invitaría a Amenábar a Turquía para que lo grabe, por si acaso. El insaciable Casillas ha puesto el listón muy alto con el morreo.

Diario Público, 28 agosto 2010

domingo, 15 de agosto de 2010

TIGER Y SERGIO, UNA DECADA DESPUES (y II)


¿Qué podemos esperar de ambos a partir de ahora?
El golf es, de todos los deportes profesionales, el juego que cumple con mayor fiabilidad aquello de… ‘el que resiste, gana’. Y esa resistencia sólo puede venir del verdadero Amor al juego. El ‘Love for the game’ tan usado por ejemplo en baloncesto (quien no recuerda a Magic Johnson o a Michael Jordan en alguna de sus entrevistas haciendo referencia al concepto con una amplia sonrisa, tan contagiosa) es la única tabla de salvación para todo aquel que aspire a una larga carrera deportiva. Estamos hablando de toda una posible vida laboral alrededor de este juego tan complejo. Tiger y Sergio, con treinta y pocos años cumplidos, llevan más de diez años disputando todos los grandes eventos con la presión de poder ganarlos, y podrían (y deberían) estar así otra década entera, como mínimo.

Todo aficionado veterano recuerda el Máster de 1986 en el que Ballesteros y otros jóvenes favoritos, cedieron ante Jack Nicklaus, que con 46 años se llevó el torneo y fijó la marca de ‘grandes’ en los 18 que todavía se mantienen como récord a batir. Hace apenas un año, uno de los rivales de Nicklaus en los años 70 y 80, Tom Watson, protagonizó una de las hazañas más impactantes desde que el golf es un deporte disputado de un modo tan masivo, pues fue capaz de llegar hasta el último tiro de la última ronda del British Open con posibilidad de ganarlo. Watson acababa de cumplir 60 años, pero su lenguaje corporal a lo largo del torneo, su mirada, su intensidad, eran los de cualquier joven amante de su profesión ante un reto posible.


Sergio García ha fallado de nuevo el corte en el campo de Whistling Straits, uno de los campos, por cierto, más impresionantes que hayamos visto en los últimos años (merece la pena seguir el torneo sólo por disfrutar de la belleza de esta joya llena de ‘bunkers’ junto al lado Michigan), mientras Tiger ha perdido en la tercera jornada, salvo milagro, todas sus opciones. Tras el torneo, Sergio dejará de jugar dos meses al golf (eso es lo que ha declarado a los medios, pues ha dicho que necesita recuperar la pasión por competir), y Woods seguirá sin entrenador, metido de lleno en su proceso de divorcio, y tratando de recomponerse como individuo casi antes que como número uno de su deporte. A esto se añade la capacidad del golf para llegar a más gente y, por tanto, para producir más jugadores profesionales capaces de disputar los torneos hasta el último tiro.

Tiger y Sergio iniciaron su historia común en un PGA Championship hace ahora 11 años. Fue la historia del ganador y de su ‘runner-up’ tan carismático’. Por diferentes razones, les toca alejarse de los primeros puestos en los torneos. Les toca renovar sus votos matrimoniales con el Juego del Golf. “En las (pocas) victorias y en las (numerosas) derrotas, hasta que la vejez nos impida pegar un drive de al menos 250 yardas y el temblor en las manos nos mueva la línea del putt”.

miércoles, 11 de agosto de 2010

TIGER Y SERGIO, UNA DECADA DESPUES (I)


La historia común de Tiger y Sergio comenzó en 1999 en una última ronda del PGA Championship, uno de los cuatro torneos llamados 'grandes' en el mundo del golf. En aquel momento, Tiger había ganado una 'chaqueta verde' de Augusta, pero sobre todo era inmensamente popular por la gran constancia de su padre, un director comercial tratando de posicionar una valiosa mercancía mostrada al mundo entero apenas dos años después de ser engendrada: "Tiger será más importante para la civilización de lo que fue Jesucristo", llegó a comentar en público Mr. Woods. Podría haber sido más prudente, diciendo, por ejemplo, "…de lo que algún día será Zapatero", otro que ha venido compitiendo por el puesto, pero se pasó de frenada y al chaval lo marcó para siempre.

El valor deportivo del producto, era fácilmente cuantificable; el tope lo marcaba los 18 torneos grandes que poseía Jack Nicklaus. Y qué mejor manera de ir andando ese largo camino que acompañado de unos rivales a la altura de las circunstancias.
En el 99, Sergio García solamente era un crío carismático, pero cuando salió derrotado del green del último hoyo y se fue a estrechar la mano de Tiger tan encantado de haberse conocido, se estaba quedando, sin saberlo, con el mejor papel secundario.


A partir de entonces, Sergio fue para el mundo del golf ‘el Niño’, el perfecto 'runner up', o subcampeón, en la Era del Tigre. Un tipo que podría jugar como nunca (incluso sacando golpes detrás de los árboles y dejando gestos para la historia como el de esta foto, tras su golpe imposible en aquel hoyo 16), para, llegado el momento de los 4 grandes torneos anuales, ser capaz de perder como siempre, lo que ya venía haciendo con gran educación, por ejemplo, Phil Mickelson, pero con mucho menor impacto potencial en el show business.

Todos sabemos que el deporte profesional impactará siempre de un modo directamente proporcional al tamaño de sus actores principales. La caracterización del perfecto ganador, representada por Tiger hasta los sucesos de noviembre pasado, y el personaje del perdedor ideal, con el que parece haberse quedado en exclusiva Sergio García sobre todo después del British Open que cedió tras fallar el putt en el hoyo 18, han estado a la altura del gran golf de la última década...

lunes, 2 de agosto de 2010

LP CHALLENGE 2010 (y IV)


(El autor pide por ultima vez disculpas ante la falta de tildes en el texto)

Un birdie y dos pares en el ultimo hoyo, un par 3 de 145 yardas delante de la casa club de Cotswold Hills Golf Club (ver dibujo), casi a ciegas por la falta de luz a las 21.00 h de un dia gris pero sin lluvia, dio paso al emocionado saludo de los jugadores tras una jornada final que guardaran en la memoria por su emocionante desenlace.
La victoria cayo finalmente del lado de pm, con una ultima ronda de 75 golpes (+3) despues de handicap, y un total de 296 golpes en las cuatro rondas, seguido por el empate entre lm2 y lm3, ambos con un acumulado de 298 golpes, con rondas finales de 68 (-4) y de 71 (-1) tras handicap, respectivamente.

Pero los frios numeros no pueden hacer justicia a lo que vivieron los participantes en este emocionante torneo de 2010. La tercera jornada, disputada en el 'campo de la colina de Cleeve' (ver imagen del hoyo 18), el mas querido por pm y lm2 (el challenge comenzo alli), recibio a los jugadores con unas condiciones inmejorables. La defensa del campo, la lluvia y el viento, permanecio inactiva a lo largo de la ronda, y eso facilito unas buenas vueltas que colocaron con opciones a todos los participantes, en especial a pm, capaz de apuntarse 70 golpes (-1), tras handicap. Los tambien 70 golpes tras handicap de lm2 y los 73 de lm3, dejaban la clasificacion abierta para la ultima ronda de Cotswold Hills, el club donde juega habitualmente lm3, alias 'luigi', alias 'junior', emerito profesor de golf en sus ratos libres de chavales de 7 a 10 anyos a 6 libras la clase: "manana os ganare en bruto (antes de handicap)", fue su aviso, consciente de su conocimiento del campo y de su capacidad de bajar del par tras handicap. Si era capaz de cumplir su pronostico, el torneo seria suyo.

E intencion no le falto. Ni juego tampoco. Desde el primer hoyo de la cuarta jornada (izquierda casa club Cotswold Hills), un par 4 no muy largo pero si complicado, los jugadores permanecieron en no mas de 3 golpes de diferencia, lo que dejo una tarde para el recuerdo. Al paso por los primeros nueve hoyos (del 10-18 del campo), pm y lm3 estaban empatados, mientras lm2 se colocaba dos golpes por detras pero con las opciones intactas. Y asi continuaron hasta que un 8 en un par 4 de lm2 y un doble bogey de lm3 a un hoyo del final (con 3 putts muy dolorosos) los separo definitivamente de la cabeza a falta de un hoyo por jugar. "Voy a por el hole in one", fue la desesperada declaracion de intenciones de lm3, ante las risas complices de lm2 ("ya, seguro"), y la maxima concentracion de pm, que con dos putts certifico su victoria y retuvo su triunfo de la edicion anterior en la mejor y mas emocionante ultima jornada de la historia del challenge.