sábado, 13 de noviembre de 2010

EL PITCHER QUE CAMBIÓ EL BALONCESTO ESPAÑOL


Si a Clifford Luyk (Siracusa, New York, 1941), el protagonista esta semana del reportaje de Teledeporte durante el partido del Real Madrid frente al Brose Basket alemán, le hubieran preguntado por un lugar de Europa al que viajar después de terminar sus estudios universitarios en Estados Unidos, tal vez hubiera elegido la vieja Checoslovaquia. Desde allí emigraron hacia la costa este de Norteamérica sus padres a finales de los años 30 buscando una vida mejor. Pero este estadounidense con raíces europeas se dejó convencer, como tantos otros, por Pedro Ferrándiz para fichar por el Real Madrid en 1962, y esa decisión cambió el baloncesto español para siempre.
Clifford aterrizó en Madrid junto a otro compatriota de gran talla y nivel de baloncesto, Burguess, con la misión de llevar un peldaño más arriba al Real Madrid de aquel pequeño y tozudo entrenador alicantino empeñado en pasar a la Historia de nuestro deporte. Ferrándiz había conseguido disputar el año anterior la Final de la Copa de Europa, con Emiliano Rodríguez como estilete exterior capaz de medirse libra por libra con los mejores jugadores del continente, y con un norteamericano –Wayne Hightower- con los kilos y el talento suficientes para controlar a los mejores hombres altos de la competición. Por ahí sabía Ferrándiz que pasaba el título de la Copa de Europa y, por ello, cuando Hightower decidió volver a Estados Unidos para enrolarse en la competición profesional, no dudó en regresar al mejor -y por entonces casi único- supermercado internacional abierto para realizar el canje 2x1. Un center blanco pesado y duro, Burguess, y una mezcla de alero fuerte y pívot bajo más talentoso y móvil, cuya verdadera pasión de adolescencia había sido el baseball, deporte en el cual fue seguido por los grandes ojeadores que querían convertirlo en un ‘pitcher’ (lanzador) de las Grandes Ligas.
¿Qué les ofrecería Ferrándiz a los grandotes Burguess y Luyk para que aceptaran ponerse a sus órdenes? Pues seguramente esa mezcla de cariño y dinero, en el orden adecuado y la justa proporción para, en el caso de Clifford, acabar transformando a un inmigrante norteamericano de primera generación en un español de auténtico lujo. Y el gran Clifford aceptó el reto como el excelente jugador de mus que llevaba dentro; devolviendo el envite con su órdago a pares y a juego.
Lo demás, forma parte de una biografía deportiva de leyenda. El Madrid conquistó la Copa de Europa de ese año, y aquel Pitcher acabó convenciendo a su país de adopción y de partidas de mus, de que el baloncesto podía ser una buena opción en un lugar de individuos bajitos siempre que se apoyaran en sus tiros de 5 metros (envites frente a los grandes), en sus rebotes defensivos e intimidación (órdago a chica por si acaso), en su capacidad para leer los partidos (a pares si lleváis…) y para anotar 35 puntos frente a un grupo de jugadores NBA en una gira por USA antes de los JJOO de Méjico…¡sin poder hacer la rueda de calentamiento para no estropear más su maltrecha rodilla! (… y por supuesto, ¡todas a juego!).

viernes, 5 de noviembre de 2010

IL FOLLETO (EL DUENDE)


¿Qué facultad prefieres, la de soñar o la de recordar? Se ha dicho aquí varias veces que esa era la pregunta con la que se iniciaban unas fantásticas entrevistas de la revista NUEVO BASKET. Orfebrería periodística liderada por un visionario italiano, Franco Pinotti, que a raíz de aquello hizo de Barcelona su campo base, y todavía sigue allí.

Queríamos llegar con esta introducción a la idea del departamento de comunicación de Euroliga y de la cadena Teledeporte (con el empuje, la ilusión y la capacidad técnica de Lalo Alzueta) de iniciar algunas de las retransmisiones de baloncesto con historias de época, con recuerdos imborrables para la mente de los aficionados, con el objetivo de que aquellos que se sumen puedan engancharse a un deporte difícilmente batible en su emoción.

La historia del jueves 4 de noviembre (Virtus Roma vs. Real Madrid) llevó a los aficionados hasta la hazaña del equipo romano (entonces Banco Di Roma), capaz de conquistar la Copa de Europa del año 1984 frente al FC Barcelona (gran favorito de la Final), tras ir perdiendo el partido por 17 puntos.

Para los aficionados que ronden los 40 años, o más, aquel partido fue imborrable, pues a la decepción que supuso la derrota del Barcelona con todo a favor, y liderado por un grandísimo Juan Antonio San Epifanio (Epi) se unió el impacto de la puesta en escena de un base llegado de Estados Unidos tras ser campeón NBA con los Bullets de Washington. Larry Wright (o Il Folleto, El mago, el Duende, como le llamaban en la Lega italiana), quedó para siempre en el recuerdo del baloncesto europeo con un partido de autor; sus 27 puntos, y el control absoluto de aquella segunda mitad del partido, acabaron llevando a un equipo menor, dentro del dominio italiano de Europa en aquellos años (sobre todo Varese, pero también Cantú y Milán), a la conquista de la Copa de Europa por primera y unica vez en su historia.

Buscando información sobre aquel partido, hemos encontrado esta perla del ABC de Sevilla del sábado 31 de marzo de 1984, firmada por la agencia EFE, que adjuntamos aquí:

">EL BANCO DE WRIGHT, MEJOR QUE EL BARCELONA DE EPI

...y DOS MINUTOS DE IMÁGENES EN YOUTUBE.

...lA INVASIÓN DE CAMPO AL FINAL ES UN DOCUMENTO IMPACTANTE.